Abstract
El patentamiento de plantas y conocimiento tradicional. Otra forma de acumulación por desposesión.
Ramón Fogel
La crisis de acumulación en su reproducción ampliada genera nuevas respuestas en el capitalismo globalizado, las mismas adoptan distintas formas asociadas a procedimientos y formatos institucionales que varían con el tiempo tal co0mo lo plantea David Harvey, 2005; en la formación social paraguaya se reproduce esa dinámica de avances del capital sobre nuevos recursos y nuevos espacios; de hecho la deuda pública con fondos privados se ha duplicado en los últimos cuatro años. En cuanto al tema de mi ponencia cabe considerar que a la siempre renovada privatización de recursos públicos (tierras fiscales, presupuesto público para educación, para salud, para otros servicios públicos, etc.) se suma la privatización de diversas formas de vida, comprendiendo plantas de la medicina botánica de los Guaraní que los domesticaron y descubrieron sus propiedades medicinales.
El objeto de la privatización es el conocimiento ancestral sobre propiedades medicinales de plantas que se producen, heredan y transmiten en situación de comunidad, y en esa medida es un bien común ajeno al mercado y al Estado; su uso no está limitado ni tiene costo para los miembros de la comunidad; también las plantas medicinales contenidas en su territorio son bienes comunes. Se trata de la privatización de la naturaleza y de la cultura.
El alambramiento creciente encarado por las grandes corporaciones de la industria farmacéutica y alimentaria abarca el conocimiento tradicional sobre las propiedades curativas de especies botánicas y las plantas mismas, configurando una piratería de gran magnitud; esa forma de desposesión es causa de primer orden de la pobreza. Se constata que grandes corporaciones no reconocen la compensación justa y equitativa establecida en los tratados. En esa medida puede asumirse que estas corporaciones responden a la lógica de acumulación por desposesión de bienes comunes. La intensificación del proceso es tal que considerando los principales aplicantes de patentes sobre las plantas consideradas las solicitudes casi se triplica entre el 2006 y el 2015, y crecimiento de esta forma de desposesión crece día a día..
En la ponencia se analizan formas notables de apropiación ilícita perpetradas por las corporaciones. En ese sentido en el caso paraguayo se observan diversas formas de biopiratería tanto sobre las propiedades medicinales de plantas patentadas como productos y procesos como sobre las variedades protegidas por el derecho de propiedad intelectual cómo cultivares.
Sí en la identificación de las plantas y sus productos están involucrados gobiernos se trata de apropiación ilícita originada en espionaje oficial. Además de ser reprochable moralmente la apropiación en cuestión es ilícita en tanto no está permitida legalmente en muchos casos por el propio sistema normativa creado en el marco que protege los derechos de propiedad intelectual. Las normas cuya aplicación si promueven activamente en distintos mercados son las que garantizan la propiedad sobre las plantas, sus usos y preparados; esa capacidad de disposición exclusiva y excluyente, que permite vender licencias, cobrar regalías e impedir la comercialización por terceros.
En la ponencia se explotan datos de una investigación que sistematiza búsqueda de patentes de cultivares o variedades de plantas y de invenciones industriales relativas a sus propiedades, recurriendo a base de datos adecuadas; se consideran 86 especies importantes por su capacidad curativa conforme al conocimiento tradicional de los pueblos Pai Tavytera y Mbya Guaraní. Se indaga la cantidad de patentes registradas sobre esas plantas y sus propiedades, considerando las corporaciones aplicantes, que incluyen los colosos de la biotecnología que no se limitan a la biopiratería como mecanismo de acumulación. Estos actores económicos dominantes tienen como aliados estratégicos al Departamento de Estado, la OMC, y la OMPI y se enfrentan a comunidades campesinas e indígenas marcadas por su vulnerabilidad.