CONTEXTO. En el Perú, alrededor de cien mujeres son asesinadas cada año por sus parejas o ex parejas. Paradójicamente, pese a la visibilidad mediática de este fenómeno, sabemos muy poco sobre los feminicidios. Sabemos menos aún sobre las tentativas de feminicidio, fenómeno con problemas metodológicos adicionales. Las estadísticas de tentativa de feminicidio adolecen de un fuerte sub reporte que las hace poco confiables. Las cifras de las dos fuentes oficiales (Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, y Observatorio de la Criminalidad del Ministerio Público) no coinciden en términos absolutos ni tampoco han coincidido en tendencia en los últimos años.
OBJETIVO 1. En este contexto, el primer objetivo de esta investigación fue estudiar las causas de los feminicidios como una forma de vulnerabilidad y así evaluar los determinantes individuales, contextuales y el efecto disuasivo de la presencia de comisarías y Centros de Emergencia Mujer. Se empleó el Registro de feminicidios del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables 2011-2015 (N=825). Las estimaciones fueron hechas mediante modelos de regresión logísticos multinivel de efectos mixtos.
OBJETIVO 2. Para el segundo objetivo, se construyó la variable violencia con riesgo de feminicidio. No es equivalente ni reemplaza a las tentativas de feminicidio, pero sí brinda un diagnóstico más real sobre la masa de mujeres en riesgo de violencia potencialmente letal. Se construyó en base al pool de datos de la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (N=202,509), que sigue la Conflict Tactics Scale, y se tomó en consideración las formas en que según la literatura especializada se cometen los feminicidios y sus tentativas. Una vez identificado este grupo de mujeres, se estimaron los factores de riesgo asociados (individuales, contextuales y el efecto disuasivo de la presencia de comisarías y Centros de Emergencia Mujer) bajo la misma estrategia econométrica señalada en el párrafo anterior.
RESULTADOS (OBJETIVO 1). En línea con la literatura, los antecedentes de violencia tienen efectos sobre el riesgo de feminicidio. Sin embargo, estas relaciones serían de una complejidad mayor. No es el efecto individual de la violencia psicológica, física o sexual la que eleva el riesgo de violencia, sino la combinación de violencia psicológica y física. La existencia de registros aislados de alguna de estas formas de violencia sería indicativo de patrones de agresiones (tipologías de agresores). Este resultado no sería el único que expresa la posible existencia de tipologías de agresores. Haber actuado con premeditación en la comisión del feminicidio (elección del momento, elección y carga de armas u objetos contundentes, etc.) fue un predictor importante de su riesgo. Teniendo en cuenta que no todos los feminicidas actúan bajo criterios de planificación, el riesgo de feminicidio sería más alto en las mujeres con parejas capaces de pensar en un asesinato como un acto consecutivo de actos pensados y planificados.
La evaluación de efectos contextuales dejó una conclusión importante de la presencia de instituciones sobre el riesgo de feminicidio. Mientras que el mayor número de policías aumentó la variabilidad de este riesgo, la presencia de un Centro de Emergencia Mujer lo redujo. Si bien el primer efecto es significativo al 15% y el segundo al 1%, los efectos opuestos hacen alusión a cómo los roles reactivos (Policía) y preventivos y de acompañamiento (Centros de Emergencia Mujer) generan incentivos distintos para las agresiones letales de mujeres. Es necesario generar mayor atención sobre estos aspectos, pero también tener en cuenta que las estrategias que solo han aumentado la oferta de servicios exponen a las mujeres a más violencia cuando el sistema de justicia no es efectivo.
RESULTADOS (OBJETIVO 2). Los resultados confirman que la violencia con riesgo de feminicidio es la consecuencia tanto de factores individuales como de contextuales (en este estudio, distritales). Normalmente, las investigaciones buscan en los primeros las causas de las tentativas de feminicidios y de los feminicidios. No obstante, hallamos que si bien las variables demográficas explican la violencia con riesgo de feminicidio, su contribución es baja. Más importantes son las variables distales del modelo ecológico, es decir, las situadas en el exosistema, macrosistema y microsistema (podría decirse que casi en ese orden). Los factores que elevan en mayor proporción el riesgo de ser víctima de violencia con riesgo de feminicidio son haber sido alguna vez víctima de violencia sexual (exosistema) y justificar la violencia contra las mujeres (macrosistema), evidencia que refleja la estructura de poder y dominación más allá de lo individual sobre la cual se asienta esta forma de violencia.