Resumen de ponencia
La dialéctica entre lo interno y lo externo como medio para la acumulación capitalista: Contribuciones marxistas para pensar America Latina
Grupo de Trabajo CLACSO: Teoría social y realidad latinoamericana
*Guilherme Leite Gonçalves
En los últimos años, la necesidad de nuevas explicaciones para la crisis económica de 2008 ha llevado a varios autores a promover una renovación de la teoría marxista de la expansión capitalista a través del debate sobre la acumulación primitiva de capital. Para explicar la dinámica del capitalismo financiero, además de los nuevos análisis del Capítulo 24 de El Capital, de Karl Marx, una serie de trabajos desarrolla la idea de la repetición de la acumulación primitiva - como la concibe Rosa Luxemburgo - a través de conceptos como "acumulación por desposesión". Como es notorio, la principal referencia de este debate es David Harvey. Harvey sostiene que la sobre-acumulación en un sistema territorial específico es el resultado tanto del excedente de trabajo (desempleo) como del capital (la abundancia de mercancías que no se pueden vender sin pérdidas, la destrucción de potencialidad productiva y el exceso de capital carente de capacidad de ser rentable). Según el autor, el excedente puede ser absorbido por los ajustes espacio-temporales. Cuando estos ajustes no se producen a través de una base sostenible, Harvey afirma que la acumulación comienza a recurrir a otros medios, es decir, la acumulación por desposesión. En este punto, concluye el autor, ella se utiliza de un "capitalismo de rapiña" que reproduce la violencia política de la acumulación primitiva ¿Cuál es el objeto de la acumulación por desposesión?
La respuesta de Harvey es la idea de la imposibilidad de la realización completa de la plusvalía en su lugar de producción para demostrar que la acumulación del capital requiere para su perpetuación los nuevos territorios no capitalistas que pueden proporcionar nuevos recursos, materias primas y mercados de trabajo. Pero ¿qué son esos territorios?; ¿Son non capitalistas?; ¿Feudales?; ¿Premodernos?; ¿Están fuera del capitalismo?; Pero el capitalismo no es un sistema global?
Análisis como la de Harvey no han tenido en cuenta la tradición marxista de América Latina, que ha abordado la cuestión sobre la expansión global del capitalismo desde principios del siglo XX. Esta tradición tuvo que pensar la idea del capitalismo global para justificar su posición social en la sociedad moderna. Por lo tanto, construyó una comprensión común sobre el desarrollo capitalista, proponiendo que la noción de capitalismo presupone una interacción dialéctica en la que los sectores no capitalistas o atrasados se consideran elementos de la expansión capitalista en sí. Es, por lo tanto, una formulación teórica cuyo eje central es la dialéctica entre espacios internos / externos, mercantilizados / no mercantilizados, que operan como un motor de la acumulación capitalista. De esta tese se deduce que el capitalismo funciona basado en una dialéctica adentro-afuera, según la cual los límites de la capacidad interna de la acumulación requieren el saqueo o la desposesión de un "afuera". Es un acto de expropiación de los grupos sociales, cuya consecuencia es la creación de una masa libre para vender su fuerza de trabajo. Conforme a Marx, la tradición marxista latinoamericana busca desarrollar la idea de que este acto implica la conquista, la colonización, el robo y intervenciones estatales, es decir, "la violencia directamente no económica". Esta otra dimensión de la acumulación opera en el escenario mundial y no se propaga a través de las formas sociales del fetichismo. Por el contrario, en el flujo entre el capital y los espacios no capitalistas, los métodos empleados permanentemente recurren a la violencia explícita.
Desde la perspectiva de autores representativos del pensamiento marxista brasileño (aquí se piensa principalmente en la crítica a la razón dualista), la presentación pretende analisar las principales características de esta tradición para desvelarla y aportar nuevas contribuciones al debate actual. Tiene la intención, además, de reclamar el lugar del llamado pensamiento latinoamericano, específicamente de Brasil, en los fundamentos teóricos del marxismo.