La última década se ha caracterizado por el resurgimiento del interés por el problema del cambio educativo: Se considera la reforma de la escuela como un mecanismo para lograr la reanimación económica, la transformación cultural y la solidaridad nacional. El ímpetu para el cambio proviene principalmente de los informes del estado de la educación en los diferentes países, (no sólo de América Latina sino de, prácticamente, todo el mundo) relacionados con los niveles de desarrollo socioeconómico y de bienestar social, los cuales forman parte de lo que en la actualidad se llama indicadores para el Desarrollo Humano. Estos informes han sido organizados por las grandes agencias internacionales como el Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo y UNESCO quienes conjuntamente con los diferentes gobiernos, se han centrado en la calidad de la enseñanza, el curriculum escolar y los resultados de los alumnos.
Como parte de esta preocupación vemos que las nuevas legislaciones educativas han incrementado el control directo del Estado sobre las normas y los contenidos de la instrucción de la escuela pública y de la formación del profesorado. La infraestructura profesional ha apoyado nuevos programas y normas como procedimientos para modificar la práctica laboral, aumentar la remuneración de los profesores y mejorar la calidad de la enseñanza. En la bibliografía, ocupa un papel fundamental la petición de más investigación educativa y mayor profesionalismo de los docentes.
Por otro lado, es importante tomar en cuenta que las reformas educativas también están relacionadas con las pautas de regulación social de la escolarización. La escolarización de masas constituyó una reforma fundamental de la modernidad. La masificación se dio cuando los Estados modernos asumieron las tareas de socialización a través de la educación en respuesta a las rupturas habidas en las pautas de producción y reproducción (Lundgren, 1983) en los procesos sociales.
Para analizar las reformas, es necesario contemplar en el estudio del cambio, las reglas y normas que subyacen al saber de la escolarización y cómo se produce y se hace aceptable ese saber en cuanto prácticas sociales y dentro de ámbitos institucionales. En este contexto, es menester hacer notar que ninguna de las reformas educativas en América Latina, delimita lo que debe considerarse como “cambio”. El criterio suele ser de tipo administrativo: ¿existen atributos o destrezas que desarrollar para hacer que la enseñanza y el aprendizaje sean más efectivos?, ¿la gente está más o menos satisfecha por la introducción de alguna innovación?, ¿Cómo puede encontrar el investigador mejores formas para que los agentes educativos acepten y se comprometan con el cambio?. Se considera que el cambio es intrínseco al movimiento o actividad, pero se presta poca atención al cambio mismo.
Esta ponencia es parte de una investigación en curso sobre las Políticas Educativas vistas desde la construcción de la equidad y la inclusión en países altamente heterogéneos como Bolivia, Ecuador, Guatemala, Mèxico y Perù. En este trabajo se analizarán específicamente las Reformas Educativas llevadas a cabo en México y Bolivia a la luz de las bases expresadas en ambas Constituciones y marcos jurídicos correspondientes, así como las directrices principales de sus políticas fundamentales hacia los pueblos indígenas y poblaciones vulnerables. Delineándose en ello las “Políticas para el planteamiento de la calidad Educativa” en el caso de México y la formulación de la “Ley Avelino Siñani y Abelardo Pèrez” y sus Decretos Reglamentarios en el caso de Bolivia. Luego analizaremos el estado de las reformas educativas en México y Bolivia a través de dos puntos fundamentales, los planteamientos fundamentales de sus respectivos marcos jurídicos expresados en las Leyes para la educación y los marcos curriculares, para luego hacer un balance de sus logros y problemas.
México y Bolivia constituyen casos interesantes, para el análisis de sus Reformas Educativos, porque, si bien tienen ciertos elementos comunes, sobre todo, en lo que se refiere a su gran diversidad, sin embargo, las formas en las que asumen e implementan las políticas y acuerdos internacionales que rigen los sistemas educativos en la actualidad son en muchos aspectos muy diferentes. Es claro, que las visiones e interpretaciones de estas mismas políticas están permeadas por las historias y trayectorias específicas del sistema educativo, por el sentido de su organización social y por la direccionalidad que le otorgan al mosaico de su composición socioeconómica y cultural heterogénea, que en muchos sentidos implica el destino de su construcción nacional.
