Este proyecto de investigación plantea de entrada una relación poco convencional entre dos campos del conocimiento bastante amplios y que al igual que otras instancias académicas, actualmente se enfrenta a un replanteamiento a la luz de la actual crisis mundial del modelo económico dominante en su fase de globalización y fragmentación. Así mismo, este proyecto busca tender un puente entre ciencias naturales y ciencias sociales, desde la agroecología y la comunicación participativa, a fin de generar una estrategia que congregue ambas instancias del pensamiento, contempladas generalmente en orillas opuestas de la construcción del conocimiento. De esta manera, se busca también insistir en la búsqueda de un relato con voz latinoamericana, que mediante el componente metodológico comparativo, muestre dos realidades que hacen parte de nuestro contexto rural latinoamericano y contienen elementos que evidencian el origen híbrido de estas comunidades.
El panorama mundial actual se caracteriza por una crisis generalizada del sistema económico globalizante. La dimensión ecológica de este estado límite se expresa en el deterioro global de las condiciones que la naturaleza ofrece a los seres humanos para su subsistencia como especie (Morales, 2014).
Ante estos escenarios, es urgente la implementación y refuerzo de medidas que lleven a la conservación y por qué no, recuperación de los ecosistemas. “(…) necesitamos conservar nuestros ecosistemas porque se encuentran en verdadera crisis de deterioro con serios problemas en el presente y para las generaciones futuras” (Challenger, 2001).
Parte del deterioro de la naturaleza se evidencia en la creciente pérdida de la biodiversidad, la cual conlleva a la desestabilización de los ecosistemas y la progresiva pérdida de su resiliencia, es decir, la mayor o menor capacidad de encajar perturbaciones sin producir cambios en su organización y funcionamiento (Tellería, 2013). Asimismo, se produce una reducción de los servicios ambientales de los ecosistemas, lo cual acelerar el ciclo perverso de pobreza-deterioro-desigualdad (Macías, 2016). Entre dichos servicios se cuenta la capacidad de producir alimentos para satisfacer las necesidades de los grupos humanos, estableciendo así la correlación entre seguridad alimentaria y la conservación de la biodiversidad en los territorios (FAO, 204).
Este proyecto plantea una estrategia desde la comunicación participativa y la Investigación-Acción-Participación, identificando los aciertos, debilidades y posibles alternativas para mantener vivos los saberes locales tradicionales implementados en los huertos familiares para la producción de alimentos para autoconsumo por parte de comunidades indígenas de dos territorios en Colombia y México. Se busca que los procesos participativos motiven a las comunidades a mantener prácticas agroecológicas propias al reconocer en ellas una labor importante para la conservación de la riqueza biológica en su territorio.
Hipótesis de trabajo: Las comunidades campesinas e indígenas se asientan en los lugares de mayor riqueza natural y biodiversidad. Sus prácticas tradicionales constituyen un saber agroecológico que beneficia la conservación de esta riqueza natural. Zonas tan amplias como Mesoamérica o la región andina colombiana presentan altos índices de biodiversidad, preservando gran cantidad de especies animales y vegetales entre otras. En el caso particular de Mesoamérica, comprendida desde “el Oeste del Canal de Panamá hasta Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y Belice; llegando al norte de Sinaloa en México” (Critical Ecosystem Partnership Fund, 2001 en Tekelenburg y Ríos, 2009:38-39), zona denominada hotspot por su alta biodiversidad, hay altos índices de pobreza, concentrada principalmente en la población rural agrícola (Tekelenburg y Ríos, 2009: 39), estableciendo así esta relación entre las comunidades más vulnerables en términos de pobreza y su presencia en territorios con alta diversidad biológica.
Por su parte, la zona andina colombiana es la más densamente poblada del país, sin embargo, la población rural agrícola reconocida como indígena o campesina vive las condiciones de mayor pobreza y menor acceso a bienestar y seguridad alimentaria en el país, esto debido, entre otras causas, a las profundas desigualdades sociales históricas que han caracterizado la configuración del territorio colombiano (FAO, 2015).
La combinación entre pobreza y biodiversidad dan pie a un escenario en el que los pobladores de estos territorios se ven obligados a tomar decisiones sobre el aprovechamiento de los recursos naturales disponibles. Si bien la disponibilidad de biodiversidad es ante todo una fuente de explotación para superar la pobreza (Rodríguez, 2000: 7-8), también se reconoce como el medio de subsistencia para aquellas poblaciones campesinas e indígenas “participantes marginales en los sistemas económicos locales o nacionales” (Rodríguez, 2000: 7). Algunas comunidades han optado por sobreexplotar estos espacios agrícolas, otros han optado por mantener prácticas ancestrales e introducir otras nuevas, ambas de carácter agroecológico, a fin de mantener el equilibrio entre los seres humanos que habitan el territorio y las condiciones ambientales que los rodean.
Tal es el caso del grupo de Custodios de Semillas del Resguardo Indígena de Kokonuko (Colombia) y del Ejido La Trinidad – Xilitla (México), donde las comunidades han optado por mantener prácticas de cultivo agroecológico para autoconsumo, en busca de mantener una relación de equilibrio con los ecosistemas presentes en el territorio, incidiendo positivamente en la conservación de la biodiversidad. Para que estos procesos tengan resultados positivos, la aplicación de técnicas agroecológicas debe tener una dimensión social, para que las comunidades mantengan fortalecida su organización. Es ahí donde la comunicación participativa es una herramienta que permita el logro de este objetivo.
Preguntas de investigación:
• ¿Qué relación existe entre las prácticas agroecológicas y la seguridad alimentaria de las comunidades?
• ¿Qué procesos y herramientas se dan en estas comunidades para la comunicación de conocimientos tradicionales de cultivo para autoconsumo?
• ¿Cómo fortalecer y mejorar los actuales procesos comunicacionales al interior de estas comunidades para que se compartan y trasciendan a generaciones futuras?
• ¿Qué importancia le dan estas comunidades a sus prácticas cotidianas de siembra de semillas tradicionales para autoconsumo y su incidencia en la conservación de la biodiversidad en el territorio?
Objetivo General: Analizar los procesos de comunicación de conocimientos y prácticas agroecológicas empleadas para la conservación de la biodiversidad en comunidades de La Trinidad-Huasteca Potosina (México) y el resguardo indígena de Kokonuko-Cauca (Colombia).
Objetivos Particulares
• Reconocer la relación entre prácticas agroecológicas y conservación, seguridad alimentaria y conservación de la biodiversidad.
• Identificar los procesos y herramientas implementados para la comunicación de conocimientos tradicionales.
• Analizar aciertos y debilidades hallados en los procesos comunicacionales al interior de las comunidades.
• Generar un producto comunicacional participativo que les permita plasmar sus conocimientos locales y prácticas agroecológicas para su valoración al interior de la comunidad.