En Chiapas, las condiciones de inequidad y la concentración del ingreso han provocado una fuerte disparidad regional aglutinando la pobreza en algunas zonas geográficas como la región Altos, Selva y Norte de la entidad, donde la población presenta condiciones productivas y alimentarias muy severas. En el 2015, Chiapas se registró como la entidad con mayor incidencia de pobreza alimentaria, con un 46.99 por ciento del total de la población (Coneval, 2015). Uno de cada dos hogares en el estado es pobre. Este hecho se combina con una mayor intensidad de la pobreza en estos hogares, lo que en la práctica le impide disponer de los recursos económicos necesarios para satisfacer una dieta mínima que garantice la reproducción biológica. Así mismo, dos terceras partes de la población de la entidad continúan dependiendo de las actividades primarias, principalmente, a pequeña escala, de temporal, con trabajo manual barato y con productos de poco valor agregado y de autoconsumo. Además, la superficie sembrada de alimentos básicos (maíz y frijol) ha ido disminuyendo en la entidad, mientras que, un reducido grupo con agricultura empresarial, ha ido incrementando la superficie sembrada de pastos, caña de azúcar, plátano, mango, palma de aceite (africana), papaya, jitomate, cacao y hule hevea (CEJEG, 2016). En este contexto los pequeños productores campesinos de Chiapas enfrentan un empeoramiento severo de sus condiciones agrícolas y de vida, que se refleja en la pérdida de autosuficiencia en la producción de alimentos, el uso cada vez menos sustentable de los suelos y los recursos naturales, la reducción de los ingresos económicos y la disminución de opciones de desarrollo socioeconómico para la población rural campesina.
En consecuencia los pequeños productores campesinos de Chiapas han tratado de adecuarse a la nueva situación de crisis que ha alterado sus prácticas y formas de subsistencia. Sus organizaciones han reaccionado generando movimientos organizados de resistencia frente a la crisis agrícola y alimentaria, convirtiéndolas en temas relevantes y prioritarios que han empezado a atender a través de diversas acciones en sus propuestas de desarrollo de corto, mediano y largo plazo, con distintos grados de éxito. Por ello el objetivo de esta ponencia es explicar las prácticas sociales y estrategias productivo-comerciales que están desarrollando los productores campesinos integrados a la Organización Campesina Emiliano Zapata integrante de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (OCEZ-CNPA) y la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC) en las regiones de influencia de las mismas, para superar la crisis alimentaria actual.
Ambas organizaciones han transitado por diversos procesos de transformación para mejorar las condiciones de vida de las familias campesinas que las integran, mismos que pueden identificarse en sus demandas; primeramente por la propiedad de la tierra y la lucha democrática, después para mejorar las condiciones de producción y comercialización (créditos para la producción y precios adecuados de los granos básicos) y actualmente por la seguridad y soberanía alimentaria. En términos de seguridad y soberanía alimentaria, son visibles acciones individuales y colectivas entre las que destacan prácticas agroecológicas, rescate y mejoramiento del sistema milpa, ferias del maíz, ferias de intercambio de semillas criollas y alimentos campesinos, impulso de la producción de traspatio, proyectos productivos comunitarios, redes de escuelas campesinas, fortalecimiento organizacional, compras consolidadas de insumos, fomento de habilidades y capacidades, parcelas demostrativas, centros de acopio, mercados alternativos y participación en movimientos internacionales como el Movimiento indígena Mesoamericano y la Vía Campesina, y a movimientos nacionales como “El campo no aguanta más” y “Sin maíz no hay país”.
La información que se presenta es el resultado de una investigación en curso que se realiza a partir de entrevistas semiestructuradas, observación, prácticas y recorridos de campo y asistencia a eventos convocados por las organizaciones.