Breves antecedentes históricos de los sistemas educativos en México y Bolivia.
Una vez declarada la independencia nacional, muchos países latinoamericanos se vieron en la necesidad de hacer de sus mosaicos étnicos y culturales una nación, en ese sentido, el Estado mexicano ha utilizado de manera sobresaliente la educación pública para tal efecto desde los albores de su vida independiente. La promulgación del libro de texto gratuito y obligatorio en 1959, como culminación de dicho proceso, permitió la generalización de una sola visión del conocimiento; de la historia, de las ciencias y de las matemáticas, teniendo como objetivo la asimilación e incorporación de las diferentes culturas, grupos étnicos, sociales y regionales a una única forma de organización sociopolítica y cultural, la de la nación mexicana, caracterizada por su mestizaje. De manera paulatina y sistemática, el sistema educativo ha subsumido a través de una aparente homogeneización las diferencias culturales, regionales, raciales, de género y otras. Confinando al silencio las formas de expresión locales y por la tanto, generando procesos de profundización de las desigualdades sociales y económicas.
De las múltiples reformas educativas que ha emprendido México, nos gustaría profundizar en una de las Reformas Estructurales de este sexenio, la expresada en La Reforma a la Ley General de Educación, aprobada en2012 - 2013, la cual tuvo un carácter más bien burocrático y de ordenamiento político del Sistema Educativo, así como la Evaluación como su marco regulatorio. Su carácter contradictorio y altamente impugnado por sectores del magisterio, de padres de familia, y de algunos analistas, la convierten en una Reforma poco legitimada y menos arraigada en los sectores populares, por lo que nos podemos preguntar, ¿qué elementos de la misma son los más cuestionados?,¿cuáles son los fundamentos ideológico-políticos de la misma?.
En el caso de Bolivia los planteamientos son muy distintos, en tanto la Ley de Educación Avelino Siñani, surge de la Nueva Constitución Política del país en el cual éste se refundó sobre sus bases multiculturales y plurilingües. En otras palabras La Nueva Constitución ha posibilitado la reconstrucción del Estado Boliviano bajo la denominación de República Plurinacional de Bolivia, reconociendo a sus poblaciones originarias, a los diferentes grupos sociales que componen la población boliviana. Bolivia sigue siendo una, pero reconociendo multitud de naciones dentro de sus confines: la unidad en la diversidad y en la multiplicidad.
Si bien el sistema educativo en Bolivia, fue uno de las más grandes preocupaciones de sus primeros gobernantes libertarios, sin embargo, prácticamente durante los primeros 130 años de independencia siguió las mismas formas organizativas, al igual que el sistema social y económico, discriminativo y excluyente de los pobladores indígenas del país, que en ese entonces conformaban más del 80 % de su población. Como desde la época de la colonización, se llevaron a cabo algunas experiencias aisladas de educación indígena impulsadas por el clero, en ciertas de ellas, se recuperaron diversos aspectos de la educación del ayllu ligada al trabajo. Por otro lado, de la misma manera que la organización indígena Colla o Incaica prevaleció a lo largo de la colonia, también se mantuvieron las tradiciones educativas extraescolares de la antigüedad. Es en este sentido que se construye una Reforma Educativa estructural en la cual se define al Sistema Educativo Nacional como Plurilingue y descolonizador, incorporando las lenguas indígenas en todo el sistema educativo, sea público o privado, en una política de mantenimiento y desarrollo de las lenguas originarias, pero también la inclusión de una práctica pedagógica basada en los saberes y conocimientos ancestrales como universales. Este modelo que recupera elementos de la Reforma Educativa de 1993 así como se incorpora en el espíritu de la nueva Constituciòn Boliviana, se dice descolonizadora y originaria, por lo que en el estudio trataremos de recuperar los elementos fundamentales de sus planteamientos políticos como de sus bases curriculares.