La resistencia magisterial ante la indolencia del discurso de la política educativa en México.
Resumen
En el presente documento, que forma parte de una investigación más amplia sobre políticas públicas y el Movimiento Magisterial (MM) en México, se reflexionan –desde el pensamiento crítico con enfoque de política pública– los elementos más significativos que sustentan la política pública y la racionalidad en que se fundamenta la Reforma Educativa (RE) aplicada a partir de 2013. Se aborda el trayecto de las confrontaciones entre el discurso institucional del gobierno en materia educativa y las prácticas políticas de las y los maestros en su pretensión por evitar su puesta en práctica en las aulas. Se parte de una pregunta problematizadora que involucra a los dos principales actores, el gobierno (a través de la Secretaría de Educación Pública) y los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que pertenecen al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE): ¿Qué pretende la Reforma Educativa que es mucha la insistencia del gobierno para imponerla sin establecer el diálogo con los educadores y porqué la resistencia del magisterio para aceptarla y llevarla a las aulas?
Se analiza el tema de las políticas educativas y la oposición y resistencia de los trabajadores de la educación a su aplicación, y se reflexiona uno de los temas nodales y más polémicos de las políticas públicas del México contemporáneo: la Reforma Educativa. Diseñada en el contexto de las reformas estructurales que el gobierno mexicano aplicó en el contexto de las recomendaciones de organismos internacionales como la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), que en teoría, tiene como objetivo transformar el sistema educativo; pero que en la práctica, es un instrumento de control político de los trabajadores de la educación que atenta los derechos sindicales y laborales. La propuesta de reforma se sustenta en criterios estandarizados y homogéneos para la evaluación del ingreso, permanencia promoción y reconocimiento del trabajo docente, mediante la aprobación de la Ley del Servicio Profesional Docente. Propuesta que fue rechazada por amplios sectores magisteriales que vieron afectados las conquistas laborales y el peligro de la pulverizar al sindicato de maestros; además, con su aplicación se afectaba el carácter público de la educación básica. La resistencia magisterial no se hizo esperar ante el inminente riesgo que los impactos negativos que tendría en los trabajadores, lo que influyó para que importantes sectores de educadores de Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Michoacán se movilizaron para detener la aplicación de las políticas públicas.
Del discurso institucional a la resistencia magisterial
Con el grito de protesta y la capacidad de resistencia, miles de trabajadores de la educación se han movilizado en diferentes partes de México en contra de la Reforma Educativa (RE) aprobada por el gobierno federal en diciembre del 2013 y ejecutada a partir del 2014. Las movilizaciones magisteriales son una muestra de la práctica política sindical de las maestras y los maestros de Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Michoacán y la Ciudad de México. Estas movilizaciones no son novedosas, ni recientes, forman parte del escenario político de las sociedades más pobres, marginadas y excluidas del México contemporáneo, del México de la modernización y del desarrollismo; pero también del México de la aplicación de las políticas neoliberales del capitalismo más atroz y deshumanizado, del México de la entrega de la soberanía y riquezas nacionales a los grandes capitales de los consorcios trasnacionales.
Desde el sureste mexicano en el año de 1979, los trabajadores de la educación dieron nacimiento al Movimiento Magisterial Chiapaneco (MMCH), se organizaron y enfrentaron de manera decisiva las estructuras institucionales de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y al verticalismo autoritario del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE); y crearon en 1981 en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Durante este tiempo las expresiones colectivas de los sujetos educativos se han expresado de diversas maneras: en las reuniones en los centros de trabajo, los bloqueos de carreteras, tomas de edificios públicos, marchas multitudinarias y concentración permanente en la capital chiapaneca y la Ciudad de México.
Su historia presente aún está en proceso de construcción, por eso su complejidad para conocerla, interpretarla y explicarla; lo que requiere atención reflexiva desde la racionalidad del pensamiento crítico. Por eso la urgencia analítica de abordar su realidad con un enfoque metodológico (Zemelman, 2003).
