En esta ponencia,tema del desarrollo humano en Cuba sería examinado desde un ángulo no abordado anteriormente, de gran interés e importancia para el país y para las Naciones Unidas. Se hace cada vez más evidente la importancia de una reflexión desde lo local, que tiene como importante sustento la nueva Agenda para el Desarrollo 2030 donde en la propuesta del grupo de expertos se reconoce la importancia del desarrollo local y es objeto del ODS11, que pretende promover ciudades y asentamientos humanos “inclusivos, resilientes y sostenibles”(PNUD, 2015).
La importancia de los territorios y de sus actores ha quedado clara en todo el pro¬ceso de definición de la nueva Agenda para el Desarrollo 2030 y se ha subrayado la necesidad de reforzar el rol de los gobiernos y de los actores territoriales en el proceso de implementación a escala local de los ODS.
El desarrollo humano local no es una novedad en Cuba, no obstante en la actualidad ha adquirido una renovada vigencia a partir de la actualización del modelo económico cubano. A partir de 2007, el país experimenta importantes transformaciones socioeconómicas encaminadas a la implementación de los nuevos Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobados en el VI Congreso del Partido y los documentados emanados del VII Congreso del PCC. Todo ello va conformando un marco socio-político y económico, que de una parte, propicia el desarrollo local y, de otra, demanda de los gobiernos territoriales una acción mucho más planificada y articulada.
La aproximación metodológica de la investigación rescata el enfoque multidimensional del desarrollo humano, analizando desde esta perspectiva el nivel de bienestar de las personas que residen en los territorios del país. La integralidad de esta aproximación también se constituye en el punto de partida para la propuesta de lineamientos de una agenda de desarrollo que posicione la discusión de intervenciones a partir de los hallazgos de la investigación.
Esta investigación pretende abordar la dimensión local del desarrollo humano, perspectiva que nos permite apreciar como cada sitio tiene una manera particular de construir sus relaciones y prácticas sociales.. Se propone una reflexión crítica y documentada sobre el debate internacional y nacional en torno al desarrollo humano local y su articulación con las estrategias nacionales. Además aborda tres dimensiones del desarrollo humano local: la económica, social y ambiental, indagando sobre los logros en términos de desarrollo. En el quinto capítulo se exploran los principales desafíos para los territorios en el actual proceso de actualización del modelo económico y social. Finalmente, el sexto capítulo presenta el Índice Territorial de Desarrollo Humano con la incorporación de nuevas dimensiones e indicadores.
Asimismo, se intenta asumir una visión del desarrollo local desde la perspectiva de las capacidades y potencialidades humanas, que permita la transversalización de dimensiones como género, medioambiente, población e infancia, entre otras. El acelerado proceso de envejecimiento poblacional y las políticas para el manejo de riesgos y desastres naturales constituirán, en este sentido, ejes importantes de la investigación.
El desarrollo local sería analizado en tanto su concepción como premisa para el desarrollo, su articulación con la estrategia nacional, sus bases conceptuales, su avance y modificaciones en las últimas cuatro décadas, así como sus resultados a la luz del concepto de desarrollo humano y su coherencia con el mismo.
La investigación permitirá la caracterización de territorios con diferentes niveles de desarrollo humano. El país -tal como lo han reflejado numerosas investigaciones (CIEM 2003, Méndez 2010) - se caracteriza por la heterogeneidad entre las provincias en cuanto al logro del desarrollo humano. Está conformado por tres grandes grupos territoriales: provincias con IDH alto: Ciudad de la Habana, Cienfuegos, Villa Clara, Matanzas y la Habana; provincias con IDH medio: Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Pinar del Río y Santiago de Cuba; provincias con IDH bajo: Holguín, Guantánamo, Camagüey, Las Tunas y Granma. En esta ocasión, la medición territorial del informe incorpora a los nuevos territorios de Artemisa y Mayabeque, donde se desarrollan experiencias novedosas en términos de gestión y gobernabilidad local.
En este contexto, es necesario resaltar el papel que desempeñan los territorios en la consecución de proyectos de desarrollo local. Sin embargo, esta función la realizan enfrentándose a importantes barreras o limitaciones de carácter económico, social y cultural que coloca a los territorios en condiciones de desventajas y posición de desigualdad. Esta situación de desigualdad se refleja de manera clara en el acceso restringido al financiamiento, limitada autonomía, en las dificultades para la inversión en nuevos sectores, lo que posterga la satisfacción en mayor grado de las necesidades s de la población de estos territorios y son limitadas las posibilidades de aprovechar las ventajas de los nuevos procesos económicos que se desarrollan en el país.