Alternativas al ALCA desde los nuevos gobiernos progresistas del Cono Sur. El caso del Frente Amplio en UruguayMarcela Bermudez [coordinador]
Becas de Investigacion [coleccion]
CLACSO
2007/05
En el marco del eje de trabajo denominado ALCA, procesos de dominación y alternativas de integración regional, propuesto por el Programa Regional de Becas del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), se elabora el proyecto de investigación que va indagar sobre nuevas posibilidades de integración regional, en oposición y como alternativa al modelo hegemónico de dominación estadounidense, desde la región sudamericana del cono sur, más específicamente desde el MERCOSUR. Varios acontecimientos motivaban a fines del 2004 la propuesta, por un lado el ALCA como megaproyecto de dominación se encontraba estancado, paralizados sus negociadores, y a punto de vencer los plazos de culminación de las negociaciones para el acuerdo; en ese sentido el año 2005 se presentaba como decisivo respecto al acontecer del área de libre comercio continental (retomándose el proceso o asumiéndose el fracaso) y respecto al surgimiento de nuevas modalidades de integración, más acordes a las perspectivas regionales. Por otra parte, a fines del 2004 triunfa el Frente Amplio en Uruguay, partido político de izquierda que asumiría en marzo de 2005 el gobierno, sumándose en clave progresista a los gobiernos de la región, e incrementando las expectativas regionales fundamentalmente mercosurianas para la generación de alternativas de integración e inserción internacional. A su vez aparecen nuevas iniciativas regionales de integración (como la Comunidad Sudamericana de Naciones) y se consolidan acuerdos comerciales que se encontraban en proceso de negociación (como la asociación recíproca entre la Comunidad Andina y el MERCOSUR); en lo que podrían ser nuevas bases de integración. Desde aquí es que se explora la construcción de un proyecto alternativo al ALCA, intentando identificar las características que éste debiera asumir desde una perspectiva progresista; centrando el análisis en la posición que el Frente Amplio desde el gobierno asume respecto a la integración regional, al ALCA, y desde lo que es su aporte en la profundización del MERCOSUR para desde allí generar la alternativa. Para ello se exponen un primer apartado las coordenadas que sirven de marco de referencia de la propuesta que refieren a los procesos de regionalización, al carácter progresista de los gobiernos de la región, y los vínculos que se establecen entre ambos. En el siguiente se presentan los principales lineamientos programáticos del Frente Amplio y del gobierno uruguayo en materia de política exterior, acentuando el carácter progresista y sus implicancias en el ruedo regional. Luego se realiza una descripción del estado de situación del ALCA, buscando identificar a los actores negociadores y sus posiciones; y visualizando el grado de avance en relación a posibles efectos sobre las iniciativas de integración. El próximo capítulo busca abordar el MERCOSUR en clave progresista, desde la perspectiva de su profundización y fortalecimiento de cara a la construcción de una propuesta de modelo alternativo de integración. Finalizando con la identificación y repaso de algunas experiencias en materia de tratado y acuerdos subregionales, como base de construcción de alternativas de integración. Del regionalismo comercial al regionalismo progresista. En primera instancia interesa contextualizar este estudio aportando algunas coordenadas que permitan ubicarnos en la línea de más larga duración por la que se transita, y que han servido de marco de referencia a esta propuesta. Para ello, dos fenómenos son considerados fundamentales. Por un lado los regionalismos, entendidos en un sentido amplio como los tratados y acuerdos comerciales que buscan integrar espacios económicos basados en la vecindad territorial, constituyéndose en bloques regionales; en un doble juego entre la apertura económica y la liberalización comercial, y las tendencias proteccionistas de las economías nacionales. Por otro lado, lo que se podría llamar progresismos, es decir un proceso de fortalecimiento de los partidos políticos de carácter progresista en algunos países de la región, con un efecto expansivo subregional; y la llegada al gobierno de un número importante de ellos, fundamentalmente en el cono sur. Así, regionalismos y progresismos de manera novedosa se conectan, interactúan, se condicionan mutuamente, y en la actualidad van esbozando nuevas formas de relacionamiento entre los países de la subregión y de estos hacia afuera. La dirección que toma la línea de largo alcance está dada por el desarrollo y evolución del sistema capitalista, en su fase de modelo neoliberal; cuyos principios orientadores son el libre mercado a través del desmantelamiento y achique del Estado, de sus organismos y de sus funciones, la desregulación y las privatizaciones. Este modelo conlleva toda una batería de políticas neoliberales y sus respectivas recetas para la implementación. Su ejecución no es de carácter obligatorio para quienes adhieren al modelo neoliberal, sino que más bien depende de la capacidad de elección y de los márgenes de maniobra. Los países desarrollados las pregonan pero son muy selectivos en el momento de instrumentarlas; de esta manera protegen y aseguran su liderazgo y su control en el ámbito internacional. Los países no desarrollados cuentan con opciones más acotadas y muy condicionadas por presiones externas impartidas por los países centrales y los organismos internacionales, sobre todo los de financiamiento de créditos, que en definitiva responden a los intereses de los países desarrollados y sus corporaciones. De esta forma los países desarrollados reproducen las diferencias desarrollo-subdesarrollo; donde ellos son quienes orquestan las propuestas, diseñan las políticas, promocionan las ayudas estableciendo las contrapartidas, e incentivan la dependencia de manera de asegurarse el predominio y control. Los países no desarrollados, pretendiendo su crecimiento económico, en algunos casos condicionados, pero en otros muchos convencidos de las ventajas que estas políticas ofrecerían, responden a este modelo siendo funcionales a él. En este panorama se ubican nuestras coordenadas, entendidas como instancias de la propia evolución del sistema capitalista; como consecuencias y como estrategias de respuesta a partir de la inviabilidad del modelo neoliberal, de su agotamiento, y hasta lo que podría empezar a ser su propio fracaso. |










