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COMUNICADO PUBLICO DE SOLIDARIDAD A LA FAMILIA CHAPECOENSE DE BRASIL 
GRUPO DE TRABAJO CLACSO

2 de Diciembre de 2016

La madrugada del 29 de noviembre del año 2016 quedará guardada en la memoria del deporte latinoamericano. Una final de la Copa Sudamericana se hubiera disputado en la tierra de las arepas y los tintos. Un nuevo encuentro deportivo se hubiera jugado en Latinoamérica. Sin embargo, debido a la caída del avión en donde viajaban jugadores, equipo técnico, periodistas, trabajadores del club, asistentes de vuelo y pilotos, esto no ocurrirá. La tragedia quedará especialmente en la memoria futbolística y deportiva de Latinoamérica por la pérdida de 76 personas vinculadas al equipo de futbol Chapecoense de Brasil.

La final no sucederá por un error humano. Aún se investigan las causas aunque, lamentablemente, en nada transformarán sus consecuencias. Sí, como consuelo, se podrán conocer las informaciones necesarias para que las familias afectadas puedan cerrar sus heridas y elaborar sus duelos. Servirá para que las personas encargadas y responsables de gestionar estos torneos puedan proyectar desafíos y aprendizajes.

El Grupo de Trabajo “Deporte, Sociedad y Políticas Públicas” del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) se solidariza con el dolor de las familias afectadas y de manera amplia con la familia del deporte Latinoamericano. Sabemos que fue un accidente y que pudo haber sido este u otro equipo: tenemos la convicción de que la solidaridad que nos caracteriza como gente de la tierra marcará los días siguientes.

Hoy no sólo mueren personas ligadas al futbol. Quienes nos dejan son padres, hijos, hermanos, esposos, trabajadores y deportistas. Mueren en un viaje de trabajo personas apasionadas por lo que muchos otros y otras practican de forma competitiva, de forma recreativa y también como una manera de encontrarle sentido a la vida.

Junto al personal de la aerolínea, todas las personas que viajaban se dedicaban profesionalmente a este deporte. Por ello creemos, con mucho respeto, que este hecho debe invitar a la reflexión sobre el deporte en nuestra sociedad al menos en tres aspectos: condiciones laborales, sentido de las competencias e hipermercantilización de los eventos.

Respecto a las condiciones laborales, revisando los campeonatos nacionales, los torneos continentales, las copas internacionales y otros eventos globales, sabemos que los jugadores y jugadoras de futbol someten sus cuerpos a altas exigencias. Tenemos en cuenta la precariedad con la que muchos jugadores de futbol sobreviven, aceptando condiciones de trabajo paupérrimas. En específico, respecto a este accidente, esperamos que el Club, la Confederación Brasilera de Futbol y la Confederación Sudamericana de Fútbol puedan prestar el apoyo logístico, emocional y económico necesario a los familiares de todos los fallecidos.

Rescatamos el gesto del Club Atlético Nacional que propone a la CONMEBOL declarar como campeón de la Copa Sudamericana a Chapecoense. También consideramos positiva la convocatoria de la Barra “Los del Sur”, en la que expresan que “Hoy no hay colores, hay unión, solidaridad y respeto”. Esta propuesta marcará el sentido de las competencias deportivas de aquí en adelante ya que resalta la solidaridad que muestra la familia del fútbol para con sus pares. Esto permite entregar un mensaje respecto a los valores que se pueden promover con la práctica deportiva en la sociedad, valores enfocados en la transformación de las injusticias y en la promoción de una sociedad más justa y no centrada en el individualismo y el egoísmo que muchas veces se promueve con estos torneos. Que el Club Atlético Nacional solicite esta acción es un gesto humano que debe marcar al futbol y que debe invitar a considerar como seres humanos y no como maquinas a los deportistas.

A partir de lo anterior, otro aspecto que invitamos a considerar hoy es el rol que está teniendo el futbol en nuestras sociedades. El futbol es una actividad deportiva que otorga y es dotada de sentido por las comunidades y por los clubes constituidos por sus socios o por sus hinchas y barras. La hipermercantilización de los eventos, el alto costo de las entradas, el aumento de las competencias con fines económicos, las ventas y compras de los derechos de televisación son líneas de negocio que perturban la alegría y el encuentro a través de este deporte.

Aspiramos a que las nuevas generaciones no practiquen fútbol para imaginar brutales sumas de dinero en sus cuentas; que lo hagan libre y desinteresadamente, como una actividad humana que promueve el encuentro con otros y que en la alteridad se construya un mundo más justo y mejor.

El GT CLACSO “Deporte, Sociedad y Políticas Públicas” constituido por académicos y académicas de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú y Uruguay ofrece su solidaridad con el Pueblo Brasilero y con la familia Chapecoense.

Hoy somos más que once, somos Chapecoense.