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Resumen de ponencia
Nacionalismo, cultura pública y a-politicidad: Una crítica a la comunicación política de masas desde el análisis de un spot gubernamental boliviano

*Andrã©S Laguna Tapia
*Oscar Esteban Gracia Landaeta



Existe un vínculo esencial entre el nacionalismo y las tecnologías de la comunicación. Independientemente de que se considere a la nación como una “creación” del Estado moderno (modernismo) o como un dato cuyas raíces étnicas y culturales se pierden en el tiempo (perennalismo), es evidente que la ideología nacionalista como tal —en tanto que apunta hacia un proyecto de autonomía basado en la experiencia de la soberanía estatal— es un hecho remontable a no antes del siglo XVIII. El Estado-Nación —forma política más propia de la modernidad— trabaja consistentemente en la afirmación de su identidad nacional a partir de la construcción de una cultura pública dinámica. Esta cultura abarca, además del sostenimiento de una educación pública general y de la consolidación de un espacio de opinión pública, el emplazamiento complejo de un horizonte de memorias, rituales, personajes y significatividades simbólicas que constituyen el trasfondo fundamental del sentido cultural de las colectividades modernas. El Estado puede, para esto, “recuperar” y “activar” políticamente elementos étnicos presentes ya anteriormente en la cultura del grupo humano (A. Smith) o, por el contrario, crear ab ovo las condiciones de una nacionalidad enteramente nueva e “instrumental” (E. Gellner). De cualquier forma, existe un rol esencial jugado por los medios de comunicación modernos (prensa, literatura, radio, televisión) y las llamadas nuevas tecnologías para la constitución de ese ámbito público de significados compartidos. Sin importar la naturaleza (étnica-histórica o moderna-artificial) de los hechos comunitarios nacionales, es evidente que un elemento de imaginación (B. Anderson) es indispensable para la estructura de la cohesión nacional. Solo a través de un espacio de libre flujo comunicacional —promovido modernamente por una comunicación basada en la reproductibilidad técnica— tal espacio se materializa como una realidad presente y constante en la vida de los miembros de un Estado.
El nacionalismo, como dato político fundamental de la modernidad, define, junto con la democracia representativa y la soberanía estatal, la concepción contemporánea de la esencia de la política. Lo esencial, en nuestro contexto latinoamericano, es que tal esencia, típicamente occidental, ha sido impugnada frontalmente por la experiencia social y política reciente del conjunto no-occidental del continente. Tanto las ideologías centradas en la homogeneidad nacional, como el corte representativo de las instituciones democráticas modernas y el concepto de un mando soberano como centro de toda actividad política, han sido desafiados por las tradiciones políticas indígenas, campesinas u originarias. Si a esto se suma la creación de nuevas dinámicas de organización y gestión en los bolsones urbanos —usualmente lograda por los procesos de migración campo-ciudad — tenemos un conjunto creciente de experiencias políticas marginales que han transformado la fisionomía de la región. Cada uno de estos procesos de cuestionamiento es también evidenciable desde el análisis de la forma en que en cada tradición se representa la comunicación política, esto es, la posibilidad de la creación común de intersubjetividades complejas. El caso boliviano es especialmente significativo en este sentido, especialmente por los procesos sociales y culturales que prepararon, constituyeron y prolongan hasta el día de hoy el gobierno de Evo Morales. En el conjunto de la historia política de Bolivia se expresa un escenario en el que las tradiciones políticas occidental y pre-colombina se combinan, se oponen y se redefinen.
Creemos que la transformación en las lógicas comunicacionales del partido en función de gobierno (MAS) constituye, en este sentido, un marco de estudio excelente para cotejar las tensiones entre una práctica política basada en la concertación participativa y otra cimentada sobre la idea soberana de la autoridad estatal. El trabajo intenta por ello reconstruir los elementos centrales que caracterizan la formación y la dinamización de la información en los dos extremos de la práctica política boliviana: el de la comunicación masiva a cargo del Estado nacional o el de la actividad política asamblearia local —característica de las organizaciones bolivianas pre-estatales. A partir de tal caracterización se intenta pensar tanto la forma en la que tales tendencias se materializan en la circunstancia actual como las distintas posibilidades de las que se nutre la acción gubernamental del MAS. El gobierno del Movimiento Al Socialismo presenta transformaciones constantes y significativas en su forma de encarar la comunicación política, sin embargo, un producto en específico puede servir para evidenciar el triunfo de la lógica “nacionalista” típicamente occidental en los esquemas del partido en cuestión. Hablamos del spot gubernamental “Volveré y seré millones”, publicado en 2013 por el Ministerio de Comunicación de Bolivia. El spot, como el trabajo apunta a develar, se sostiene dentro del horizonte de comprensión occidental que hemos señalado anteriormente en la triada nacionalismo-soberanía-democracia representativa. Por otro lado, el mismo producto hace evidente que otros tantos elementos de la comprensión política no-occidental han perdido protagonismo en los esquemas de comprensión política del partido gubernamental. Creemos que la correcta valoración de las fluctuaciones en la dinámica comunicacional del MAS puede dar cuenta de las dificultades que atraviesan los movimientos políticos de raíz no occidental a la hora de desplegar su acción en las sociedades de masa contemporáneas.
En líneas generales, el estudio trata de poner en evidencia los principios y horizontes diversos que caracterizan las tradiciones políticas coexistentes en Bolivia, señalando los espacios de tensión y de oposición que se establecen visiblemente en el ámbito de la comunicación política. Concretamente, la concentración se pone en las diferentes lógicas del gobierno de Evo Morales a la hora de encarar los procesos de emisión discursiva, sin embargo, es evidente que la comprensión general de la problemática planteada en la investigación abarca el conjunto de la historia política boliviana.




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* Laguna Tapia
Laboratorio de Investigación en Comunicación y Humanidades de la Universidad Privada Boliviana. Santiago, Chile

* Gracia Landaeta
Laboratorio de Investigación en Comunicación y Humanidades de la Universidad Privada Boliviana. Santiago, Chile