Instaurándose como una institución de control en la modernidad, las instituciones educativas han posibilitado orientar mediante diversos mecanismos la conducta de los estudiantes (Foucault, 1993) funcionado a su vez, como un espacio en el cual el Estado ha buscado moldear al ciudadano acorde a un conjunto de ideas, sentimientos y emociones según el contexto de cada sociedad (Durkheim, 1976).
A nivel histórico la educación como un proceso de construcción y transmisión del conocimiento hace parte de la historia milenaria de la humanidad, sin embargo como un proceso especial el cual se desarrolla en diversos grados y complejidades, se constituye a partir del proyecto de la Ilustración en Europa. Durante este periodo se establece como una institución de carácter masivo para la alfabetización e incorporación a la vida económica, política y cultural en los procesos de formación del Estado-nación (Herrera, 2006).
En este sentido, las escuelas sirven como referentes para los procesos de constitución del ciudadano “deseado” para cada sociedad, en donde se plantean como el escenario para controlar y orientar la conducta de los estudiantes, convirtiéndose en un proceso similar a la fabricación de soldados a mitad del siglo XVIII:
Para segunda mitad del siglo XVIII el soldado se ha convertido en algo que se fabrica; de una pasta informe, de un cuerpo inepto, se ha hecho la máquina que se necesitaba; se han corregido poco a poco las posturas; lentamente, una coacción calculada recorre cada parte del cuerpo, lo domina, pliega el conjunto, lo vuelve perpetuamente disponible, y se prolonga, en silencio, en el automatismo de los hábitos (Foucault, 1993, pág. 139).
En el caso de América Latina, pensadores como Paulo Freire, encuentran una relación estrecha en la educación y ciudadanía, en donde los problemas de la educación no se reducen únicamente al campo pedagógico o metodológico, sino donde a su vez se tiene un alto componente político. Para las últimas décadas con el posicionamiento de las lógicas del mercado como principal orientador de las políticas educativas, la competitividad y estandarización de las áreas de conocimiento en el marco nacional e internacional, han generado nuevos debates aún inconclusos sobre el sentido y las funciones del sistema educativo y su relación la ciudadanía.
En el caso colombiano indagar sobre los procesos de formación ciudadana implica tener en cuenta los diversos factores económicos, políticos, culturales y pedagógicos que han orientado su desenvolvimiento, al igual que su estrecha relación con las Ciencias Sociales, pretendiendo develar los mecanismos bajo los cuales se han establecido conocimientos y prácticas “valiosas” de ser enseñadas en las instituciones escolares.
La presente investigación hace un acercamiento de manera histórica a la relación entre educación, ciudadanía y Ciencias Sociales, indagando sobre el cómo se ha seleccionado, jerarquizado y trasmitido los conocimientos y prácticas “valiosas” en torno a la formación ciudadana en la escuela en el marco del currículo escolar en Colombia. En este sentido, se pretende comprender las principales orientaciones de la formación ciudadana desde finales del siglo XIX hasta las modificaciones en la política educativa para la formación ciudadana en el siglo XXI retomando las principales leyes, normas y decretos que modificaron la formación ciudadana en las escuelas en Colombia. Lo anterior con el propósito de poder diversificar y enriquecer el debate sobre el papel de la educación, su relación con las Ciencias Sociales y el ejercicio de la ciudadanía en el siglo XXI en América Latina.
Como parte de los resultados en el caso Colombiano, se evidencia que durante el siglo XX se instauró la disputa por la formación de ciudadanos acorde a los intereses del partido Conservador y Liberal, donde el primero orientó el currículo desde la pedagogía católica a la formación de un ciudadano como devotos creyentes de Dios, por otro lado, desde el partido Liberal la formación de ciudadanos se orientó a la construcción de un proyecto incluso por la secularización de la educación y la formación de ciudadanos servidores al Estado. En contraste al contexto latinoamericano, en Colombia la educación y formación ciudadana se erigió a partir de la disputa y dominio entre los dos partidos tradicionales en el país haciendo de ella un campo en constante transformación, mientras que, la tendencia en otros países sobre la selección y clasificación del conocimiento tuvo un mayor control y rigurosidad, en especial sobre aquellos países en que atravesaban por dictaduras.
Referencias.
Durkheim, É. (1976). Educación como socialización. Salamanca: Sígueme.
Foucault, M. (1993). Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión. México: Siglo Veintiuno editores.
Herrera, M. (2006). Ciudadanía social y cultura: perspectiva histórica y retos de apredizaje ciudadano en el siglo XXI. Revista Procesos, 97-113.