Las condiciones laborales que hoy en día se dan en México son de extrema precarización, salarios por debajo de la subsistencia y horas laborales anuales más altas que todos los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE). Frente a esto, las facilidades a las corporaciones y los capitales extranjeros para invertir en el territorio mexicano son enormes. Durante el gobierno de Lázaro Cardenas (1934-1940), bajo la influencia en Latinoamérica del modelo de Industrialización por Sustitución de Importaciones, se implantó un sistema sindical corporativo, impulsando la nacionalización, el alza de los salarios y la gestión de amplios sectores de la economía pública por parte de cooperativas de trabajadores.
El modelo económico mexicano actual basado en la mano de obra barata, ha sido generado gracias a un conjunto de políticas y dispositivos legislativos, disciplinarios/represivos que, desde 1982 hasta hoy en día, han garantizado la afirmación del neoliberalismo en el país, y destruido, con excepción del corporativismo sindical, el legado cardenista. Los principales factores han sido: la cooptación en el esquema de sindicalismo corporativo-charro de las principales centrales del país (se entiende por charrismo la practica sindical que obedece a los intereses de las empresas, más que actuar en representatividad de los intereses de los trabajadores); la represión de las centrales que se mostraron independientes y en contra del desmantelamiento de los derechos laborales y de las privatizaciones; las profundas y generalizadas faltas de democracia sindical, con tintes a menudo violentas; la reformulación de la legislación del trabajo con garantías mínimas y un aparato de reglamentos jurídicos que permite la violación sistemática de los derechos establecidos; la sistematización de Contratos de Protección Patronal (CPP), los cuales se substancian en contratos colectivos a espaldas de los trabajadores y que tienen la función de garantizar a la empresa un acceso flexible a la fuerza de trabajo y resguardarla de posibles protestas; y en el último sexenio, la invisibilización de la conflictividad laboral mexicana a través de recursos estadísticos que permiten a las autoridades proyectar, a nivel internacional como nacional, una imagen ficticia de paz laboral. En particular, los CPP han funcionado de pivote a partir de los años 80s para "imponer procesos de reestructuración productiva pronunciadamente autoritarios y agresivos que asegurarían mayores márgenes de ganancia para las empresas a costa de la precarización de las condiciones laborales y de vida de los trabajadores” [Xelhuantzi 2006: 21].
No obstante la dificultad de la clase trabajadora para reorganizarse y articular las conflictividades micro y locales, esas siguen produciéndose a lo largo del país y sus cadenas productivas. Esas conflictividades demuestran que no son pensables categorías como represión y dispositivos legislativos-disciplinarios, separándolos de los de antagonismo y resistencia. Por ende, al mismo tiempo en el cual el CPP se expresa en forma de dispositivo que impide la movilización de protestas dentro de empresas, constituye en varios casos la motivación alrededor de la cual se aglutinan demandas de democracia sindical. Propongo leer las dinámicas alrededor de los CPP en el doble movimiento entre poder y resistencia.
En dialogo con los estudios de Paolo Marinaro [2016], la hipótesis central de esta ponencia es que no sería posible el mantenimiento de un sistema volcado a las exportaciones que garantice una tan alta tasa de ganancia, sin una dura represión de las resistencias de los trabajadores.
Propongo desarrollar el tema en tres etapas:
- A través de las principales luchas laborales, se propondrá un breve resumen histórico-económico de las políticas laborales mexicanas y de la tendencia de los salarios desde 1982 hasta hoy en día.
- Análisis de las principales prácticas del sindicalismo corporativo-charro y de los principales dispositivos disciplinarios-legislativos de control a la clase trabajadora, examinando particularmente el CPP por su interés y peculiaridad.
- Argumentación a la luz de las arqueologías del saber de Michel Foucault en “Nacimiento de la Biopolitica” (2008) del discurso de eficiencia del desarrollo mexicano basado en la represión sindical y la explotación de la fuerza de trabajo barata.
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Foucault, M. (2008). Nacimiento de la biopolítica. México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.
Marinaro 2016, “…Nuestra lucha es en contra del sindicato”. Una etnografía del antagonismo obrero
al sindicalismo de protección patronal en México. Revista de Estudios Marítimos y Sociales. Año 9 - Nº 10 - Diciembre de 2016.
Xelhuantzi 2006, en González Nicolás Inés, Auge y perspectivas de los contratos de protección ¿corrupción sindical o mal necesario?, Fundación Friedrich Ebert, México