Preguntas problematizadoras; ¿Quiénes son los maestros democráticos de la Sección 7 del SNTE que militan en la CNTE? ¿Son sujetos sociales con potencia histórica? ¿Cuáles fueron las razones que indujeron a los educadores construir un proceso de lucha que después de 36 años se mantiene vigente, y que hoy más que en otros momentos de su historia, cuenta con un sólido apoyo solidario de padres de familia, organizaciones sociales y de la sociedad civil? ¿Qué hicieron durante este tiempo para resistir los embates de siete períodos de gobierno nacional? ¿Por qué el gobierno no ha sido capaz de desestructurarlos, aun cuando ha puesto en práctica diversas acciones represivas que oscilan entre la represión policíaca a las movilizaciones y manifestaciones, hasta el asesinato de dirigentes magisteriales, incluyendo la suspensión de salarios, el despido de los trabajadores educativos, el encarcelamiento de maestros y la cooptación por diversas vías a determinados dirigentes sindicales? ¿Cuáles han sido los aciertos y fracasos tanto del gobierno como del Movimiento Magisterial?
La incertidumbre de las preguntas conllevan a discusiones epistémicas que nos permitan construir el conocimiento del Movimiento Magisterial (MM) junto con los sujetos y desde las exigencias de constitución social de ellos mismos (Zemelman, 2003).
He aquí la importancia de abordar el análisis del comportamiento colectivo de los educadores como trabajadores de la educación, desde cuatro categorías metodológicas fundamentales para comprender con objetividad los datos cualitativos y cuantitativos de la realidad magisterial. 1) El tiempo/historia, permite entender los diferentes períodos de la lucha magisterial, así como las coincidencias, contradicciones y diferencias que puedan concurrir; 2) El espacio/contexto/territorio, nos ayuda a identificar las condiciones geopolíticas donde se desarrollan las estrategias, acciones y tácticas de la lucha magisterial y su confrontación con el gobierno; 3) La coyuntura/circunstancia, presenta los elementos más significativos que se expresan con toda su intensidad en las diferentes acciones de los sujetos colectivos, y 4) La totalidad/estructura, integra cada uno de los elementos que subyacen en el objeto de estudio, en este caso la lucha magisterial en contra de la Reforma Educativa. No se proponen estas cuatro categorías para usarlas esquemáticamente como una reproducción lineal metodológico del pensamiento tradicional académico; sino como posibilidades dinámicas del pensamiento crítico para recuperar los hechos sociales del colectivo magisterial que se presentan como opciones alternativas al discurso institucionalizado del poder gubernamental.
Un primer acercamiento teórico sobre los sujetos que constituyen el MM en México es entender las características que permiten identificarlo como sujeto social que tiene una militancia y activismo sindical. El primer elemento de reflexión es que el MM es una organización colectiva de los trabajadores de la educación que están adscritos a las estructuras administrativas del gobierno mexicano que dependen laboralmente de la Secretaría de Educación Pública y de las Secretarías de Educación de las entidades federativas. Se encuentran organizados en uno de los aparatos ideológicos del Estado (Althuser, 1988), el SNTE, Por tanto no forma parte de la clase obrera ni de las fuerzas productivas de la economía. Su condición de trabajadores asalariados de la burocracia gubernamental, no los ubica en alguna de las dos clases sociales antagónicas históricamente, la burguesía y el proletariado. Son sectores sociales que pertenecen a la clase media baja que no reivindican la emancipación social de los sectores marginados.
Estos sujetos colectivos se reconocen a sí mismos, con una posición política sin identidad con partido político alguno. En la organización colectiva del MM y la CNTE niegan cualquier vínculo con los partidos políticos; pero en lo individual sus militantes están involucrados con diferentes partidos políticos, sean de izquierda, centro o derecha. Aun cuando en las prácticas y acciones colectivas no involucran a los partidos políticos en las diferentes acciones y estrategias de lucha magisterial; en lo personal cada trabajador de la educación tiene la capacidad de decisión para identificarse con alguno de los partidos políticos y militar activamente en los procesos electorales, siempre y cuando no relacione una práctica con otra, ni utilice su presencia en el MM para beneficios del partido.
El partido político como estructura organizativa que puede orientar y dirigir movilizaciones sociales, no tiene presencia en el proceso de la organización, construcción de estrategias y tácticas de lucha, diseño de las demandas y definición de las etapas de las movilizaciones magisteriales. Esta ausencia del partido político tiene una racionalidad fundamental. El MM nunca se ha planteado participar en los procesos electorales, ni conquistar los espacios administrativos del gobierno, ni mucho menos el poder gubernamental. Ello explica la razón del por qué en sus estrategias de alianzas no se contempla al partido político como una opción más.