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Resumen de ponencia
Rendición de cuentas o ambición política: Oficios de fiscalización en la Cámara de Diputados de Chile, 2006-2015

*Ignacio Antonio Cárcamo Miranda



Si bien el sistema político de Chile es considerado como fuertemente presidencialista, el poder legislativo posee herramientas importantes más allá de sus atribuciones legislativas. La capacidad fiscalizadora del Congreso chileno, en especial de la Cámara de Diputados, permite ampliar la forma en que entendemos el balance de poderes entre el ejecutivo y el legislativo. Si bien el ejecutivo chileno tiene importantes poderes co-legislativos—entre los que se incluyen su potestad para enviar una propuesta de presupuesto que solo puede ser parcialmente modificada por el Congreso y la sola potestad de iniciar proyectos de ley que implican gasto público—el poder legislativo también posee herramientas de fiscalización al ejecutivo, entre las que destacan la acusación constitucional, comisiones investigadoras, interpelaciones a altas autoridades nombradas y por el ejecutivo y, lo que estudiamos aquí, oficios destinados a recibir información de otras autoridades del país, incluidos el ejecutivo y funcionarios de confianza del ejecutivo. De hecho, uno de los mecanismos más utilizados por legisladores chilenos para ejercer su rol de fiscalizadores de las acciones del ejecutivo son los llamados “oficios legislativos”, peticiones de información a distintas autoridades que emiten los legisladores y que, además, funcionan como herramientas para que ellos se hagan más conocidos a nivel nacional o para interceder en beneficios de intereses locales de sus distritos.
evaluamos los 25.735 emitidos por los miembros de la Cámara de Diputados de Chile entre marzo de 2006 y marzo de 2014, bajo las administraciones centro-izquierdista de Michelle Bachelet (2006-2010) y centro-derechista de Sebastián Piñera (2010-2014). Después de una discusión teórica sobre los mecanismos de pesos y contrapesos entre el ejecutivo y el legislativo y de los determinantes del comportamiento de los legisladores, analizamos el mecanismo de rendición de cuentas conocido en Chile como oficios legislativos. A partir de ello, presentamos 5 hipótesis: Los diputados de oposición ofician más que los diputados de gobierno, Los diputados ofician más durante su primer año y en el último año del periodo que en el resto del periodo (número total de oficios por etapa de gobierno, tasa de oficios), Los diputados ofician más a los ministerios que a los gobiernos locales (número total de oficios y tasa de oficios),El destino de los oficios está determinado por la membresía de los diputados a las distintas comisiones (número y tasa de oficios) y Los diputados que no buscan la re-elección ofician menos que aquellos que se presentan a la re-elección o buscan un escaño en el Senado. Después de explicar la metodología que utilizamos, evaluamos las hipótesis y presentamos nuestro análisis.

Los datos utilizados en este estudio fueron obtenidos a través de una petición a la Cámara de Diputados de Chile a través del mecanismo de transparencia activa que existe en el Estado de Chile. La base de datos fue solicitada en diciembre de 2015. Aunque cualquier investigador puede solicitar la misma base, estaremos gustosos de compartir la base de datos, entregada por la Cámara de Diputados, de los 25.735 oficios enviados por los diputados en ese periodo.

Recopilamos datos respecto a todos los oficios presentados por cada uno de los diputados en ejercicio—aquellos que fueron electos y aquellos que entraron cuando se produjeron vacantes durante el periodo legislativo—en los dos periodos legislativos, 2006-2010 y 2010-2014. Organizamos los datos tanto como número de oficios presentados por cada legislador y como tasa de cada legislador respecto a todos los oficios que se presentan en un periodo de tiempo. Así, si un legislador presentó 150 oficios en un año en que se presentaron 3000 oficios, evaluamos tanto la producción individual del legislador (150 oficios) como la tasa de oficios que fueron presentados por cada legislador (150/3000, 5%).

Esta base incluye los nombres de los diputados, la fecha de presentación del oficio, la fecha de despacho del oficio, la materia del oficio, el destino (que pueden ser ya sea el ejecutivo, en ministerios específicos, empresas públicas, instituciones autónomas o gobiernos locales), la entidad a la que se envió el oficio y si el oficio fue respondido.

Dado que coinciden con los periodos presidenciales, dividimos cada periodo legislativo en luna de miel (primer año), años intermedios (segundo y tercer año) y último año, para evaluar si el calendario electoral tiene un efecto sobre el número de oficios y sobre la tasa de oficios. Las tres primeras hipótesis usan el número de oficios como variable dependiente mientras que las otras tres hipótesis utilizan la tasa de oficios como variable dependiente.

Nuestras variables independientes las obtuvimos codificando información sobre las características y atributos de los legisladores. Para ellos, obtuvimos información públicamente disponible en la página web de la Cámara de Diputados sobre la militancia de cada legislador y el distrito al que representan. A partir de datos utilizados por Bunker y Navia (2015), identificamos el número de periodos que cada diputado llevaba en la Cámara. A partir de datos recopilados por Navia y Saldaña (2017) obtuvimos información sobre las comisiones permanentes a las cuales perteneció cada diputado en cada periodo legislativo. En la siguiente sección describimos nuestros datos.

En los dos periodos, los diputados enviaron 25.735 oficios de fiscalización. 11.236 correspondieron al periodo 2006-2010 y 14.499 al periodo 2010-2014. La Figura 1 muestra el número de oficios que se presentaron en total en cada mes del año. En el mes de febrero, el Congreso toma su receso de verano por lo que no se presentan oficios. Durante el resto del año, la mayor presentación de oficios se da en los meses de otoño e invierno, entre abril y agosto. Hay una disminución evidente en el número de oficios en el mes de septiembre. Esto porque el congreso tiene un receso adicional. Normalmente, el congreso sesiona durante tres semanas cada mes—la cuarta semana es distrital. En septiembre, además de la semana distrital, el Congreso tiene un receso adicional en la tercera semana, por las celebraciones de la independencia, que los legisladores utilizan como una semana distrital adicional.

Si bien el número de oficios de fiscalización aumenta en octubre, el último trimestre tiene menos oficios en general. Esto posiblemente está relacionado con la discusión de la ley de presupuesto, que se presenta a fines de septiembre y debe ser aprobada antes de fines de noviembre.




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* Cárcamo Miranda
Universidad Diego Portales UDP. Santiago, Chile