Resumen de ponencia
Representación social sobre la aplicación de la Eutanasia en pacientes con trastornos mentales crónicos que poseen los estudiantes de Psicología de dos Universidades de la Costa Atlántica (Colombia)
*Alejandra Zúñiga Vanegas
*Daniel Adolfo Velasquez Gutierrez
Según un estudio publicado por British Medical Journal entre 2011 y 2014 en Holanda se aplicó eutanasia a 110 personas debido a trastornos psiquiátricos. Evidenciando en la práctica profesional que los trastornos mentales son gran fuente de sufrimiento psíquico y desmejoramiento de la calidad de vida. Ubicados en nuestro contexto, Colombia únicamente dispone de cuatro directrices jurisprudenciales relacionadas con la aplicación de la Eutanasia en casos de enfermedad terminal. El propósito del presente trabajo es describir las representaciones sociales que poseen los estudiantes de Psicología de dos Universidades de la costa atlántica sobre la aplicación de la Eutanasia en pacientes con trastornos mentales crónicos bajo la suscripción del documento de voluntad anticipada, para ello se considera a la teoría de las representaciones sociales como el marco que permite describir la visión del mundo que los individuos o grupos asumen, y que les determina al momento de tomar decisiones, adoptar actitudes y comportamientos intrínsecos en la dinámica de interacción social.
La investigación es cualitativa de tipo fenomenológico-hermenéutica, con alcance descriptivo, muestra intencionada no probabilística de oportunidad. Las técnicas de recolección de información son Grupos focales y se implementará el análisis de contenido del discurso para la interpretación de los datos.
Cabe resaltar que la presente es una investigación en curso de Pregrado (Último semestre), la cual estará terminada en Junio de 2018, en razón a ello no se anexan los resultados, al estar los mismos en proceso de construcción.
De acuerdo a Barrero (2017) el panorama de salud mental en el contexto Colombiano sigue dominando por la visión salud-enfermedad del modelo biomédico, obstaculizando el propósito de alcanzar un estado de “salud” integral que corresponda con la realidad cotidiana. De hecho, recientemente –en el año 2013- el Congreso de Colombia publico la Ley 1616 Por medio de las cuales se expide la ley de salud mental y se dictan otras disposiciones, reflejando la germinal propuesta por reconocer en la dinámica social un estatuto a la salud mental.
El Documento propuesta de ajuste a la política nacional de salud mental para Colombia 2014 expresa “Los problemas de salud mental producen un sufrimiento intenso… El dolor psicológico se describe con frecuencia como algo peor que el dolor físico.” (p. 4) Aún cuando los profesionales en psicología velan por el bienestar y la calidad de vida de las personas, así lo reglamenta la ley 1090, es notoria la falta de participación en un asunto tan polémico y relacionado con su profesión, como lo es la eutanasia en pacientes con trastornos mentales. Sumergidos en un contexto positivista y tradicional de la medicina, no hay evidencia de literatura sobre sufrimiento psíquico de personas que padecen de trastornos mentales, negándoles la posibilidad de finiquitar su vida cuando así lo han decidido reiterativamente, tanto por la inexistente jurisprudencia como por su falta de deliberación en instituciones educativas y prestadoras de salud.
Ante tal concertación, surge todo tipo de interrogantes: ¿Será que es un tema desconocido para psicólogos y psiquiatras? ¿Es un asunto que va en contra de los principios éticos en el desempeño profesional? ¿Será que el sufrimiento psíquico se considera valorativamente inferior al sufrimiento físico, de tal forma que no merezca investigación? ¿La falta de participación profesional se deberá más a razones y convicciones personales? ¿O tiene fundamento académico? ¿Por qué no hay literatura de los profesionales de la salud mental en Colombia al respecto? ¿Qué están enseñando las Universidades sobre este tema en la formación profesional de futuros psicólogos y psiquiatras? ¿Acaso podríamos afirmar que el sufrimiento psíquico es curable? ¿Serán curables los trastornos neurodegenerativos, las esquizofrenias, las depresiones? O podría el psicólogo al igual que el médico, incurrir en lo denominado Obstinación Terapéutica aquel “proceso en el que el miembro del equipo de salud recurre de una manera desproporcionada a métodos y a alternativas terapéuticas con el único fin de mantener con vida al paciente aun cuando el mismo ha decidido no vivir más” (Cohen, 2010, p.15) y dar lugar a la distanasia concepto referido a la “acción, intervención o procedimiento médico que no corresponde al objetivo de beneficiar a la persona cuando está en fase terminal, y que prolonga, en forma inútil y con sufrimiento, el proceso de morir, promoviendo la postergación de la muerte” (Valbuena, 2008, p. 147)
Estos y más interrogantes nos permiten dilucidar que aun cuando no exista el marco legal que sostenga la aplicación de la eutanasia en Colombia hacen falta referencias éticas y discusiones académicas a las cuales acudir para que el profesional en Psicología y Psiquiatría pueda mantener una posición ética frente a la misma; tan siquiera someter a discusión la eutanasia en pacientes con trastornos mentales como una alternativa, ya sea para admitir o negar su aplicación, o para premeditar las implicaciones que conlleva a nivel jurídico, en la clínica y en la sociedad.
La presente investigación es relevante en la medida que permite una primera aproximación al estudio de las representaciones sociales que tienen los estudiantes sobre la aplicación de la eutanasia en pacientes con trastornos mentales crónicos bajo el documento de voluntad anticipada, asunto que se constituirá en algún momento objeto de discusión. Además se pretende la construcción de aportes que reivindiquen la coherencia entre el contexto de salud mental y la realidad de los pacientes con trastornos mentales observada en la práctica clínica.