Las Salvaguardas Ambientales, como prácticas internacionales, surgieron para asegurar la calidad de la gestión ambiental con una mirada intencionada hacia la escala micro social y los diferentes actores sociales. Contribuyen a asegurar el planeamiento de las actividades de manera exitosa al reducir conflictos y optimizar beneficios. También ayudan a que las actividades previstas en los proyectos no generen daños no intencionales a las personas y los ecosistemas.
Para Cuba, significan otra herramienta que contribuya a garantizar el cumplimiento de los principios y objetivos de nuestras políticas ambientales y sociales del desarrollo sostenible. Por tanto, estas salvaguardas en nuestro país, tienen la función de evitar, reducir o compensar los posibles efectos negativos que pudieran generar la implementación de diferentes acciones de intervención. Contribuyen a alcanzar la eficiencia y la excelencia que debe caracterizar la realización de acciones encaminadas a elevar la cultura ambiental.
La Consulta Pública se desarrolla en diferentes Consejos Populares del país donde están enclavadas diferrentes comunidades, pero incorpora el análisis de asuntos a nivel regional y nacional y contribuye a la creación de visiones colectivas que reflejen los puntos de vista de las personas participantes, principalmente de aquellas más expuestas al cambio climático. De particular importancia resulta el enfoque de género. Se visualizan a las personas como sujetos del proceso y actores que pueden contribuir a la resiliencia de sus comunidades ante el cambio climático, mediante la aplicación de medidas basadas en ecosistemas y comunidades. El proceso de Consulta Pública se concibe como un proceso simple, con carácter plenamente participativo, interactivo, que se desarrolla como proceso de aprendizaje
Objetivos de la Consulta Pública:
• Identificar las percepciones de los actores locales y los diferentes grupos poblacionales respecto al cambio climático y sus impactos en la comunidad donde residen.
• Identificar las opiniones/sugerencias de los actores clave, en particular de las comunidades locales, sobre las intervenciones previstas por el proyecto.
• Definir los posibles roles de los actores locales y los diferentes grupos poblacionales en el proceso de Consulta y en la implementación del proyecto.
Pasos y Fases del proceso de Consulta Pública:
Paso 1: Sensibilización y Motivación a la comunidad
Paso 2: Organización y planificación de la aplicación de los instrumentos de indagación para la Consulta.
Paso 3: Análisis y elaboración de los resultados de la Consulta.
Paso 4: Integración de las sugerencias y resultados de la consulta al diseño del proyecto.
Paso 5: Presentación de resultados en Reunión Pública a las comunidades
Paso 6: Socialización de los resultados de la Consulta Pública a la Oficina de Implementación Nacional y al Comité Técnico Asesor
Fases del proceso de Consulta Pública
Fase I: Trabajo de Mesa inicial. Incluye revisión de documentos programáticos, informes, resultados de investigación, estudios.
Fase II: Diseño detallado del proceso de Consulta Pública. Incluye dos actividades principales:
1. Delinear la propuesta del Diseño de Herramienta para la Consulta Pública por parte del Grupo de Expertos para las Salvaguardas Ambientales y Sociales.
2. Preparación de los territorios para la aplicación del Plan de Consulta: Contempla la información y sensibilización de las comunidades; involucramiento de diferentes actores del territorio: grupos de expertos territoriales, unidades de medio ambiente, universidades, gobiernos locales, líderes no formales e informales.
Fase III: Desarrollo del proceso de consulta a nivel de las áreas/comunidades.
Las herramientas para el desarrollo del proceso de Consulta Pública se aplican a la diversidad de actores que viven en las diferentes áreas y comunidades de intervención del proyecto.
Fase IV: Socialización de los resultados de la Consulta Pública
Actores a consultar
• Actores de Gobierno (delegados/as, Presidentes de Consejos Populares, funcionarios de las estructuras de gobierno a nivel municipal y provincial),
• Actores institucionales: Centros de gestión para la reducción de riesgos, Universidades municipales, Medios de Comunicación e Información de la localidad, escuelas primarias, secundarias y preuniversitarias.
• Diferentes grupos poblacionales (hombres, mujeres, jóvenes, niños, niñas, tercera edad).
• Actores provenientes de sectores económicos y de servicios (el turismo, la pesca, agropecuario y forestal, sector no estatal, cooperativas agropecuarias y no agropecuarias, Trabajadores por cuenta propia, sector privado).
• Grupo de expertos o consultores (delegaciones provinciales del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), unidades de medio ambiente, especialistas municipales de medio ambiente, centros de investigación, universidades, unidades de medio ambiente).
• Organizaciones/actores formales y no formales que intervienen en la comunidad (Organizaciones de la Sociedad Civil, Redes, Grupos de Trabajo Comunitario Integrado, Casas de Orientación a la Mujer y a la Familia, Movimiento de Observadores Voluntarios, Mujeres coordinadoras de género a escala local/ Puntos Focales de Género.