Introducción
En muchos períodos históricos la actividad turística argentina se vio favorecida por el tipo de cambio que convertía hermosos lugares en convenientes paseos de compras para los países cercanos o en interesantes y muy baratos destinos de aventuras para los países de monedas duras. La política pública a favor del turismo nació de la voluntad de promover la Argentina y sus territorios como destino de viajes, pero esto ha generado una demanda en atención de una población extranjera cada vez más numerosa y de una mayor circulación de población nativa proveniente de distintas provincias de país, que plantean un desafío al desarrollo económico del turismo.
La oferta de formación en turismo, tiene ya varias décadas en el país y es abundante y variada, pero falta de coherencia y de legalidad unificada, el proceso de descentralización educativo, además ha contribuido a generar una imagen de actividad descontrolada. Por otra parte, turismo es una importante fuente de creación de empleos, que incluye en distinta medida, más de treinta ramas profesionales, que integran desigualmente la dimensión turística de sus oficios en su política de formación. Pero también a este nivel, es uno de los sectores menos precisos en la definición de sus mediciones de empleo y por lo tanto, en los límites reales de su producción. Además, el desarrollo del turismo se apoya sobre la fuerte demanda que generan las extraordinarias bellezas naturales del país más centrada en una lógica de marketing de promoción de territorios, que en la mejor calidad de los servicios turísticos, basados en la formación de su personal.
La presente ponencia expone sintéticamente los resultados de cuatro años de trabajo de campo entre 2008 y 2011, en el territorio argentino, en 10 de sus provincias con importantes atractivos turísticos y tomando los niveles de formación terciaria y universitaria.
La metodología seguida para los relevamientos de campo se estructuró a través de entrevistas a informantes clave del área, a graduados y educadores de esta temática tanto en instituciones públicas como privadas, en el nivel terciario y universitario.
Actualmente los estudios de turismo en los que siempre predominó un enfoque económico, tienen un corrimiento hacia enfoques sociológicos, antropológicos y culturales, que permiten estudiar en este objeto nuevos aspectos de la sociedad contemporánea.
Desde un encuadre socio-antropológico se privilegia la discusión de la figura del turista y del viaje, las formas culturales y prácticas sociales que incorpora el turismo y construye tipologías de esas experiencias. En términos generales, se puede hablar de los enfoques que plantean el encuentro con el “otro”. De allí surgen también los enfoques que plantean el turismo sustentable, étnico, solidario y humanitario. Mientras que el enfoque predominantemente comercial o económico presta mayor atención a la cantidad de turistas, la incidencia económica en las sociedades locales, las divisas que ingresan al país y el peso que tiene el sector turístico en las economías nacionales.
Este trabajo, plantea un enfoque sociológico y encara un aspecto poco trabajado del turismo como es la relación formación-empleo.
En líneas generales recoge los resultados de la investigación realizada en el Convenio- Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y el Ministerio de Turismo de la Nación (Argentina), durante los años 2008-2010, sobre la formación terciaria y universitaria en relación a las posibilidades de empleo en el ámbito del turismo nacional y sus posibilidades internacionales.
Después de los informes oficiales del proyecto, el equipo de investigadores profundizó el material recogido y realizó un amplio trabajo bibliográfico para enmarcar los datos de manera de complejizar las primeras elaboraciones logradas y abrir un área de problemas sobre el sector que hasta ahora no había sido abordada.
Si bien los datos de base son los mismos, el equipo de investigación se hace responsable de la complejización y problematización de las variables estudiadas y de los interrogantes que quedan abiertos. Creemos importante este proceso para contribuir a la organización y profundización de este campo del conocimiento que todavía no ha sido objeto de una investigación sistemática.
Delimitación del problema
La falta de una planificación estratégica general, que recién se concreta con el Plan Estratégico 2016, permitió un crecimiento sin control y con fuerte competitividad entre los territorios casi hasta los inicios del siglo XXI. No obstante, este libro no analiza los logros de esta planificación, sino que tratar de instalar una visión sociológica de la relación entre la formación de mano de obra especializada en el sector y sus posibilidades de empleo, en el contexto de un mercado de trabajo flexible y segmentado y en un marco de fuerte crecimiento del sector en las últimas décadas.
