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Resumen de ponencia
La política pública contra la violencia del fútbol en Colombia

*John Alexander Castro Lozano



El fútbol es un deporte que pone frente a frente a dos equipos en el terreno de juego. Ese encuentro es una competencia que genera distintas rivalidades, asumidas por los seguidores que los apoyan. Los Grupos Organizados de Hinchas, usualmente denominados como barras bravas, se constituyeron en Colombia entre 1991 y 1998. El surgimiento de las barras bravas desembocó en la radicalización de las rivalidades futbolísticas ya que se hicieron recurrentes los enfrentamientos (verbales y físicos) entre los integrantes de estos grupos. En otras palabras, las barras bravas llevan al extremo las rivalidades y son manifestadas a través del aguante.

El aguante es una noción, una práctica y un valor de las barras bravas y se manifiesta en dos escenarios: en la tribuna y en las calles. El aguante en la tribuna expresa comportamientos festivos y en la calle son conductas violentas, es decir, el carnaval y el combate. El combate es una norma callejera que busca la supremacía del más fuerte y funciona, únicamente, en el enfrentamiento físico ya que las palabras no sirven para nada, “se las lleva el viento” y simplemente queda afrontar la pelea. Por eso, los miembros de las barras bravas se involucran en combates, como resultado del encuentro en zonas aledañas al estadio o en los barrios de distintas ciudades.

La lucha cuerpo a cuerpo busca agredir al adversario; quien en algunas ocasiones puede resultar herido e incluso puede ser asesinado por el uso de armas blancas o de fuego. La violencia o el combate es un comportamiento regular entre los Grupos Organizados de Hinchas ya que posibilita el respeto; propinar golpes y recibirlos tienen como consecuencia las huellas en el cuerpo ya que intervenir implica recibir lo mismo que se ha dado; concediéndole, al integrante de la barra brava, un ascenso en la posición en el grupo, al salir del anonimato. Así, el aguante es una norma que sólo se puede comprender al interior de las barras bravas.

El inicio del nuevo milenio mostró un cambio generacional, relevo que radicalizó las rivalidades y los enfrentamientos se hicieron recurrentes y más graves pues la utilización de armas blancas se convirtió en uso habitual. El uso de este tipo de armas ha provocado en Colombia, entre 2004 y 2016, alrededor de 113 homicidios, en los que han estado involucrados integrantes de barras bravas. Por estos crímenes han sido condenadas, cerca de 20 personas, es decir, el anonimato y la impunidad se ha caracterizado en la violencia del fútbol. Este número de homicidios suponen un panorama de violencia e impunidad, ligada al fútbol de Colombia.

El aguante es una noción, una práctica y un valor contradictorio con la seguridad ciudadana. En consecuencia, se han propuesto los decretos 523 de 1999, 164 de 2004 y 455 de 2008 de la Alcaldía Mayor de Bogotá y las leyes 1270 de 2009, 1445 de 2011 y 1453 de 2011 de la Presidencia de la República. El propósito de las normas establecidas es reducir los índices de violencia ligada al fútbol. No obstante, las medidas establecidas proponen, una y otra vez, una serie de medidas y de sanciones que no han logrado la trascendencia esperada. Asimismo, el Programa “Goles en Paz” y la “Comisión Nacional para la Seguridad, Comodidad y Convivencia en el Fútbol” tampoco han arrojado los resultados proyectados. Además, la participación de la Policía Nacional ha mostrado que es capaz de sofocar la violencia de las barras bravas, ejerciendo más violencia que estas agrupaciones.

Esta ponencia pretende comprender la violencia desde la perspectiva de los miembros de las barras bravas y el papel que cumple la Policía Nacional en los desórdenes de los Grupos Organizados de Hinchas. Además, exponer la trascendencia de la política pública instaurada en Colombia, medidas planteadas que buscan reducir y sancionar los comportamientos conflictivos, agresivos y violentos de los integrantes de las barras bravas. De ese modo, este texto se ordena de la siguiente manera. Primero, se contextualiza y se interpreta la violencia de los grupos organizados de hinchas. Así mismo, es analizada la intervención de la policía en los comportamientos violentos de los integrantes de las barras bravas. Y segundo, se elabora una apreciación sobre la política pública establecida en Colombia ya que el propósito es mostrar el alcance de los decretos y las leyes.




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* Castro Lozano
Doctorado en Estudios Sociales . Facultad de Ciencias y Educación. Universidad Distrital Francisco José de Caldas - DES/UDistrital. Cundinamarca- Bogotá, Colombia