La América Profunda, usando una expresión de Rodolfo Kusch, tiene su propio proyecto, su propio lenguaje, rico en símbolos y pleno de sentidos. Una de las vías de expresión de dicho lenguaje fue a través de imágenes tejidas en telar donde se buscó resguardar la cosmovisión que los pueblos indígenas poseían.
El trabajo artesanal textil, los sentidos expresados en los íconos tejidos en telar y la forma de vida que desarrollaron los pueblos de la franja andina de Nuestra América no fueron ajenos al hecho de la colonialidad del poder y el impacto que esta nueva matriz sociopolítico-cultural vino a imponer al continente. Ante el avance colonialista, los textiles se conformaron en espacios artísticos de resistencia a través de un lenguaje ancestral, expresando en la visualidad de la iconografía textil la diversidad de sentidos que éstos enuncian y su persistencia hasta la actualidad.
Los sentidos expresados de manera artística se manifiestan como sentidos de resistencia a la palabra de los extranjeros cuyo mensaje central es el vivir mejor, a costa del otro, explotando al otro, saqueando los recursos naturales, violando a la Madre Tierra, y privatizando los servicios básicos, según lo expresado por Evo Morales Ayma (2011). Mientras que los sentidos expresados por nuestros pueblos indígenas a través de los textiles creados por ellos manifiestan el Vivir Bien, entendido este concepto no en términos de ingreso per-cápita, sino de identidad cultural, de comunidad, de armonía entre nosotros y con nuestra Madre Tierra.
Ésta es la propuesta paradigmática de pensadores como Prada y Boaventura de Sousa Santos, quienes señalan que es en el deve¬nir de un nuevo modelo civilizatorio, un nuevo paradigma emergente de la cultura indígena vinculado al vivir bien, suma qamaña, o buen vivir, sumak kawsay, cómo pondremos fin al colonialismo, aparentemente sin fin. Esto supone una ruptura epistémica de los pueblos del sur, en el desplazamiento político hacia el sur, lejos del centro, del sistema mundo capital. (2011)
Willodmawe, los abrazos; Huilloz, el camino de la vida; Mapu, el cosmos; Lalén kuzé o llalin, la mujer maestra tejendera; Lukutuel, el hombre orante, Perimontunfilu, la fertilidad; Rayen, la vida fecunda y feliz de mujer y otros, conforman el corpus conceptual y artístico de estos pueblos expresados en textura, color y forma textil.
Desde el sur entendido no como concepto geográfico sino como una me¬táfora sobre el sufrimiento humano causado por el capitalismo y el colonialismo y sobre las resistencias para superarlo, nuestros pueblos indígenas siguen expresando estos mensajes en la persistencia de sus creaciones textiles.
Desde aquí puede afirmarse que estos lenguajes tejidos en telar a través de sus sentidos forman parte del corpus intelectual del pensamiento crítico que intenta denunciar y plantear alternativas frente al pensamiento hegemónico colonialista.
En este trabajo de reflexión se presenta una memoria de la investigación llevada a cabo en la Universidad Nacional de San Luis y en el contexto académico del proyecto de investigación PROICO N. º 40114 “Desarrollo del lenguaje y prácticas discursivas”. Dicho proyecto se desenvuelve desde el Profesorado de Lenguas, en la Universidad Nacional de San Luis, dirigido por la Esp. Brinia Guaycochea y co-dirigido por la Pro. Dora Luengo. En este marco, desde el 2012 a través de una Pasantía de Investigación, como alumna de la Lic. en Comunicación Social, realizamos este abordaje de los textiles de nuestro continente desde el lenguaje artístico.
En el contexto de dicho proyecto llevamos a cabo distintos niveles de investigación que nos permitieron ingresar en la interioridad simbólica de los textiles andinos: “Aspectos Socioculturales en la enunciación Pictórica de las Pueblos Originarios: El caso de los Mapuches”; “Lo enunciado en el diseño textil mapuche. Su continuidad en la textilería de los artesanos tejenderos de la provincia de San Luis”; “Aspectos Sociolingüísticos de la iconografía textil Mapuche, Huarpe y Ranquel”; “La condición de la mujer en el espacio artístico de un lenguaje ancestral” y “La inclusión de la iconografía Mapuche como contenido de Aprendizaje en materiales para la enseñanza ELE”.