Las tendencias más recientes de los países desarrollados muestran que, el turismo es un “sector económico clave cuyo desarrollo pasa por la formación” (MEFI,2006) Los estudios internacionales constatan la ausencia de “una nomenclatura oficial completa de los oficios y de la formación en turismo” y concluyen con la necesidad de ”instaurar una gran coherencia en el dispositivo de formación”, en particular para mejorar la legalidad de las formaciones de los oficios de este campo de actividades, de esa manera, la formación contribuirá a la estructuración del campo del turismo. En la misma dirección los organismos internacionales como OIT y OMT, estandarizan las estadísticas de empleo intentan verificar cuántos empleos generan realmente las demandas del turismo, hasta donde se extiende el campo del turismo y sus influencias indirectas y cuántas de estas demandas generan cambios permanentes en la producción y desarrollo local.
Estas mediciones no son solo importantes económicamente por la generación de puestos de trabajo, sino también para aproximarse a la formación y a las numerosas preguntas que genera la planificación de capacitación y especialización de la mano de obra en el sector turístico. Las numerosas ramas que forman el turismo desconocen, en parte, la dimensión de sus oficios y no lo integran más que parcialmente a su política de formación, mientras que las zonas más ricas del país en patrimonios naturales y culturales fundamentales para el desarrollo turístico desconocen, en muchos casos, los desafíos ligados a la formación y a la profesionalización de los oficios en el desarrollo de la oferta turística local. De donde el supuesto que vamos a debatir en el sustrato de este trabajo es que la formación es el gran desafío del sector turístico y no como se ha creído frecuentemente, el incentivo a actividades comerciales y económicas. Hemos encontrado muy pocos trabajos que sirvan de referencia para este tipo de estudios sobre la relación formación –empleo en el sector turístico del país y una seria deficiencia en las bases estadísticas que pueden constituir el soporte para una elaboración sobre el tema. Por eso, entre los objetivos más básicos de este trabajo se intenta:
• Establecer una periodización y caracterización de las relaciones formación-empleo en el sector de Turismo.
• Identificar las confrontaciones existentes entre los actores de la relación de servicios turísticos, para analizar los conflictos posibles y los mecanismos de colaboración entre ellos.
• Establecer el campo de estudios que en principio sirvió para la recolección de datos iniciales, y que sería deseable mantener y profundizar en el futuro.
3. Los servicios una calificación
Hasta principios del siglo, a nivel mundial, fue fundamental el apoyo de los Clubes de Turistas, organizados para lograr una buena sociabilidad entre pares alrededor de una práctica específica. Posteriormente tuvo un rol determinante la acción de cada elite local para promocionar y organizar su región con el fin de recibir la visita de los turistas. Esta institucionalización sumada al desarrollo del transporte abrió nuevas posibilidades a esta actividad (Cousin,S. Réau, B.2009).
Particularmente, los distintos círculos profesionales proporcionaron sus conocimientos para mejorar eficientemente distintos aspectos de esa institucionalización del turismo en cuestiones como la infraestructura, el apoyo sanitario, la hotelería, la limpieza, etc.
En la década de 1960, a partir de los estudios de las prácticas culturales de Bourdieu (1979), la observación etnográfica permite saber un poco sobre las nuevas prácticas y la manera conciente o inconciente de implementar las estrategias de cada grupo social.
Entre 1960/75 se da un verdadero proceso de masificación del turismo, si bien se mantienen diferencias por sectores de clase. En las primeras etapas son los grupos profesionales y rentistas los que tienen un mayor acceso a los períodos de vacaciones y los viajes de largos plazo. También hay grupos muy propensos a las grandes vacaciones como los sectores de la tercera edad que cuentan con mucho tiempo libre, si bien hay diferencias por sus niveles de renta.
Autores como Wagner (2007) muestran como los viajes se inscriben en un conjunto educativo muy vasto (liceos internacionales, grandes escuelas, pasantías y programas de intercambio), que contribuyen a formar personal para el sector.
La existencia de estadísticas- públicas y privadas- y el desarrollo de estudios socio-antropológicos sobre el turismo contribuyeron a comprender las figuras del “turista” y del “viajante” y a construir tipologías de los turistas.
El conocimiento de lenguas, la apertura a otras culturas y una propensión a la movilidad preparan para las posiciones de poder. Por otro lado, cambia el punto de vista hacia una visión internacional y no a las restricciones locales. La generación de redes de relaciones internacionales representa un bien raro y muy distintivo.