La ponencia pretende compartir algunos aspectos del trabajo que se viene realizando en el marco del Doctorado en Estudios Sociales de América Latina (CEA, UNC)
Las migraciones implican desplazamientos que hacen los sujetos hacia otra región, distante de su lugar de origen, en el que permanecerán por un tiempo. Este traslado requerirá una nueva cotidianeidad. Son un tipo de experiencias de traslado que no sólo son mudanzas- cambios de hogar- sino que dan lugar a la emergencia progresiva de nuevas pertenencias.
El proceso migratorio inicia antes de la partida, cuando es un proyecto imaginado. Comienza su concreción en el momento de la partida, desde el lugar conocido (ya internalizado) hacia un nuevo espacio, en el que sujeto irá haciendo-se lugar, ubicando-se en la ciudad de acogida. Trasladarse desde ciudades o pueblos del interior provincial, desde otras provincias o de otros países, exige a los sujetos un proceso de integración a la urbe cordobesa. Es un nuevo espacio social que para muchos estudiantes puede resultar totalmente novedoso en relación con las formas particulares que adquieren las prácticas sociales y los modos de organizar esas prácticas. Se modifican las distancias materiales, también las formas de establecer las redes sociales.
La participación en investigaciones anteriores, las cuales hicieron foco en las particularidades psicosociales de los estudiantes, según sus trayectorias personales y escolares, permitieron reconocer que había una diferenciación, en las experiencias de cambio, entre estudiantes que eran oriundos de Córdoba capital o zonas aledañas y estudiantes que tenían que migrar para poder inicio a la carrera universitaria. En esas oportunidades, encontramos que cuando la cotidianeidad se modificaba sustantivamente, el sujeto debía hacer mayores esfuerzos subjetivos, sociales y cognoscentes para comprender y participar de manera eficaz ante las novedades.
Para muchos dar inicio a una carrera universitaria supone un proceso migratorio. