Las acciones colectivas de lucha y resistencia en defensa del territorio y los bienes naturales en Guatemala, están caracterizadas por el descontento hacia el modelo y el rechazo a los proyectos extractivos en territorios principalmente rurales del país. La firma de los Acuerdos de Paz en 1996 no significó el fin de la violencia del Estado como arma política, sino la profundización del modelo neoliberal que, frente al auge de la inversión en proyectos extractivos, se abre un nuevo ciclo de lucha por la defensa del territorio. El antagonismo reflejado en la explotación de bienes naturales y las múltiples acciones de resistencia permiten reflexionar sobre los procesos de acumulación capitalista y las luchas en defensa del territorio. Estas luchas son golpeadas por los mecanismos violentos del Estado y el capital para garantizar la reproducción del modelo y la implementación de proyectos extractivos.
Con el avance del neoliberalismo en los países latinoamericanos, las dinámicas y relaciones en los territorios se ven afectadas por las políticas que buscan expropiar y despojar a comunidades para consolidar un modelo caracterizado por la acumulación de capital. Estas acciones, en algunos casos, son determinadas por el uso de la violencia política característico del sistema capitalista.
El antagonismo en términos de lucha, contradicción y conflicto (Modonesi, 2010), nos permite explorar la vinculación del territorio con el capital, caracterizado por la necesidad de apropiarse de nuevos espacios para la acumulación por desposesión (Harvey, 2003). Entender el territorio y la relación con el capital, permite ampliar la visión en cómo las lógicas políticas y económicas se orientan a la búsqueda de control, apropiación y despojo de territorios.
La violencia del Estado ha sido caracterizada por múltiples estrategias como la criminalización y judicialización, las cuales constituyen estrategias represivas, aparentemente legales, para desmovilizar las luchas que se oponen a los proyectos extractivos. Estas estrategias forman parte de un entramado entre las instituciones del Estado y las empresas que buscan a través de diversos medios, imponer sus lógicas en los territorios mayormente indígenas alrededor del país.
La criminalización como proceso implica dos etapas o fases: por un lado, la estigmatización busca marcar negativamente a los defensores de derechos humanos a través de la difamación en medios de comunicación y tacharlos de terroristas o violentos. La segunda etapa es la judicialización que implica el imputarles un caso judicial y llevarlos a la cárcel (Mazariegos, 2016). Estos procesos están vinculados con procesos de represión como el decretar estados de sitio, militarización en los territorios y control social
La ponencia busca evidenciar y analizar los procesos de criminalización y judicialización que se desarrollan en los conflictos socioambientales en el norte de Huehuetenango, particularmente en los municipios de Santa Eulalia, San Mateo Ixtatán y Santa Cruz Barillas. Con el nuevo ciclo de lucha y el esfuerzo organizativo en torno al movimiento de consultas comunitarias en el departamento de Huehuetenango, estos tres municipios han defendido su territorio ante la amenaza de proyectos extractivos. El Estado, por su parte, ha utilizado la violencia y represión en contra de varias comunidades y pueblos indígenas que resisten a la implementación de los proyectos hidroeléctricos en la región. Por lo tanto, la ponencia busca evidenciar el papel del Estado y del sistema de justicia en la reproducción de estrategias violentas contra las luchas que defienden el territorio y los bienes naturales.
Es de interés abordar las dinámicas que surgen en los territorios y la relación existente con el uso de la violencia especialmente del Estado y de las instituciones armadas. Estas acciones se pueden visibilizar en la construcción de proyectos extractivos, en la resistencia a políticas que afectan directamente a comunidades y en conflictos territoriales.
La relación del territorio y capital permite ahondar en problemáticas que vinculan una serie de cuestiones del modelo y de las relaciones en territorios indígenas. En este sentido la temática permite analizar y cuestionar factores en donde las ciencias sociales han indagado en cuanto al papel del Estado y sus instituciones, así como las luchas de diversos pueblos indígenas en América Latina.