Los factores sociales y el propio desarrollo del grupo familiar, plantean reconfiguraciones a su funcionamiento, expresándose de manera singular en el ejercicio de sus funciones (biosocial, económica y cultural), en las prioridades que la familia comienza a establecer y en la configuración de modelos o rasgos estructurales que definen su dinámica interna. Pero más allá de los mecanismos que despliega, la familia para adaptarse a las nuevas condiciones del entorno, es protagonista de tensiones y contradicciones que se gestan a nivel macro social, a la vez, que posee potencialidades para su permanente desarrollo.
En Cuba, las transformaciones macro sociales que se han realizado luego del triunfo de la Revolución a partir de 1959 produjeron modificaciones importantes en la situación social de la población en general y de las familias en particular favoreciendo su desarrollo integral.
Los principios de independencia nacional, justicia social y el desarrollo autóctono han sido premisas esenciales en el devenir de la revolución cubana. Junto a ello, el internacionalismo arraigado en el devenir de la historia del pueblo comenzó a fortalecerse en el proyecto que se gestaba. En este sentido, como política de Estado y en las normas jurídicas del nuevo gobierno instaurado se plasma el tema del internacionalismo proletario.
En la misma medida en que empiezan a ocurrir profundas modificaciones en la sociedad cubana, se producen cambios en el entramado familiar, en sus relaciones de parentesco, residencia, como unidad doméstica, en los modelos de familia, tipos de familia, roles de género, en las formas que han adoptado con respecto al matrimonio, aspectos que se han modificado en todos estos años del período revolucionario. Las nuevas realidades sociales han ido desconfigurando las formas de comportamiento en las relaciones familiares, desarrollándose procesos de diversidad en la estructura familiar. Los cambios antes mencionados forman parte de los procesos de complejización social de la contemporaneidad y de la sociedad cubana.
Específicamente el cumplimiento de misiones internacionalistas ha provocado un sinnúmero de cambios y contradicciones en la dinámica y funcionamiento familiar, ello se evidencia en reestructuración de las prácticas cotidianas de la familia, a partir de la asunción de nuevos roles y funciones (reestructuración de roles familiares), nuevas formas de distribución de las tareas domésticas, de ocupación de los hijos, del uso del tiempo libre, así como la jerarquía de los miembros en dependencia del aporte económico de estos, alto número de divorcios, desajustes emocionales de los menores, pérdida de las redes de apoyo principales para los ancianos, actos de delincuencia, consumo de bebidas alcohólicas por parte de adolescentes y jóvenes que quedan bajo la tutela de algún familiar sin la suficiente autoridad sobre estos, afianzamiento de formas educativas sobre la base de objetos materiales, consolidación de vías de comunicación a través de los medios tecnológicos (llamadas telefónicas o por correo electrónico y el contacto en Internet) entre otros.
Por tal motivo, la ponencia aborda, desde una perspectiva sociológica los resultados de una investigación llevada a cabo con el objetivo fundamental de valorar la reconfiguración del funcionamiento familiar, en el municipio de Santa Clara, específicamente en el CDR # 5 del Reparto José Martí, cuando algunos de sus miembros cumplen misión internacionalista. El trabajo se sustenta metodológicamente desde el aspecto cualitativo, empleando una serie de técnicas como son el análisis de documentos, entrevistas semiestructuradas, observación participante y la técnica de composición. Entre los principales puntos concluyentes del estudio se puede decir que en las funciones familiares se aprecian cambios significativos ante eventualidades de este tipo. Aparecen nuevas contradicciones asociadas, por una parte, a la existencia de una buena comunicación entre las parejas y el resto de la familia y por otra, a la distancia que impide una certera educación hacia los hijos. Igualmente, las familias asumen nuevas responsabilidades y roles dentro y fuera del hogar y el tiempo dedicado a la comunicación se subordina a la realización de otras actividades cotidianas. El estudio permitió constatar las potencialidades de las familias para enfrentar los cambios, entre las que se destacan la prevalencia de confianza e independencia entre las parejas, así como de valores como la lealtad y el respeto, se visualiza un nuevo modelo de familia (de cambio) cuando el padre y los hijos asumen nuevos roles y responsabilidades en el hogar. El desarrollo de las TICs ofrece nuevas oportunidades de comunicación y se amplían redes de apoyo formal e informal en las familias.