El empleo de medidas no privativas de libertad ha venido incrementándose desde la crisis del welfare state (1945-1973) y la implantación de una nueva penalogía (Feeley y Simon, 1998) que promueve el descarcelamiento y confunde las penas con medidas de seguridad (Pavarini, 2006). En sintonía con esta penalogía, tanto en Europa como en América Latina comienza a circular cada vez más un discurso en torno a la privación de la libertad como última ratio que privilegia la utilización de medidas “alternativas” al encierro (López et al., 2009).
En Argentina, en las décadas del ochenta y noventa, el patrón de infancia vira medularmente gracias a la ratificación de un conjunto de normas internacionales que contemplan al joven como sujeto de derechos (Daroqui y Guemureman, 1999). En este contexto, emergen investigaciones centradas en los procesos de “resocialización” desarrollados en instituciones cerradas de responsabilidad penal juvenil (Daroqui et al., 2006; Guemureman et al., 2010; Cesaroni, 2010; Bouilly, 2011; Motto, 2012; López, 2012; Suárez, Andersen y Pasin, 2012; Andersen, 2014; Ocampo, 2016), la implementación de programas de prevención del delito dirigidos a jóvenes “vulnerables” (Pasin, 2009; 2015; Ayos, 2014; Medan, 2012), las prácticas y discursos mediante las cuales se protege a niños y adolescentes en riesgo (Oyhandy, 2004); las construcciones discursivas en torno a la inseguridad atribuida al joven pobre en la prensa (Martini 2002; 2009; Calzado, 2002; Manguía, 2004; Rey, 2008; Vilker, 2006; 2011; Baquero, 2015; entre otros).
Sin embargo, son pocos los estudios realizados en torno a medidas no privativas de libertad (Daroqui, 1995; López et al., 2009; Lucesole, 2012; Llobet, 2013; Nicoletti, 2014; Tenembaum, 2015; González, 2015). De aquí que esta ponencia se proponga aportar a este campo emergente a partir de un estudio de caso en la Provincia de Buenos Aires. El trabajo presenta algunos resultados de una tesis doctoral sobre la construcción de la categoría socio-jurídica de responsabilidad penal juvenil producida en el marco de la ejecución de medidas no privativas de libertad en la Argentina contemporánea. El transcurso de una década luego de la puesta en marcha, en 2008, de la ley N° 13.298 y su accesoria, la ley Nº 13.634, que crea en la Provincia de Buenos Aires el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, habilita analizar la configuración de la trama socio-cultural que estructura el ejercicio de medidas no privativas de libertad.
El análisis tiene lugar mediante un estudio de caso radicado en un Centro de Referencia de la Provincia de Buenos Aires, entre 2014 y 2016. Centro en el cual se elaboran estrategias de intervención “alternativas a la privación de la libertad” hacia jóvenes de 16 y 17 años comprometidos judicialmente en la consumación de delitos. Se trata de mapear los discursos institucionales, los discursos comunitarios y los discursos juveniles en torno a las definiciones de: 1) juventud, 2) responsabilidad y 3) castigo, a fin de establecer sus características principales, sus compatibilidades e incompatibilidades, sus articulaciones y disputas.
Mediante la utilización como marco teórico de una aproximación cultural a la cuestión criminal buscamos desentrañar la red semiótica tejida colectivamente entre dichos discursos. Un abordaje desde esta perspectiva habilita un aporte que va más allá de los estudios centrados en la dimensión instrumental de la implementación de medidas “alternativas a la privación de la libertad” que refieren a su funcionamiento y adecuación a la normativa legal (López et al, 2009; Lucesole, 2012; Nicoletti, 2014; González, 2015). Buscamos, en cambio, desentrañar la articulación entre las matrices significantes que operan como condiciones de producción de los discursos (Verón, 1984) institucionales, juveniles y comunitarios a fin de develar la generación de un posible cambio cultural en los sentidos atribuidos al significante (vacío) de la otredad negativa que requiere todo orden socio-simbólico para constituirse como tal (Tonkonoff, 2012a.), a más de diez años de la puesta en marcha de la nueva institucionalidad en la provincia de Buenos Aires.
Para llevar a cabo los objetivos de la investigación se emplea un abordaje metodológico cualitativo. El método seleccionado habilita un acercamiento a los discursos examinados (fuentes primarias) a partir de la realización de entrevistas en profundidad semi estructuradas (Maxwell, 1996) y la técnica de observación no participante en los escenarios naturales donde los sujetos se constituyen en actores (Guber, 2001). Complementariamente, recurrimos a la utilización de técnicas documentales de recolección de datos en documentos gubernamentales (leyes, decretos, protocolos de actuación y material elaborado por la Secretaría de Niñez y Adolescencia provincial) debido a que consideramos que constituyen un insumo para contextualizar los discursos. La investigación compone un estudio de caso (Stake, 1999) en un Centro de Referencia de la Provincia de Buenos Aires y utiliza, además, técnicas de análisis socio-semiótico de los discursos sociales (Verón, 1984).
La hipótesis de la que partió el estudio es que para la elaboración social de las definiciones de juventud, responsabilidad y castigo cuatro matrices significantes principales se encuentran disponibles en la actualidad: la matriz soberana, la matriz positivista, la matriz jurídica clásica y la matriz actuarial. La predominancia y/o articulación entre las mismas configura la identidad del joven transgresor de maneras diversas, permitiendo a los individuos y grupos sentir y pensar a los jóvenes como monstruos (matriz soberana), anormales (matriz positivista), infractores penalmente responsables (matriz clásica) u ofensores racionales (matriz actuarial), en el marco de la puesta en vigencia del paradigma del joven como sujeto de derechos.