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Resumen de ponencia
Regreso al presente: Memoria colectiva e imaginación política en la democracia española

*Daniel Martínez Lamas



El propósito de esta ponencia consiste, en líneas generales, en elaborar un acercamiento de carácter teórico-reflexivo al papel de la memoria como instrumento de acción colectiva y transformación social, a partir del reconocimiento de la inherencia de su condición conflictiva como elemento disputable en la definición de los imaginarios históricos, esto es: un reconocimiento de la condición contingente de los procesos de construcción del sentido histórico y, por tanto, de la memoria como ejercicio de (re)creación social de la historia desde y para el presente. Es, pues, desde este supuesto que la ponencia se plantea como un abordaje particular de la memoria como noción “política”, en un esfuerzo por marcar una prudente distancia analítica con corrientes memorialistas que, muy vinculadas a la práctica historiográfica, han emergido con fuerza en los últimos tiempos en el marco de lo que, con frecuencia, se ha concebido como una era de “eclosión de la memoria”; en países, por lo general, atravesados por importantes experiencias traumáticas de violencia política en el siglo pasado, como se ha evidenciado en diferentes contextos nacionales en Europa y América Latina.

Así, son numerosas las voces que se han alzado en las últimas décadas en torno a la triple demanda de “verdad, justicia y reparación”, en un esfuerzo por superar el limitado alcance en materia de reconocimiento y reparación para con las víctimas de unos procesos de transición que, como en el caso español, no resultaron como consecuencia de la derrota política de la dictadura –o al menos no de forma directa–. Esta eclosión memorialista, sin embargo, ha transitado en términos generales al calor del empeño que, con mayor o menor entrega, ha brindado la historia, en tanto que disciplina social, a la tarea de “recuperación de la memoria histórica”, noción recurrente, si tenemos en mente la experiencia española, pero que parece plantear algunas limitaciones a la hora de considerar la conflictividad del recuerdo colectivo como categoría de análisis político: ¿es posible recuperar la memoria, o se trata de construir una particular –e interesada– significación política de la misma?

Es por ello que, frente a la idea de un pasado “historizado”, la ponencia toma como punto de partida una noción problemática y contingente de la memoria, en la medida que ésta resulta de la particular articulación de fuerzas en la disputa por instalar una determinada lectura sobre el pasado, siendo la memoria un ejercicio de continua (re)construcción de los imaginarios históricos en relación con su funcionalidad política en el presente. Así, es a partir de dicho enfoque que trataremos de esbozar, precisamente, una respuesta al lugar que ocupa la memoria como práctica social en la mediación entre el presente y el pasado, considerando el papel performativo de la memoria como elemento de disputa y como articuladora de identidades e imaginarios políticos. De qué manera participa en la construcción de dichos imaginarios y qué implicaciones se derivan de la redefinición de temporalidades constituyen cuestiones esenciales de nuestro análisis.

Una respuesta política a tales interrogantes requiere, pues, de una lectura capaz de problematizar la idea de historia, de “rescatarla” de las nociones mecanicistas vinculadas a las filosofías especulativas de la historia y aproximarla nuevamente al presente, siendo éste el “momento” en el que se construye el sentido del pasado y donde se despliegan las alternativas para la acción política, a partir de una reapertura de la historia que fractura la linealidad causalista que define la historia tradicional. Es aquí donde la memoria entra en escena, al desdibujar la distancia entre el tiempo pasado y presente, al hacer realidad aquello que no fue, pero que pudo –y puede– ser. La memoria irrumpe como necesidad ante la insatisfacción que despierta una anquilosada lectura del pasado, siempre en manos de la historia, como relato científico que ocupa un lugar privilegiado en el imaginario público.

En este sentido, trataremos de explorar en qué medida esta lectura puede resultar adecuada para pensar la problemática pública de la memoria en la España reciente, donde pese al avance legislativo que marca la aprobación en 2007 de la popularmente conocida como Ley de Memoria Histórica, lo cierto es que el régimen de memoria dominante desde el “cierre en falso” de la Transición ha tratado de impedir la irrupción e incorporación a un debate público de voces y narraciones disidentes con el imaginario hegemónico en torno al carácter consensual y desconflictivizado de la democracia española. La finalidad de la presente ponencia pasa, de este modo, por rastrear los posicionamientos identitarios que rivalizan en la construcción de una memoria social que, en función de su articulación política, puede resultar funcional o resistente al poder; con el objeto de comprender el alcance de la función agregativa de los procesos de construcción de memoria y reflexionar acerca del vínculo que éstos entablan, en el caso de España, con la disputa política sobre el sentido histórico del sistema democrático y la polémica en torno a su legitimidad de origen.

Por último, en relación al marco teórico-conceptual de nuestra propuesta analítica, asentada sobre la idea de la memoria como actualización política del pasado, la ponencia se plantea, en este sentido, prestar especial atención a las aportaciones al respecto que se han venido realizado desde América Latina, donde la reflexión y la crítica en torno a la memoria colectiva se ha desarrollado con fuerza en los últimos tiempos, en un marco de revisión de los cánones historiográficos que parte, en gran medida, de una conjugación de la teoría benjaminiana de la historia y la idea de hegemonía de Gramsci, cuya relectura desde los estudios de la subalteridad y la crítica decolonial abriría nuevas vías de ruptura con los patrones de temporalidad de la historiografía tradicional. De esta manera, deberán considerarse aportaciones como las de Adolfo Gilly, Elisabeth Jelin o Pilar Calveiro, entre otros, con especial detenimiento en la propuesta singular de Silvia Rivera Cusicanqui, en relación al papel de la memoria social como elemento activador de identidades históricas e imágenes políticas subalternas.




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* Martínez Lamas
Universidad Complutense de Madrid UCM. Madrid, España