Los cerros orientales de Bogotá tienen un rol muy importante en la ecología tanto a nivel Distrital como Nacional debido a la preservación de especies vegetales y animales que propicia, además de proporcionar el ciclo regulador de oxígeno que permite a los habitantes obtener algo de aire puro. Como es evidente, los cerros orientales han sido sometidos a estudios científicos que comprueban que la biodiversidad requiere de cuidado y preservación para el bienestar de la ciudad. El presente proyecto busca indagar las contradicciones que se pueden generar entre el derecho colectivo al ambiente sano y el derecho a la propiedad privada, en lo que a la apropiación de los cerros orientales por parte de particulares se refiere. Con el fin de dar solución a dicho problema se hace uso de la ponderación de derechos y se dotará de contenido a una posible política pública que evite las posibles contradicciones entre ambos derechos. Según las denuncias que se han hecho al respecto de querer construir edificaciones en la zona oriental de los cerros de la ciudad de Bogotá D.C., así como a raíz de la jurisprudencia y un marco legal, se ha establecido que la habitabilidad de los cerros podría ocasionar serias afectaciones, en primer lugar, un riesgo para quienes habitan Bogotá, consecuencia necesaria de la exterminación del ambiente natural, el cual aporta beneficios para la salud de las personas y la sostenibilidad del suelo (entre otros factores). En segundo lugar, una amenaza para la naturaleza, teniendo en cuenta que la tierra va a ser explotada para conseguir la construcción de predios de alto costo, utilizando la misma como medio principal de la propiedad privada.
Este último punto trae consecuencias gravísimas, pues la explotación del suelo hará que muchas especies de fauna sean expulsadas de su hábitat natural y la flora desaparezca de dicho entorno, ocasionando alteración en la cadena alimenticia y en la supervivencia de los mismos. En ese sentido cabe preguntarse ¿De qué manera una política pública que se fundamente en una ponderación de derechos entre el ambiente sano y la propiedad privada podría evitar la apropiación y estratificación de los cerros orientales en Bogotá D.C.?
El modelo capitalista acogido por Colombia, ha generado una serie de fenómenos sociales, económicos, políticos y culturales negativos, que en el caso particular se refiere a la apropiación de los cerros orientales de Bogotá D.C y la constante persecución de acumulación de riquezas y poder; sin embargo, esos fenómenos que vienen de décadas atrás no tienen incidencia sólo en Colombia sino en toda Latinoamérica, incluso los países del mundo que acogen tal modelo económico.
Por tal razón la crítica que se hace es precisamente que después de indagar y conocer acerca del movimiento y las tácticas del mismo se siga implementando en pleno Siglo XXI. En otro sentido, es totalmente relevante acotar que la apropiación del ambiente no es una actividad innovadora, sino por el contrario, en el caso específico de Latinoamérica - inclusive Colombia - esta viene siendo pie de estudio a raíz de la colonización del territorio -entendiendo que para el desarrollo del capitalismo, la colonialidad es un medio eficaz para la subordinación de pueblos y la naturaleza - por parte de otros países, que después trajo consigo en la historia y la memoria, la deshumanizadora llegada de nuevas culturas que sucesivamente se fueron implementando arbitrariamente en todo el continente americano.
De esta manera, como bien se dijo existe una historia humana de la colonización, pero también existe una historia ambiental -de la que hablan algunos autores llevados a cabo en el desarrollo de la investigación - que se genera a través del planteamiento de que América ha sido un espacio geográfico utilizado hasta ahora para la invasión, explotación y apropiación. En este sentido, no se puede hablar sólo de la afectación humana sino también la afectación a la naturaleza.
Para finalizar, en cierto sentido el Derecho ha sido una herramienta propia para la legitimación, en este caso, de la apropiación de los cerros orientales; cabe aclarar que la crítica que se hace ahora, es respecto a la potestad que se les da a las élites para la construcción de predios de alto costo, que, aprovechando la expansión de la ciudad, se apoderan de territorios ambientales, que, si bien en su mayoría no son protegidos, son necesarios para el ciclo natural.