El propósito de este trabajo fue investigar la evolución salarial y las condiciones de empleo de las trabajadoras del servicio doméstico del segundo grupo, que trabajen o hayan trabajado en condiciones de informalidad en la ciudad de Formosa en el periodo 2011-2015 y determinar si tanto el Programa de la Asignación Universal por Hijo (AUH) han incidido en dichas condiciones laborales y salariales.
El objetivo general del presente trabajo fue analizar la relación entre las políticas sociales de transferencias de ingresos (TCI) condicionadas implementadas por el Estado y las condiciones de trabajo y la remuneración de las trabajadores del servicio doméstico que estén trabajando o hayan trabajado en condiciones de informalidad en la Ciudad de Formosa entre el periodo 2011 – 2015.
Además, se trabajo sobre tres objetivos específicos. El primero: Analizar y describir las condiciones de empleo e ingresos de los y las trabajadoras del servicio doméstico en la ciudad de Formosa en el periodo bajo análisis. El segundo: Analizar y comparar la relación existente entre las transferencias directas y las condiciones laborales de las empleadas domésticas. Y por ultimo: Analizar la potencialidad de desmercatilización de las políticas de transferencias condicionadas implementadas a partir de 2011 en el grupo bajo análisis.
Para estudiar dicho fenómeno, el presente trabajo se centro en las empleadas domesticas de la ciudad de Formosa, definidas como aquellas que realizan sus tareas en otra casa mediante la percepción de un salario.
Como se menciono, el propósito de este trabajo es investigar la evolución salarial y las condiciones de empleo de las trabajadoras del servicio doméstico, que trabajen o hayan trabajado en condiciones de informalidad en la ciudad de Formosa en el periodo 2011-2015 y hayan percibido la AUH, para determinar si la misma ha incidido en dichas condiciones laborales y salariales.
Para ello se trabajó con la hipótesis de que la AUH no logra desmercantilizar a la mujer y por lo tanto no desincentivan el trabajo ni funcionan como un estímulo para que las mujeres tengan hijos.
Si bien es cierto que la Asignación Universal por Hijo para la Protección Social no es un seguro de desempleo, sino que apunta a mejorar las condiciones de reproducción de los menores, al representar ingreso que recibe un grupo familiar puede analizarse desde distintos puntos de vista.
Para este trabajo se decidió analizar la Asignación Universal por Hijo como un ingreso familiar, por más que esto no sea el objetivo ni el alcance explicito presente en la formulación de ambas políticas.
A través del análisis realizado, se buscó entender si esta Políticas de Transferencias Condicionadas de Ingreso logra desmercantilizar a los beneficiarios y en qué medida. Más aun, se investigara si estas políticas tienen posibilidades de desproletizar al sector bajo estudio a los que fue dirigida.
Teniendo en cuenta estudios desde sectores que sostienen que la Asignación Universal por Hijo en particular, desincentiva el empleo, se intentó confrontar la evidencia empírica encontrada para este trabajo y responder a las preguntas: ¿Han desincentivado el empleo la Asignación Universal por Hijo en las empleadas domesticas de la ciudad de Formosa? ¿Repercuten estos programas al mercado laboral?, ¿Cuánto lo hacen? y ¿Cuáles son sus límites?
El objetivo de estudiar a las empleadas domesticas de la ciudad de Formosa, que hayan trabajado en condiciones de informalidad durante el periodo seleccionado y hayan percibido la AUH, se basa en la idea de que trabajo informal o no registrado puede verse, a priori y en términos estrictamente académicos y desde un punto de vista netamente economicista, como una situación en la cual se cumplen los principios del laissez faire y el mercado autorregulado. Esto es la demanda y oferta operando sin intervenciones en materia de legislación laboral, salario mínimo, indemnizaciones, viáticos, aguinaldos, vacaciones, etc. Según la teoría liberal, en el “mercado de trabajo”, y más aun en el sector informal, tanto el oferente de empleo (trabajador asalariado) como el demandante (empleador dueño de los medios de producción) se ponen de acuerdo y establecen un salario que a priori surge de la negociación de dos personas “iguales”.
