A lo largo de su trayectoria o experiencia de trabajo, la Comisión Universitaria de Accesibilidad fue (des)aprendiendo, actualizando y revisando sus conocimientos teórico - prácticos en relación a la educación y la discapacidad. de esta manera se plantearon cambios en relación a las propuestas de trabajo y proyectos en marcha. Consecuentemente, estas mismas prácticas y acciones han conllevado profundas investigaciones conceptuales que dieron fundamento a nuevas proyecciones, estrategias institucionales "contextuales singulares" , intervenciones transversales y políticas públicas "no excluyentes" .
Frente a los sistemas educativos homogeneizantes, como lo son los espacios Universitarios, en donde a partir de la “ideología de la normalidad”, se generan prácticas de exclusión y actos de discriminación, nos proponemos una política pública basada en el respeto del “otro diferente”, promoviendo la reflexión crítica de nuestras prácticas cotidianas, repensando los modelos homogéneos y las miradas únicas de visualización y abordaje de las situaciones, analizamos la llamada “normalidad” y buscamos “deconstruirla” en cada estrategia que desarrollamos.
Desde este lugar ,Comprendimos a la discapacidad como una producción social, no se encuentra en los cuerpxs sino en las relaciones, en los múltiples tejidos humanos, en el marco de las prácticas de reproducción socio-culturales del sistema capitalista. Una categoría “alienante”, originada en las relaciones desiguales de poder, que necesita ser mirada urgentemente desde una propuesta emancipadora que desplace los modelos tradicionales excluyentes.
Las “dificultades en educación” no son producidas por las “deficiencias” o “problemáticas” personales de los estudiantes. en este sentido el "modelo social de la discapacidad” coloca el acento en barreras sociales, físicas y culturales. la “discapacidad”, se descubre en la relación del sujeto con el entorno social cultural y físico preparado para la “normalidad”, relación marcada sistemáticamente por diferentes barreras.
En este marco proponemos mirar la discapacidad desde visiones transformadoras, decoloniales de la educación, basados en análisis críticos de las Instituciones educativas "occidentales y modernas", ancladas en las dinámicas políticas, económicas, sociales y académicas de la sociedad capitalista.
Tadeu da Silva (1997) en su obra “El currículo como fetiche” considera que el currículo es un signo que causa efectos en diferentes escalas institucionales. Postula que éste es un elemento simbólico del proyecto social de los grupos de poder. El discurso curricular plantea una visión del mundo y un proyecto social que tiene sus efectos: autoriza y desautoriza ciertos contenidos; crea grupos de especialistas, interpela individuos en diferentes niveles institucionales a los cuales se dirige (delegados, supervisores, etc.); crea textos (guías, instructivos, etc.) Tiene sus efectos en el aula: redistribuye funciones de autoridad y de iniciativa. Dice cuáles son los conocimientos válidos y cuáles no. Incluye ciertos tipos de saberes. Establece diferencias que dicen qué individuos pueden ser incluidos y cuáles no. Construye jerarquías, y produce identidades.
Resulta útil, también, pensar la discapacidad desde los conceptos de identidad y diferencia. La identidad no es una entidad estable, natural, fuera de contexto, separada de otras identidades y de los cruzamientos, las indefiniciones, las ambigüedades, las intersecciones. La identidad no se limita a ciertos rasgos propios: ser mujer negra, ser campesino, piquetero, discapacitado, no vidente, etc. La identidad está en constante construcción.
Es posible entonces sostener el concepto de discapacidad desde una mirada relacional de las identidades-diferencias ya que toma en cuenta la construcción social y cultural en las que se hacen y rehacen las Identidades. Éstas surgen a partir de procesos de construcción: NOSOTROS-OTROS / MISMIDAD-ALTERIDAD. No son naturales, ni preexistentes sino inventadas en el marco de relaciones.
Son “hechuras” construidas social y culturalmente en momentos históricos y políticos, en el marco de relaciones de poder. Según Michel Foucault, el poder no es sólo y está arriba, sino que se dispersa en sutiles redes de permisos que ordenan a los grupos sociales y a las personas en sistemas de inclusión y exclusión.
Las identidades y diferencias son resultado de procesos de marcación, de discursos, prácticas y configuraciones provisorias contextualizadas y en movimiento.
Las identidades son formateadas, construidas en un marco fuerte de relaciones y discursos que pretenden definir quiénes deben existir y quienes no, quienes son los raros, los que van a ser exhibidos y tratados como incompletos.
Es preciso en este marco, encontrar nuevos sentidos a las prácticas de trabajo en pos de Instituciones no excluyentes, entender el contenido político de la educación.
Es necesario buscar nuevas perspectivas, nuevos pensamientos y nuevas formas de decir. Convocar a todos los actores educativos a ser participantes activos y creativos en escenarios democráticos.
Ante una visión de una educación que expresa el punto de vista de la clase dominante, se hace necesario proyectar y construir materiales curriculares y pedagógicos contra-hegemónicos, insertar otros significados y representaciones en las Instituciones educativas, sobre todo en la Universidad. Ciertamente para que estas acciones concretas se puedan traducir en política pública Universitaria es necesario, que como fuerzas instituyentes trasformemos el instituido, y en este punto estamos hoy trabajando. Para ello creemos que una forma es reformar las normativas que regulan los trayectos académicos de los estudiantes. Aquí nos encontramos con desafió enorme, ya que la “Accesibilidad Académica”, no solo involucra a los estudiantes en situación de discapacidad, sino que involucran a los diferentes “colectivos minoritarios” que sistemáticamente quedan excluidos del sistema universitario. Este desafió nos posiciona en repensarnos de manera amplia, es así que, la perspectiva interseccional , nos permite ampliar esa mirada y analizar a través del desarrollo de un sistema de indicadores interseccionales, la producción de desigualdades en el contexto específico universitario, las relaciones de poder y sus impactos en las experiencias cotidianas de los sujetos en el ámbito universitario, específicamente en los trayectos educativos de los diferentes colectivos minoritarios, en los cuales se encuentran los estudiantes en situación de discapacidad.
1- Acta fundacional, documento Buenos Aires, Red Interuniversitaria Latinoamericana y el Caribe Discapacidad y DDHH, artículo 1° inciso B.- http://www.cud.unlp.edu.ar/uploads/docs/redlac.pdf
2- Díaz Raúl; "Discapacidad y mirada colonial. Reflexiones desde perspectivas feministas y descoloniales" en "Debates y perspectivas en torno a la discapacidad en América Latina"; María Eugenia Almeida y María Alfonsina Angelino (CPDS); Universidad Nacional de Entre Ríos. UNER. Facultad de Trabajo Social. , 2012
(http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/26338).