Resumen de ponencia
Comunicación educación en la cultura. emergencia de un campo de saber en re-existencia
*Gilberto Eduardo Gutierrez
Aunque se haya configurado en la tensión dominación/emancipación en los años 60 y 70, el campo académico de la comunicación educación en América Latina fue absorbido por la comprensión funcional e instrumental que hizo posible que las preguntas emancipadoras paulatinamente quedaran fuera del campo y el centro fuera ocupado por los interrogantes propios de la tecnología educativa, el uso de las TIC y la sobredeterminación mediática.
Los saberes excluidos e invisibilizados por esta perspectiva su silenciamiento o su reducción a espacios para expandir la dominación no dejaron de derivar en modos divergentes de hacer, de resistir y de reinventar las posibilidades de los colectivos y las comunidades. Estos constituyen un primer ámbito extraterritorial del campo académico de comunicación educación que interpela al territorio establecido y dominante.
Sin embargo, ha sido la fuerza de los procesos educativos y comunicativos emergentes en formas de educaciones y comunicaciones mas allá de la escuela y los medios, (Muñoz, 2016), y también la paulatina visibilización y dialogo entre procesos y practicas transformadoras de construcción de lo común y de dar forma a los propios proyectos de futuro, las que permiten declarar que el viejo campo académico ha estallado, su capacidad de comprensión y sus agendas son insuficientes para pensar lo que está sucediendo hoy.
El paso siguiente, más allá de expandir la frontera del viejo campo o recomponer el campo expandiéndolo, la tarea consiste en localizarse al interior de estos otros modos de ser y hacer comunicaciones educaciones otras y desde allí volver a pensar lo que significa hacer comunicación y educación, como se compone este saber y como sabe lo que pasa en el mundo actual donde las comunicaciones y educaciones otras superan los juicios y las epistemologías dominantes y están ejerciendo posibilidades de construir autonomías, diseñar futuros y hacer posibles proyectos divergentes. En breve, volver a decir el saber que sabemos desde los modos de decir propios que están emergiendo en los procesos, que, al recrear sus futuros y sus apuestas, al desplegar otros modos de pensar, hacer y construir suponen y sugieren otras discursividades y narrativas, modos de pensar y reflexionar, es decir performancias, estéticas, epistemologías y metodologías propias y emergentes. (Ceraso, 2017) (Walsh, 2016)
La presente ponencia recoge esta trayectoria a partir del avance de la Tesis Doctoral “Construir lo común, hacer-lo posible. Resistencias y re-existencias en la reconfiguración del campo de saberes de comunicación educación en la cultura”, compartiendo el debate planteado, las luchas metodológicas del “andar preguntando” que se ha asumido como camino y el relato concreto de la trayectoria con los procesos de comunicación educación en la cultura que se viven hoy en Colombia. Escritura en tres planos que busca formas posibles en otras maneras de relatar los procesos investigativos.
A partir de la lectura crítica de las ausencias e invisibilidades del campo de comunicación educación se muestran dinámicas acumuladas, potentes y transformadoras. En la recuperación de la tradición critica, dialógica y emancipadora de la comunicación educación y su actuación; su configuración en saberes alternativos, epistemologías otras y acumulados reflexivos y su movilización en modos de acción marginalizados y negados por las miradas dominantes se relee a contraluz la mutación del campo.
Con esto se relocaliza el campo comunicación educación en y desde la cultura y en ese orden emergente se configuran los saberes de resistencia y la reinvención de lo común y del sentido en los modos de la re-existencia. Nueva vitalidad del campo.
El texto que presento está hecho de muchas voces, es ante todo polifonía de diversos debates simultáneos que es necesario dar y que estamos dando en el campo de saberes de la comunicación educación en la cultura. Es también una invitación al dialogo, por ello no se puede considerar como una nueva noticia sino más bien como un reflexionar lo que está sucediendo.
Lo que trato de hacer es ir poniendo juntos algunos episodios de esta historia, los debates que han estado presentes en este “ir dándose cuenta” que el campo de saberes ha venido cambiando y que ha entrado en crisis y en buena parte me centrare en tratar de compartir la manera en la que es posible ver, especialmente en esta región, en este contexto, en el presente y para la universidad la reconfiguración de un campo de saber propio de la comunicación educación.
A la vez expresa un modo de pensar en los saberes de la comunicación educación que se contraponen a las formas de pensar que anteriormente hemos venido ejerciendo. De un lado privilegia el hecho de que no hay pensar ni hacer en la comunicación educación sin implicación, es decir que la llamada objetividad es una pretensión de otros saberes pero la naturaleza de este saber en fusión reclama la implicación y la acción transformadora de quien camina una determinada pregunta.
Aparte de esto sugiere que no hay perspectivas únicas y que es posible que haya miradas diversas que piensan y hacen simultáneamente un problema, un contexto o una pregunta y con ello se separa de la idea occidental tradicional de perspectiva. Junto con las dos anteriores reconoce que no hay totalidades y que los saberes de la comunicación educación se deben comprender en la cultura, contextual y territorialmente, es decir que emergen en la complejidad de la vida y en el escenario donde hacemos lo común. Por tanto dejo de llamarlo campo academico y lo localizo como campo de saberes.