Resumen de ponencia
La universidad pública chilena entre la Solidaridad y la Militancia Investigativa. Casos de extensión universitaria y tensiones entre investigadoras/es militantes o militantes investigadoras/es
*Cristian Olivares Gatica
*Diego Cabezas Bravo
En el campo educativo y social, generar nuevos conocimientos o compartir los ya conocidos nos permite interconectarnos, complementarnos y organizarnos entre múltiples individualidades y colectivos, en torno a valores y prácticas educativas comunes. Estamos convencidos de que otras formas de pensar y vivir son posibles, que superar las concepciones tradicionales y hegemónicas de nuestra academia es factible, que reconocer la existencia de otros saberes y sentires con el mundo es necesario, y que escapar de la racionalidad eurocentrica es urgente. Hablar de epistemologías dentro de la academia tradicional exige tomar una posición clara y darnos cuenta de que el espacio y el contexto están previamente diseñados y que estos tienen objetivos que muchas veces van por un camino diferente al de generar o compartir saberes. Entendemos así, que en el capitalismo actual se han reproducido y complejizado múltiples formas de dominación, explotación y opresión social, las cuales se producen y (re)producen también desde las instituciones universitarias, a través de su relación con la comunidad. En este contexto, en la mayor parte del mundo el quehacer científico se rige por los mandatos y directrices de los organismos internacionales que imponen los parámetros del conocer, a partir de concepciones y proyectos neoliberales de competición en el desarrollo intelectual, y la universidad pública chilena no es la excepción. A contra corriente, existen investigadores que a través de prácticas solidarias leen la realidad más allá de estas imposiciones, trabajando en pos del desarrollo de saberes para los oprimidos, lo que se reconocen como investigadores/ras militantes. Aun así, este quehacer se mantiene inserto en una maquinaria de “producción” intelectual dominado por un par de indexadores hegemónicos que no sólo mantienen, sino que profundizan las redes e instituciones colonizadoras, lingüística y geográficamente. En este sentido, se reconoce la crisis e irracional configuración de la universidad pública chilena, en donde se impone una lógica individualista y economicista, forzando a una lucha individual por la "producción" de conocimiento y la supervivencia del más fuerte. A pesar de esto, comprendemos que el quehacer y co-construir saberes va mucho más allá de la academia, que se plasman en prácticas de construcción sociocultural, que se constituyen como expresión en la experiencia del ser humano, organizándose y construyendo estos saberes en función de sus vivencias, prácticas y experiencia en las acciones de preguntarse. Para avanzar en una academia diferente, el reconocimiento de la multiplicidad de pueblos que componen nuestro mundo es esencial para romper con el eurocentrismo y la dominación cultural de occidente, del mismo modo que la validación de la diversidad de saberes y conocimientos populares e indígenas; pero no desde el para ellos, sino que con y desde ellos. Es así como la extensión universitaria entra al juego como una de las herramientas posibles para avanzar en esta tarea. En este panorama, a través del análisis histórico-social y discursivo de trabajos de extensión universitaria realizados por colectivos e individualidades en Chile, quienes se reconocen con un compromiso político ante los oprimidos y que pertenecen y nacen desde el movimiento popular, es que concluimos que sí existirían embriones de militantes investigadores/as que se ponen en tensión con las investigadoras/es militantes. Esta militancia investigativa que se basa en la resolución de problemáticas que surgen desde las organizaciones y el territorio popular tiene como objetivo central, a través de proyectos de extensión universitaria, la construcción de prácticas solidarias de saberes con y entre todo el conjunto de la población, en especial con quienes son marginados y marginadas. Este trabajo tiene entonces la pretensión principal de dar cuenta de tal diagnóstico y en qué estaría consistiendo tal militancia investigativa y cómo en la universidad pública chilena, no sólo hay intentos de prácticas de solidaridad investigativa para la gente, sino que existe una militancia investigativa que se realiza con y desde la gente.