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Resumen de ponencia
EL LUGAR DE LA CULTURA EN EL PENSAMIENTO DE BOLÍVAR ECHEVERRÍA

*Lourdes Eddy Flores Bordais



Esta propuesta de presentación individual de trabajo presenta los resultados de una continuada formación científica que tuvo como origen una interpretación del complejo teórico básico de Bolívar Echeverría. Situándose en el espacio del pensamiento crítico latinoamericano, se busca debatir el pensamiento del filósofo ecuatoriano respecto a una de las cuestiones tradicionalmente abordadas por la sociología y la antropología: El problema de la cultura. Se trata de relacionar esta discusión con la interpretación neurálgica de la modernidad latinoamericana desde los aportes filosóficos del autor.
Para Echeverría, la afirmación del hombre concreto, en las diversas formas culturales se contrapone a la falsa universalidad burguesa que, en nombre de una cultura específica. Por su vez, esta crítica de Bolívar Echeverría no puede ser reducida a una crítica “culturalista” si por esta se entiende una dimensión de la vida separada a la económica. Antes bien, Bolivar Echeverría se esclareció el propio concepto de cultura a partir del materialismo histórico. En su libro Defunición de Cultura plantea que no se puede seguir viendo en ella un componente fortuito ni determinado por algún externo, sino que esta interviene decisivamente en la historia. La cultura se realiza en el proceso de reproducción social, del tipo que sea, en dos momentos unidos: la producción y el consumo, teniendo componentes operativos y espirituales en ambos niveles. Es decir, no se puede separar la economía de la cultura porque el mismo hecho de producir y consumir son eventos culturales.
En análisis macrosocial, el autor nos dice que la modernidad tenía en el control técnico una posibilidad histórica del mejoramiento de las condiciones de vida humana pero este ha sido desplazado por la lógica capitalista de acumulación, colocando a la modernidad capitalista como modernidad “realmente existente” a ser ampliada e impuesta mediante la violencia a esos “otros” no modernos del “Nuevo Mundo”. El análisis echeverriano se hará más complejo conforme se avance en la historia y, especialmente, cuando intente dar cuenta sobre lo que implicó este choque de dos mundos totalmente distintos; para ello vamos a remitirnos a otros conceptos medulares en su complejo teórico.
Los ethos a los que hace referencia Echeverría, podrían ser tomados como tipos ideales que dicen respecto a los principales comportamientos de aceptación de la modernidad capitalista en las diversas sociedades, teniendo en cuenta las características de la estrategia de sobrevivencia adoptada y la dinámica entre valor y valor de uso. Los ethos conectan así la estructura global de desarrollo capitalista con la individualidad y aún más, nos invitan a pensar los diversos tipos de proyectos capitalistas.
Según Echeverría, habrían cuatro principales tipos de ethos en la modernidad capitalista: Realista (occidental), romántico (centro europeo), clásico (nórdico) y barroco (mediterráneo). Los ethos históricos, en tanto comportamientos culturales, nos dicen también sobre la forma de reproducción de la vida social, lo cual involucra la producción y el consumo. Lo que está en juego desde la crítica de la cultura es también la crítica de las formas en que el capitalismo garantiza la acumulación en las diferentes formaciones sociales, cómo se proyecta y se concreta en ellas. De esta manera, el análisis echeverriano es un abanico de posibilidades analíticas pues nos obliga a ser más rigurosos al evaluar en múltiples dimensiones, el carácter de una sociedad y su comportamiento ante el mundo moderno capitalista. Cabe resaltar que en una misma sociedad pueden estar presentes diversos ethos, combinándose y enfrentándose; sin embargo, una prepondera entre ellas. En la modernidad latinoamericana la que tuvo predominancia histórica ha sido el ethos barroco; sin embargo, esto no se dio de manera homogénea, nos corresponde aún caracterizar las especificidades de cada lugar según su dialéctica histórica.
La insistencia sobre la modernidad barroca, no nos debe llevar a creer que Bolivar Echeverría tenga una visión preponderantemente positiva sobre este, puesto que -después de todo- se acomoda a la modernidad “realmente existente”, de esta forma, como comportamiento autómata puede llegar a ser conservador. Lo que está planteando, en cambio, es ver las posibilidades que hay en este tipo de conducta histórica en tanto contenedor de las “formas naturales” -aunque reprimidas- que aún se niega al sacrificio del valor de uso, aquí recae su importancia.
Debido al aprecio por el valor de uso puesta en práctica en el segundo nivel de la cultura barroca y su negativa al sacrificio de las “formas naturales”, el autor ha dado una atención importante a la dinámica festiva de lo barroco, donde se vivenciaría la abertura de un tiempo extraordinario. Es en la experiência festiva donde lo extraordinário abriría la posibilidad de subvertir o dejar por fuera las relaciones sociales de explotación, de tejer vínculos fuertes con la naturaleza y el mundo espiritual, elementos que –por ejemplo- en la cosmovisión andina aparecen como “equilibrio”. Además de que las cosmovisiones estén o no localizadas en el campo de lo imaginario, hay una relación metabólica entre el ser social y sus condiciones materiales de existencia.
De esta forma, la propuesta de Bolívar Echeverría es repensar nuestra propia historia, complejizarla, estudiar la conducta social barroca frente al capitalismo y los proyectos capitalistas para cada formación social. Creemos que como resaltó el autor en diversas entrevista, podríamos evitar caer en trampas analíticas que, por un lado, romantizan la historia y a los sujetos subalternos creyendo que son enemigos de la modernidad y que viven en mundos idílicos; y que por otro, militando por el ethos realista, confunden al capitalismo con la modernidad, negando completamente las posibilidades concretas de trascenderlo y recuperar el control sobre nuestra historia: humanizando los medios de producción, relacionándonos de manera no violenta con la naturaleza, incrementando, en fin, el disfrute del heterogéneo conjunto social.




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* Flores Bordais
Instituto Latino-Americano de Economia, Sociedade e Política - ILAESP/UNILA . Paraná, Brasil