LAS DEMOCRACIAS ACTUALES Y LA FRAGILIDAD DE SUS FRONTERAS
La primera imagen que a buena parte de las personas se nos viene a la mente al hablar de democracia, es aquella donde los atenienses deliberan con marcado entusiasmo sobre la cosa pública. En un anfiteatro atiborrado de gente vociferando a todo pulmón sus afinidades y contradicciones, se debatía el curso que tomaría aquella sociedad dentro de un lugar señalado para ejercer la ciudadanía a través del encuentro político y amistad cívica. Los griegos fueron los primeros en entender profundamente que el hombre era un zoon politikon, o animal político, y que en este desarrollo instintivo de la individualidad era necesario aún más llegar a acuerdos con ese otro tan distinto y a la vez tan próximo, perpetuando así su poder sin tener que derramar una gota de sangre. Este ejercicio ciudadano, en un principio realizado de manera directa frente a un moderador de subjetividades , se ha transformado a lo largo de la historia en una práctica electoral regida, en la gran mayoría de los países, por un cuerpo legal que establece dentro de sus incisos una compleja institucionalidad a cargo de las elecciones , y cuyas atribuciones podrían ir desde organizar a la masa electoral dentro de ciertos recintos autorizados para votar, a definir a los ganadores de la contienda política previo escrutinio de los votos. Todo esto con ayuda de las más diversas instituciones cívico-militares.
Nadie podría decir que la vida en democracia constituye un esfuerzo desmedido. Por el contrario, la mayor parte de la población mundial considera que éste es el mejor sistema de convivencia política existente. Sin embargo, no todos los aspectos de la vida democrática revisten un refuerzo positivo al desarrollo humano. Algunos ejemplos de ello son: la ingente cantidad de instituciones existentes y su correlación con el crecimiento del aparato burocrático que retrasa y aleja en demasía el rol del Estado frente a una ciudadanía cada vez más atomizada, la relativización de los derechos de las minorías, la inmigración desenfrenada y a la vez resistida por las naciones en desarrollo y, sobre todo, el analfabetismo funcional que afecta a buena parte de la población mundial debido a la síntesis comunicativa que arrastran los modelos tecnológicos. Éstas son algunas de las problemáticas que afectan a nuestras naciones hoy en día, pero para efectos de ésta exposición quiero hablar sobre la síntesis comunicativa.
La síntesis comunicativa como herramienta de sometimiento y antítesis de la democracia
El mundo se ha erigido como una suma de construcciones discursivas. Aunque las palabras sean entidades metafísicas que al igual que los números habitan en nuestra mente, poseen la capacidad de romper con la nada que significa el silencio. Gracias al lenguaje es posible que de la ideación podamos pasar a la constitución de una vida, pues ésta es impresentable - hasta lo que se conoce al día de hoy- , en una sucesión de eventos caóticos, aleatorios y , sobre todo, donde no exista la transmisión de información en cualquiera de sus formas. Su posterior proceso adaptativo, rompe con su ferocidad y despliegue energético primigenio construyendo hábitos y procesos simbólicos que forman a su vez lo que denominamos cultura; una identidad definida que nos permite moldear, en un caso de desarrollo humano en condiciones óptimas, el tipo de coexistencia que queremos vivir y con quien queremos vivirla, desarrollando una serie de respuestas frente a diversos estímulos que no seríamos capaces de jerarquizar de mejor manera que conceptualizándolas. Así, tenemos la libertad de decidir que:
Caminar +descalzos + arena: placer; que a su vez es un concepto mayor de una serie de conceptos base, tales como: cosquilleo+ calidez + suavidad, y todos los conceptos que se pueden arremolinar en segundos en una rápida entrega de bienestar. Éstas nomenclaturas claramente surgen de un ambiente que permite su observación, en este caso, la naturaleza, categorías que los humanos también construimos en muchas ocasiones con ayuda de los números. Por lo que una experiencia puede tener el carácter de unidad, o bien, elevada a la potencia más cercana al decir, por ejemplo: Buenos Aires es 10 veces más grande que Santiago de Chile.
Ahora, es menester distinguir ahora a otro tipo de síntesis, uno que es patente a los tiempos que corren : aquella donde lo que se busca no es la multi- jerarquización de las categorías conceptuales, sino más bien es construir lenguajes profusos en palabras de significados restringido, es decir, a la formación de comunidades herméticas que pueden tener distintos fines, pero que en sí mismas no pueden sino querer desarrollar un tipo de poder que establezca ese lenguaje codificado por sobre otros lenguajes codificados. Un ejemplo claro de ésta lucha son: las redes sociales.