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Resumen de ponencia
Un análisis sobre el tiempo de las empleadas domésticas en la ciudad de Bogotá, 2011-2018

*Diana Sosa Victoria



El trabajo doméstico y de cuidados remunerado que se realiza al interior de las casas en la ciudad de Bogotá, reúne principalmente a mujeres que provienen de las zonas rurales de Colombia y las periferias de la capital, además de pertenecer mayoritariamente a clases bajas con niveles mínimos, o nulos, de escolaridad. La representación del empleo doméstico, en Bogotá, tienen un aumento del 0,4% en la Tasa de ocupación, esto en relación al primer trimestre del año 2016, en datos esto significa que dentro del 61,5% de Tasa de ocupación para el primer trimestre del año 2017 el empleo doméstico tiene una participación del 3,9%, según posición ocupacional. Encontrándose por encima de posiciones como la de empleado del gobierno. La importancia de este tipo de empleo se ve, además del aumento en las cifras, en el protagonismo que cobra en el año 2011, tras la entrada en vigencia del Convenio 189 de la OIT, que marcará el punto inicial de reflexión para comprender los cambios que se han dado desde el año 2011 en aspectos jurídicos, políticos, gremiales, económicos y personales de los actores que se encuentra implicados en el empleo doméstico, como lo son, empleadas, empleadores, personas receptoras de cuidado, las familias, las instituciones, entre otros.
La adopción del convenio 189 de la OIT, por parte del gobierno colombiano ha dado paso a múltiples avances en materia legislativa que, aunque son inspiradas con base en un modelo de trabajo desarrollado en el espacio público, han colocado en el centro de los debates sobre el trabajo doméstico en general a las mujeres que encuentran sus derechos laborales vulnerados al realizar labores al interior de hogares privados de difícil acceso para el control de los entes correspondientes, esto no ha resultado un impedimento para su organización como gremio, contando en estos momentos con sindicatos independientes de empleadas domésticas y otros afiliados a las grandes centrales obreras del país.
La feminización de este tipo de trabajo posibilita el inicio de las tareas domésticas a temprana edad, siendo parte fundamental, aunque invisible, en las trayectorias de vida de estas mujeres, configurando así sus subjetividades. Esta construcción social alrededor de lo que significa el trabajo doméstico y su asociación al ser mujer da paso a la precarización laboral (en el caso de las relaciones salariales), negación de saberes acumulados e incluso de la atención a la salud propia. Estos procesos se transforman con el protagonismo de las empleadas domésticas y sus aliados en las esferas del poder institucionalizado, quienes en conjunto trabajan por la resignificación y valorización social de su labor.
La adopción de tareas domésticas y de cuidado en los hogares desde temprana edad encuentra una continuidad con el trabajo doméstico y de cuidados remunerado. El cual, sin embargo, tiene otros significados para las empleadas al ser una relación salarial, con límites al interior del hogar, subrayando que éste es ajeno, y una profundización de las asimetrías que ya estaban presente en las relaciones sociales en las cuales se encuentran las y los sujetos. Es así como la continuidad se da en términos del trabajo objetivado, comidas, escucha, limpieza, etc, pero se dan rupturas en relación al ingreso del dinero que sirve como forma de pago, aunque también puede darse en especie, los límites espaciales al interior de las casas o la prioridad en la realización de tareas y su distribución.
Ahora bien, la profundización de las asimetrías se da principalmente desde el aspecto emocional, siendo este uno de los puntos de interés que pretendo analizar. Si entendemos la subjetividad como un proceso de dar sentido, se comprenderá que no es estática, ni estructurada, lo que hace necesario ampliar los espacios en los cuales se encuentran las y los sujetos y se relacionan, más allá del trabajo remunerado, como lo son sus propios hogares y aquellos espacios de ocio, formación u otros. En este punto es importante resaltar el tiempo como medida que constriñe las acciones de las y los sujetos, y como forma de control en el trabajo en general, que es negociada desde lo emocional en el trabajo doméstico y de cuidados remunerado. Los significados y la importancia que tiene el tiempo para unos sujetos u otros no puede ser la misma en razón de sus subjetividades y su posición en las distintas relaciones en las que se encuentran, los procesos distan entre sí, aunque es importante señalar que hay construcciones y valoraciones sociales de carácter general, pero no por esto inamovibles, como lo es el valor social que adquiere el empleo doméstico al considerarse propio de las mujeres, quienes no requieren ningún tipo de formación formal para ejercerlo. Es así como el tiempo adquiere distintos significados para las y los sujetos, que se articula con el espacio, es decir que otro de los puntos a analizar, además del aspecto emocional y su relación con la negociación del tiempo en el trabajo, en el hogar, etc, son estos significados en espacios concretos, en los que se ejercen labores similares, como lo son el hogar propio y el hogar que hace las veces de espacio de trabajo. Teniendo presente que estas escisiones entre lo privado/público, remunerado/no remunerado, son de carácter analítico, serán las rupturas o continuidades frente al proceso que dota de significados al tiempo, generadas en parte por el ingreso a relaciones contractuales con tareas feminizadas, a las que se les presta principal atención. En este sentido, se busca responder una pregunta principal ¿Cómo se transforman los significados y el valor que le dan al tiempo, tanto empleadas como empleadores, en relación a los espacios en los que se ejerce trabajo doméstico y de cuidado, y las posiciones en las que se encuentran al interior de la relación laboral?
Las herramientas de reconstrucción de datos se basan en el método de la descripción articulada, pretendiendo mantener un proceso autocrítico, que rompa la verticalidad investigador-investigado y permita una profundización en los datos a analizar. Estas herramientas son principalmente las entrevistas en profundidad y las historias de vida, realizadas a distintos actores (empleadas y empleadores).




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* Sosa Victoria
Universidad Nacional de Colombia UNAL. Bogotá, Colombia