La presente ponencia presenta resultados parciales de la investigación Rostros de la estatalidad en las comunas 1, 3 y 6 de Medellín a partir de las disputas por el orden y el control entre milicias y agentes del Estado. 1987 – 1995, la cual es financiada por la Universidad de Antioquia en Medellín, Colombia. En la presentación espero profundizar en las herramientas analíticas que hemos utilizado para comprender las formas que tomó la estatalidad en un periodo marcado por distintas formas de violencia política, y en el que las milicias populares eran uno de los actores centrales de las coyunturas políticas y conflictivas vividas en la ciudad. Así mismo, espero realizar una reflexión en torno a lo que implica revisitar fenómenos violentos cuando los procesos y las dinámicas sociopolíticas de un país como Colombia, cambian.
La década de los ochenta en Medellín estuvo marcada por el accionar de diferentes grupos armados – narcotraficantes, guerrillas, paramilitares, agentes del Estado y milicias societales – que se disputaban y generaban distintas formas de negociación del orden y el desorden en la ciudad. Ello creó formas particulares de la estatalidad que no pueden leerse solamente a partir de las lógicas weberianas de análisis estatal, o a partir de la dicotomía ausencia/presencia del Estado. Por el contrario, espero mostrar que lo que sucedió en ese momento de la historia en Medellín se corresponde con formas particulares de configuración estatal que son susceptibles de leerse apelando a la memoria como estrategia metodológica que posibilita revisitar fenómenos violentos para la producción de nuevas hipótesis interpretativas sobre estos, dadas fundamentalmente por los cambios que tiene la temporalidad para la producción de discursos sobre el pasado reciente, tal como lo expresan distintos teóricos de la memoria como Enzo Traverso, Elizabeth Jelin o Marina Franco.
Las milicias populares son una expresión heterogénea de la violencia política colombiana. Ellas surgen en distintas ciudades del país – Medellín, Bogotá, Cali y Barrancabermeja – por diferentes causas como el “orden estrictamente estructural, la falta de capacidad del Estado para dar solución a los innumerables problemas por los que atraviesa la población colombiana: desempleo, insuficiencia crónica de servicios públicos en las grandes y pequeñas ciudades, déficit habitacional, crisis educacional y de salud permanentes, crecimiento de la seguridad, corrupción administrativa, pérdida de liderazgo de las instituciones tradicionales; entre otros muchos factores” (Tellez, 1995, pág. 42). Algunos de estos grupos estuvieron asociados a formas particulares de la izquierda armada en el país, otros se constituyeron en grupos de resistencia a acciones violentas de bandas de jóvenes, y otros fueron grupos endógenos de las comunidades, denominados como expresiones de autodefensas barriales que buscaban ordenar la vida social.
En el caso de la ciudad de Medellín, uno de los territorios icónicos de violencia política urbana en Colombia (CNMH, 2017), las milicias populares se concentraron fundamentalmente en dos lugares de la ciudad: la zona nororiental, considerada uno de los lugares de llegada de personas desplazadas forzadamente por la violencia de los años 40's y 50's, y por el conflicto armado de los 60's y 70's, quienes estuvieron acompañados de procesos de teología de la liberación; y la zona noroccidental, poblada por trabajadores obreros. Ambas zonas tuvieron distintas formas de violencia pero también diferentes maneras de presencia estatal.
Si bien muchos discursos milicianos asociaron su existencia a una falta de Estado, lo que se retoma en las memorias de la población es que ello no fue, necesariamente, una realidad, sino que las dinámicas sociales exigían distintos rostros de la estatalidad que las milicias emularon en muchos casos. Por ello, la ponencia mostrará el carácter heterogéneo de estos grupos y las distintas relaciones que fueron construyéndose entre agentes del Estado, grupos milicianos y sociedad civil, para negociar el desorden en territorios específicos de la ciudad.
En la ponencia entonces describiré formas de configuración de la estatalidad en las comunas 1, 3 y 6 de Medellín entre 1987 y 1995, a partir de las disputas por el orden y el control que llevaron a cabo los grupos milicianos con presencia en estos territorios, y las formas bajo las cuales el Estado respondió a este fenómeno. Para ello propongo una lectura desde la antropología del Estado para advertir cómo en estas zonas aparentemente “desordenadas”, hay una identificación del Estado en ciertas figuras de autoridad que configuran de manera particular el campo estatal. Lo que busco es ofrecer una lectura sobre lo ocurrido que trascienda la explicación dicotómica respecto a que la violencia se ha generado como consecuencia de una suerte de ausencia estatal, o bien, que el Estado ha sido fallido en estos territorios. En ese sentido, espero mostrar que en estos lugares hay otras figuras de autoridad y dominio que dotan de otros rostros al campo estatal, y que ello hace que existan unos criterios de distinción del Estado a partir de la idea que empiezan a generar estos grupos con las acciones por suplir demandas de orden en estos contextos.
Finalmente, espero ofrecer una reflexión respecto a los aportes que tiene la memoria como estrategia metodológica para la comprensión de la estatalidad, sobre todo para aquellos contextos signados por procesos violentos. Estos estudios de caso pueden ser interesantes para abrir un debate en contextos similares de América Latina, y, por ello, pueden darnos posibilidades para discutir nuevamente aquellas hipótesis que tenemos sobre la violencia política, el conflicto armado y las formas sociales de la violencia.