Aunque la informalidad es selectiva ya que afecta más a los trabajadores de algunos sectores (empleos rurales, construcción, servicio doméstico) que de otros (salud, educación, transporte) está presente en prácticamente la totalidad de ellos.
Sin embargo, si bien es cierto que el mercado de trabajo informal no está regido por las normas laborales vigentes en un país, tampoco lo es la igualdad entre los oferentes y demandantes. También es falsa la idea de que no exista ningún tipo de interferencias que modifiquen el normal funcionamiento de las tijeras de Marshall.
La posibilidad de conseguir otro empleo, lograr ingresar al sector formal o la posibilidad de no tener que someterse a vender su fuerza de trabajo para subsistir a través de distintas formas legales e ilegales, entre ellas, los “planes sociales”, la mendicidad e incluso la ratería, llevan a los trabajadores asalariados del sector informal a establecer cierto tipo de rigideces.
Las trasferencias condicionadas de ingresos se presentan así como una rigidez en el libremercado. La discusión que se abre aquí es el papel de este tipo de transferencias en el mercado de trabajo, si están al alcance de todos y como se financian. De estas inquietudes surgen entonces puntos intermedios entre la pura interacción sin ruidos entre la oferta y demanda de empleo en el sector informal y las condiciones formales de contratación de mano de obra, resguardadas por la protección regulatoria estatal.
Para cumplir los objetivos de trabajo se realizaron dos análisis. El primero de ellos a través de una fuente secundaria de información como es la Encuesta Permanente de Hogares, donde se identificaran los casos de empleadas domesticas que perciban la AUH.
Luego de la detección de los casos, el trabajo se centro en el análisis las condiciones de empleo e ingresos de las trabajadoras del servicio doméstico en la ciudad de Formosa en el periodo a través del análisis de datos de la Encuesta Permanente de Hogares y de entrevistas realizadas tanto a empleadas domesticas como a empleadores.
Se realizó una comparación entre las empleadas domesticas beneficiarias de la AUH y empleadas domesticas que no perciban transferencia de ingresos desde el Estado para observar diferencias significativas de las variables bajo análisis (salarios, horas trabajadas, beneficios de la seguridad social obtenidos, entre otros)
Para estudiar el potencial desmercantilizador de la AUH, se tuvo en cuenta la posibilidad de asegurar bienestar sin depender de la relación con el mercado laboral. En este sentido, y teniendo en cuenta que la cobertura de salud y educación está prevista de manera gratuita en argentina, el análisis se baso en la capacidad de consumo que la AUH permite a sus beneficiarias, teniendo en cuenta el valor de la Canasta Básica de Alimentos y la Canasta Básica Total, los integrantes del hogar y el monto de la Asignación percibida.
La conclusión más importante del trabajo es que la AUH ha repercutido en las condiciones de trabajo e ingresos de las empleadas domesticas de la ciudad de Formosa con un alcance limitado. Si bien permitió mejores ingresos y mayor estabilidad en las horas trabajadas, el programa presenta serios problemas a la hora de mejorar la formalidad de la relación laboral.
La AUH presenta entonces, un potencial desmercantilizador pero no así desproletizador y si bien esta política de TCI ha permitido mejorar el bienestar de quienes la percibieron, dicho bienestar sigue dependiendo fundamentalmente de su vinculación al mercado laboral. Dicho de otro modo, al ser políticas que no desproletarizan, no ponen en riesgo la dinámica de las relaciones laborales vigentes en el modelo económico actual.
Por último, el hecho de que los ingresos y la estabilidad horaria sea mayor en las empleadas domesticas beneficiarias de la AUH que en aquellas que no lo perciban, implica que este tipo de políticas aporta elementos positivos a la relación trabajo-salario a favor del trabajador, lo cual es más importante aun tratándose de sectores vulnerables ya sea porque históricamente han estado relegados de la regulación y protección estatal o porque pertenecen al grupo de trabajadores con menores niveles de ingreso de la sociedad.