La presente ponencia se enfocará principalmente a describir el proceso de investigación acción participativa que se llevó a cabo en un barrio periférico de la ciudad de Quito desde al año 2016, en el que habitan mujeres, y mujeres madres jefas de hogar, quiénes se han convertido a lo largo de su vida en las provocadoras de vida, de las vidas de sus familias y hasta de las nuevas generaciones en su entorno. Las mujeres a quiénes me referiré como las madres jefas de hogar habitan el Barrio María Augusta Urrutia, éste es un barrio ubicado a las periferias de Quito, desprovisto aún de algunos servicios básicos y de otros beneficios sociales. Las mujeres jefas de hogar son madres solas y construyeron tanto sus hogares así como el barrio a nivel de infraestructura solas, con su organización barrial y sus ganas de poseer una vivienda digna, ellas aún comparten dinámicas colectivas en sus cotidianidades: minga, asambleas y decisiones colectivas. El presente estudio es el resultado de un proceso de Investigación Acción Participativa con enfoque Feminista (IAP) desarrollado con las mujeres del barrio María Augusta Urrutia. A más de la metodología de IAP, se desarrolla una metodología bajo los principios construidos y generados a lo largo de las luchas y las diversas formas de convivencia feminista.
Uno de los principios metodológicos de esta investigación es reconocer a las mujeres como sujetos de su propia historia; en este sentido, denotar la voz, la experiencia, los saberes, los conocimientos, los sentires y luchas diarias de las mujeres, generando memoria y re-conociendo que la vida de las jefas de hogar importa y que ellas inciden en la materialidad de la vida de otras personas.
El sostenimiento de la vida se evidencia en el sustento que día a día las jefa de hogar dan a sus hijos/as y familiares, la vida no puede materializarse sino existe una madre abnegada que reproduzca esa vida y que sea legitima de existir mientras cumpla el rol atribuido de buena madre y de altruismo, sin embargo a modo de análisis esta investigación profundiza como las jefas de hogar atribuyen vida a sus familiares y de la misma manera generan economía, sostenibilidad de la ciudades a partir de su contribución en la manutención de bienestar de la fuerza de trabajo que labora en los espacios productivos.
Evidentemente como el habitus de la abnegación y el altruismo es un sentido común para las madres jefas de hogar, la negociación con otros miembros del hogar (sea este esposo, pareja, conviviente u otros miembros como hijos e hijas) es conflictivo e inusual, en tanto el patrón patriarcal de la maternidad abnegada esta interiorizado en la subjetividad y prácticas de las mujeres.
Una de las constantes en la dinámica de la maternidad que ejercen las jefas de hogar es el vivir a través de los otros, es decir que para el cuidado minucioso y de tiempo completo que demanda la familia, requieren abandonarse a sí mismas. Su vida queda postergada en la satisfacción de las necesidades de la familia, el re-vivirse significa entonces el abandonarse en sí para vivir en otros/as familiares (y de ser el caso por el conviviente, esposo o pareja). Se redistribuyen la vida para complacer el bienestar de los y las demás integrantes del núcleo, se redefinen en función de lo que ellos y ellas necesitan, finalmente es lo que el sistema patriarcal ha estipulado, inculcado e interiorizado en las mujeres; si contrarían o transgreden este patrón significaría inseguridad del amor familiar y miedo a ser juzgadas.
Las mujeres del María Augusta Urrutia han sobrevivido a contextos de empobrecimiento y de discriminación de género, se convirtieron en madres sostenedoras del bienestar y de la vida de sus hijos/hijas y familia en general. Ellas, en su cotidianidad, insisten que son las principales protagonistas de sus hogares, reconocen que son fuente de vida y bienestar, además se han convencido de manera arraigada de que solo a partir de su abnegación y altruismo su familia sobrevivirá. Asimismo, ellas han convencido a los otros/as –y ubicados en una situación de comodidad– que son incapaces de generar su propio bienestar a través de la realización autónoma de su vida sin la explotación de la jefa de hogar.
De tal forma el resumen aquí presente es el resultado de un proceso de indagación cualitativa y cuantitativa sobre las siguientes interrogantes importantes: ¿Cómo las jefas de hogar materializan la vida de otras personas a través de trabajo reproductivo y productivo? ¿Cómo opera el altruismo en el rol de abnegación de la madre? ¿Cómo las madres jefas de hogar generan vida y economía?