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Resumen de ponencia
EXPERIENCIA DE FORMACIÓN: EDUCACIÓN EN DERECHOS HUMANOS EN FUNCIONARIOS PUBLICOS ENCARGADOS DEL PROCESO DE REPARACIÓN

*Bárbara Elgueta
*Carmen Gloria Bascur
*Rossana Ponce De León



Antecedentes
Tras la violación de derechos fundamentales durante la dictadura militar en Chile, el Estado debió asumir la responsabilidad de reparar a las víctimas vulneradas a través de diferentes medidas, una de ellas, ha sido la creación del Programa de Reparación y Asistencia Integral en Salud y Derechos Humanos (PRAIS). Actualmente, existen 31 equipos PRAIS que desarrollan sus actividades de coordinación y de asistencia directa a lo/as usuario/as a lo largo del país. Además de estos equipos, existe un cuerpo de profesionales ‘facilitadores’ (psicólogo/as, asistentes sociales y médicos, principalmente) que trabaja en los consultorios de las comunas para entregar un servicio de atención dentro de la red de salud pública. De esta manera, las víctimas y/o sus familiares reciben atención en salud, pero también una serie de Talleres y Capacitaciones para que cada usuario/a pueda, no solo aminorar los efectos de la vulneración, sino, como lo expresa la Coordinadora del Equipo de Ñuble “realice un proceso de reconstrucción de su vida”.
Los equipos PRAIS, así como cada facilitador y facilitadora, pertenecen al servicio público, que actúan en representación del Estado, por tanto, su labor ha de enmarcarse dentro del respeto, promoción y garantías de cumplimiento de los Derechos Humanos. Para apoyar dicha labor, se considera necesario capacitar a cada funcionario y funcionaria de acuerdo con los lineamientos de la Resolución aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas del 19 de diciembre de 2011 y las indicaciones del Plan Mundial en Educación en Derechos Humanos, ahora en su segunda etapa. Se suma a estos documentos, el Plan Nacional de Derechos Humanos 2018-2021, considerado “como herramienta de política pública para la coordinación y priorización de acciones en este ámbito” (Plan Nacional, 2017). Entre los objetivos formulados en estos lineamientos propuestos por el Estado de Chile, destaca “Promover y garantizar la sensibilización, formación y capacitación en derechos humanos para desarrollar una cultura de derechos humanos que contribuya a la prevención de sus vulneraciones”. Dentro de las Metas establecidas para ese objetivo, se encuentra la capacitación de las funcionarias y funcionarios públicos.

Como garantía de no repetición y reparación simbólica, el Estado ha implementado la Educación en Derechos Humanos en los distintos niveles del sistema educacional y en los servicios públicos, especialmente en las fuerzas armadas, lo que cobra mayor relevancia en estos momentos, cuando se sigue señalando que la situación de Chile es preocupante “La impunidad por las violaciones de derechos humanos cometidas en el pasado y en el presente siguen siendo motivo de preocupación. Persiste el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía, especialmente contra comuneros mapuche” (Informe de Amnistía Internacional 2017-2018).
Si bien en el año 2015 se realizó una capacitación general a lo/as facilitadore/as de diferentes comunas de Ñuble, que contó además, con la participación del equipo PRAIS, este trabajo da cuenta de la asesoría brindada durante enero y febrero de 2018, al profesional y las profesionales del Equipo PRAIS de Ñuble, que tuvo por objetivo fundamental fortalecer su rol de formadores en derechos humanos, que muchas veces se ha invisibilizado incluso desde el acrónimo, pues ‘PRAIS’ que no incorpora el nombre completo del programa, que explícitamente indica “y Derechos Humanos”. Así, las actividades que realizan los y las profesionales del Programa, no solo implica la atención de las víctimas y sus familiares de la vulneración directa de sus derechos fundamentales, sino también el trabajo con toda la comunidad, mediante charlas a colegios, conmemoraciones, trabajo con estudiantes universitarios, entre otros.

Formación en Educación en Derechos Humanos
A partir de las conversaciones con la Coordinadora del Equipo de Ñuble, se diseñó una asesoría que contemplaba tres etapas:
La primera, implicó la recolección de información relevante que permitiera levantar un diagnóstico participativo indicando cuán explícitos están los Derechos Humanos en las capacitaciones, talleres y otras actividades que realiza este equipo. Por esto, se consideró pertinente la realización de un Focus Group con todas las profesionales y el profesional que lo conforman, así como la revisión y análisis del documento de Planificación de las actividades del año 2017. Un Informe inicial de Diagnóstico fue discutido con la Coordinadora comunal del Programa, lo que permitió ajustar algunas observaciones, que permitieron entregar el Informe final de diagnóstico, donde se incluían sugerencias para que la Planificación 2018 pudiera intencionar de parte del funcionario y las funcionarias, un proceso de Educación en Derechos Humanos (EDH).
La segunda etapa involucró la realización de dos talleres formativos, que revisan el marco general de los derechos humanos y luego sobre EDH, donde el modelo que se presentó fue el de las estrategias para el cambio social de Felisa Tibbits, visualizadas en la Pirámide de Aprendizaje (en la base se encuentra el Modelo de Valores y actitudes; más arriba el Modelo de Responsabilidad; para finalizar la pirámide con el Modelo de Transformación), donde cada modelo está vinculado con los grupos elegidos como objetivo de trabajo. También se señaló como un aporte que pudiera complementar lo anterior, el trabajo de Estela Quintar, con la Pedagogía de la Potenciación, especialmente la estrategia de la Didactografía, donde se busca la reconstrucción de nuevas significaciones y sentidos, mediante la propia historia, reconociéndola desde las experiencias, muchas veces de dolores y comprendiendo también el contexto en el cual transcurre.
La tercera etapa consistió en revisar y reformular la planificación que recientemente habían formulado para el año 2018, explicitando, por una parte los derechos fundamentales que se relevaban en cada taller, capacitación o actividad; y, por otra, qué estrategia de cambio social se pretendía que alcanzaran los usuarios, de acuerdo con las características de cada grupo y de la actividad.
Como no se ha aplicado esta nueva planificación, el desafío está en la evaluación que durante y al final de las actividades comprometidas realicen tanto los usuarios como el mismo equipo. Cabe destacar, que esta asesoría partió desde un modelo de responsabilidad, pues cada profesional ya se encontraba dentro de la estrategia de valoración de los Derechos Humanos. Se ha buscado alcanzar el modelo de Transformación, lo que se aprecia en alguno/as de lo/as profesionales que se muestran empoderado/as de su rol de formadores.




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* Elgueta
Universidad del Bío-Bío - UBB. Chillán, Chile

* Bascur
Universidad del Bío-Bío - UBB. Chillán, Chile

* Ponce De León
Universidad del Bío-Bío - UBB. Chillán, Chile