Este trabajo busca discutir las maneras en que, desde la ciencia política, se piensa y se analiza al Estado en cuanto a la inclusión de mujeres en ámbitos de poder. Dicho cuestionamiento se enmarca en el proyecto de tesis doctoral de la autora el cual busca abordar la manera en la que la selección de candidatos incide en la construcción de carreras política, teniendo como hipótesis la disparidad que se produce en razón del género.
En función de lo antes mencionado, aquí se discutirán las teorías que surgieron para pensar la lucha de mujeres en los ámbitos políticos y se discutirá la alternativa que se dio desde el feminismo (cuyos cuestionamientos y respuestas no se observan de manera integral en los estudios politológicos).
La necesidad de repensar el rol de las mujeres en los diferentes ámbitos de la sociedad, principalmente en los espacios de poder, produjo una nueva corriente dentro de la ciencia política. El análisis sistemático de la participación y acceso a la representación de las mujeres en el ámbito político surge desde hace aproximadamente cincuenta años.
En la ciencia política los estudios sobre estos temas surgirán a partir de la actividad de los organismos internacionales, dado que le dará un impulso importante a la cuestión de la participación política de la mujer y al rol que debían cumplir los Estados en ello. Por lo que es importante mencionar aquí el rol fundacional que tuvo en estas discusiones la “Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer” (CEDAW en sus siglas en inglés).
En función de ello hubo un desarrollo muy importante dentro de la teoría de políticas públicas: aparece la idea del mainstream de género (García Prince, 2010). Surgen trabajos acerca de la capacidad del Estado y de las administraciones públicas para generar procesos de igualdad de género y la incorporación de la mirada integral de género en el Estado (Guzman, 2001; Rigat-Pflaum, 2008).
Por otro lado, la inclusión política de mujeres estuvo abordada por aquellos investigadores dentro de la corriente de los sistemas electorales y los partidos políticos, los cuales abordan la manera en la que los sistemas electorales restringen o promueven la participación de mujeres en listas electorales (Norris, 1985; Dahlerup, 2002; Llanos y Sample, 2008),.
En esta línea, gran parte de la bibliografía también estuvo abocada a analizar la inclusión de acciones afirmativas, en particular de cupos electorales. Será una etapa caracterizada por su corte institucionalista dado que hay una preponderancia del estudio de las reglas formales de los sistemas analizados (Archenti y Tula, 2008, 2014; Krook, 2009; Marx, Borner y Caminotti, 2007). Estos trabajos demostrarán la importancia de pensar los poderes del Estado en cuanto a la inclusión de mujeres.
Otra línea de investigación, y que podríamos decir que fue la última desarrollada dentro de las investigaciones polítológicas, fue el rol que tienen los partidos políticos en la concreción de la igualdad política entre varones y mujeres. Diferentes estudios demostraron como es aquí donde se halla el principal problema para la posibilidad de las mujeres de posicionarse como candidatas y ser electas a cargos públicos (Archenti y Tula, 2009; Johnson, 2014; Norris y Lovenduski, 1995).
No obstante lo antes mencionado, se observa una división entre el desarrollo de la ciencia política y las teorías feministas; aún cuando estas últimas han abordado la cuestión del Estado y la Mujer.
Las teorías feministas construyeron diferentes líneas teóricas buscando transparentar las maneras en que la mujer se transformó a lo largo de la historia en sujeto oprimido. Y dentro de estos trabajos encontramos el rol que el Estado ha tenido en ese desarrollo. Se da cuenta de la manera en la que las mujeres se incorporaron en espacios de poder. Incluso se indaga por qué la mujer ingresó al mundo público de una determinada manera, diferente de como lo hizo el varón (Phillips, 1996).
Pateman (1996) argumenta que lo preocupante de este legado es que, en aquel momento, la incorporación a la ciudadanía de hombres y mujeres se produjo de dos maneras decisivamente diferentes: los hombres se incorporaron a ella, básicamente, en calidad de soldados y de trabajadores, mientras que las mujeres lo hicieron fundamentalmente como madres.
Bajo estas críticas, aparece la noción de patriarcado para explicar el sistema sobre el que se sustentó dicha inclusión y sobre la que construyeron ciudadanía las mujeres. Estos trabajos demostraron que la dimensión de género había estado ausente en los estudios sobre la sociedad y la política.
En función de estos paradigmas, la Academia intento un acercamiento entre el institucionalismo y las corrientes feministas, surgiendo así lo que se denominó “Institucionalismo Feminista” (IF). Se busca indagar acerca de la manera en que las instituciones afectan al desenvolvimiento de grupos minoritarios, como ser el colectivo femenino. De esta manera analiza las diferencias de género entre hombres y mujeres, pensando que las instituciones también generan aumentos o disminuciones en las brechas de género.
El vínculo entre institucionalismo y feminismo puede considerarse como una relación de mutuo beneficio. En palabras de Kenny (2011) la corriente del Nuevo Institucionalismo puede ofrecer herramientas útiles a la ciencia política femenina, como ser cuestiones vinculadas a innovación institucional, continuidad o cambio; mientras que los enfoques de género o teorías feministas enriquecen a la anterior teoría al poner atención en el rol de las relaciones de poder de género dentro de las instituciones.
Este abordaje puede brindar marcos más amplios de análisis dentro de la ciencia política que le permita observar por qué existen aún hoy diferencias entre varones y mujeres que afectan la implementación de políticas públicas, la participación pública y partidaria y los roles dentro de la política. Es por esta razón que es necesario dialogar acerca de y pensar las instituciones que se proyectan desde el Estado a la hora de hablar de igualdad política. Y pensar si, aún cuando se proyectan políticas públicas de igualdad como mecanismos de liberación, solamente se está reproduciendo la opresión patriarcal.