Presentaremos parte de una investigación histórica que abordó la formación de los “cantegriles” montevideanos durante el período de industrialización por sustitución de importaciones y sus crisis. A través de las políticas gubernamentales se observa y analiza un proceso de territorialización de la pobreza en la ciudad de Montevideo entre 1946 y 1973, considerando la acción de los gobiernos del período un factor importante de ese fenómeno.
Durante el período conocido como neobatllismo en Uruguay (1947-1958) la construcción de viviendas de emergencia, la identificación de un fenómeno social: el “Cantegril”, y la creación de un “centro de recuperación social” para sus habitantes, identificaron y ubicaron a los pobres que habitaban viviendas de materiales de desecho como pobladores con ciertas características a los que había que establecer en determinados espacios de la ciudad.
En esos años las bases teóricas de las políticas urbanísticas y sociales estaban guiadas por el panamericanismo, desde los arquitectos del estado y el gobierno nacional se aplicaban los conceptos de vivienda social y urbanismo reconocidos en los organismos de la OEA (Organización de Estados Americanos). En el caso de los "cantegriles" la solución para estas poblaciones emanó, en gran parte, de los planes del gobierno norteamericano aplicados en Puerto Rico.
A principios de los sesenta los diagnósticos de la CIDE (Comisión de Inversión y Desarrollo) basados en un muestreo de vivienda y en el censo de población y vivienda de 1962, observaron la existencia de poblaciones "segregadas de alguna manera", y afirmaban la dificultad de establecer sus causas por falta de conocimiento sobre las mismas en Uruguay.
Los años sesenta, caracterizados por la agudización de la guerra fría en América Latina, donde los gobiernos uruguayos, primero del partido nacional y luego del partido colorado, se alinearon más fuertemente con las políticas norteamericanas y los organismos de financiamiento internacional (BID, AID) comienzan a jugar un rol importante en la construcción de vivienda social, generando cambios en las políticas habitacionales para los pobres de la ciudad. En Montevideo se mantiene la territorialización de los complejos habitacionales construidos para los habitantes de conventillos y "cantegriles".
A fines de los sesenta, la discusión parlamentaria sobre la aprobación del Plan Nacional de Vivienda, basado en los parámetros de la CIDE y, sobre la legalización de algunas ocupaciones de tierras en Montevideo en un contexto de desalojos masivos y empobrecimiento de la población debido al desempleo, el congelamiento de salarios y la hiperinflación, permite observar el crecimiento exponencial de los "cantegriles" y la visión que habían elaborado los diversos representantes parlamentarios sobre el fenómeno y sus causas. En ese sentido, observamos que la escasez de producción científica y de un conocimiento sistematizado sobre el origen y desarrollo de los "cantegriles", que caracterizaba a la academia uruguaya en esos años, también se expresaba en la falta de un discurso político claro y coherente sobre el fenómeno. Es decir, el desconocimiento científico-académico se visualizaba también en la discusión política.
A fines de los sesenta y principio de los setenta, el autoritarismo político y la violencia estatal ejercida desde el poder ejecutivo, caracterizaron un período marcado también por el aumento de la pobreza urbana. El gobierno nacional, con un poder ejecutivo fortalecido a través de mecanismos jurídicos y policiales, estableció un discurso político y gubernamental sobre los "cantegriles": se trata de poblaciones marginales a las que hay que erradicar. A partir de allí comienza un nuevo proceso de hacinamiento y territorialización de los pobres de la ciudad en complejos habitacionales caracterizados por la estrechez del espacio y la relocalización de pobladores urbanos en la zona suburbana donde, desde mediados del siglo XX, habían sido ubicados los habitantes de "cantegriles".
El estudio de este proceso permite observar como las políticas gubernamentales con respecto a los “cantegriles” en la segunda mitad del siglo XX, ubicaron a ciertos pobladores pobres de Montevideo en determinadas zonas suburbanas de la ciudad, fortaleciendo la territorialización de la pobreza y la segregación urbana. Este proceso histórico caracteriza la historia reciente del Uruguay, cuestiona la visión de una sociedad y una ciudad capital hiperintegrada, explicando así, desde la perspectiva histórica, fenómenos actuales de fragmentación socio-urbana.