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Resumen de ponencia
Aseguramiento de la Calidad y Educación superior Intercultural. Desencuentro de dos políticas públicas de educación superior en México

*Inés Olivera



El presente texto tiene por objetivo presentar algunas reflexiones y aprendizajes sobre el (des)encuentro de dos políticas públicas mexicanas de educación superior: la de aseguramiento de la calidad y la de educación superior intercultural. Se trata de dos políticas para la educación superior, aparentemente articulables pero, en realidad, confrontadas por una serie de elementos: históricos, políticos y conceptuales, perceptibles desde la mirada de la antropología de las políticas públicas. Esta confrontación dificulta el uso pertinente y productivo de la evaluación, como principal estrategia de la política actual de aseguramiento de la calidad.

Para ilustrar y analizar en detalle el desencuentro mencionado analizo la evaluación diagnostica de los Comités Interinstitucionales de Educación Superior (CIEES), principal programa de evaluación de la educación Superior en México, y la Universidad Veracruzana Intercultural (UVI), una de las doce Universidades Interculturales reconocidas por la CGEIB-SEP. Las reflexiones son producto de una investigación doctoral iniciada en enero de 2015 en la cual se ha podido etnografiar la experiencia concreta de evaluación de los CIEES a la licenciatura ofrecida por la UVI en dos de sus sedes: Grandes Montañas y Selvas.

Esta afirmación se apoya en dos supuestos que este texto pretende demostrar con la discusión. En primer lugar, que los criterios establecidos por el sistema de evaluación existente no permiten evidenciar elementos centrales de la propuesta intercultural de educación superior; y, en segundo lugar, que tanto las comprensiones de lo que es calidad, y la función de la evaluación, como de lo que es interculturalidad, y la función de la universidad intercultural, son disímiles y en esta falta de homogeneidad en la comprensión de estas políticas radica el empobrecimiento de los resultados del encuentro de ambas; es decir, el empobrecido aporte de la aplicación de la evaluación a los programas interculturales.

El presente trabajo analiza el desencuentro de estas dos políticas de educación superior a través de tres ejes. El primer eje se refiere a la comprensión distinta y, se sostiene aquí, contradictoria de lo que es la función social de la educación superior. Para la política de aseguramiento de la calidad plasmada en la evaluación, la razón de ser de la universidad es la especialización y capacitación del capital humano. El objetivo final de la universidad es la producción y credenciamiento de profesionales que se inserten en el mercado laboral generando el desarrollo de la industria y economía nacional. De otro lado, para la política de educación superior intercultural, plasmada en la propuesta de interculturalidad crítica de la UVI, el objetivo de la universidad es la formación humana de jóvenes indígenas y mestizos como sujetos autónomos y colectivos.

El segundo eje de desencuentro de estas políticas se refiere a la posición que ocupa cada una en el proyecto nacional. Es decir, qué peso tiene cada una de estas políticas en el interés del campo político, federal mexicano y global. En este sentido, mientras la evaluación representa una política prioritaria, no solo para el sector educación siendo también para el sector de hacienda, la política de educación superior intercultural representa en México un espacio de segundo nivel de importancia y de reciente alcance, definido como una política social de identidad. El surgimiento de esta segunda política corresponde a la respuesta del gobierno de Salinas, en la primera década de los años 2000, ante las demandas el movimiento indígena y el neo zapatismo que cobraron resonancia internacional a mediados de la década de 1990. En este sentido puede ser entendida como una concesión negociada y no como un proceso empujado por el interés del poder central.

El tercer eje de desencuentro está dado por las comprensiones disímiles al interior de cada política con relación a sus propios objetivos. Al analizar la evaluación se encuentra dos discursos y objetivos de la misma: por un lado, la evaluación para la planeación institucional, que se entiende aquí como la comprensión benéfica y de utilidad institucional interna de la evaluación; por otro lado, la evaluación como herramienta externa para el control y eficiencia del gasto público en educación superior. Estos dos objetivos se contradicen y pueden resumirse en una lógica interna y constructiva frente a una lógica externa y punitiva.

En cuando a las comprensiones y objetivos de la política de educación superior intercultural, hay también dos visiones: el objetivo compensatorio de esta política; es decir, la función social de estas universidades es la ampliación del acceso a educación superior en poblaciones excluidas (jóvenes indígenas). El otro objetivo es el de generar una oferta educativa intercultural, donde lo central va más allá de la existencia de universidades en zonas indígenas, incluyendo la construcción de un modelo educativo crítico de la modernidad instrumental, de la colonialidad del saber y de la visión utilitarista de la educación superior. El segundo objetivo no niega el primero, pero centralizar el primer objetivo sí deja de lado la construcción del segundo.

Este tercer eje de discusión y análisis, el de las comprensiones disimiles de los objetivos de cada una de estas políticas, es lo que, se sostiene en este texto, representa el principal motivo de resultado negativo d la evaluación en los programas de educación superior.




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* Olivera
Instituto de Investigaciones Sociales. Coordinación de Humanidades. Universidad Nacional Autónoma de México - IIS/UNAM. Coyoacán, México D.F., México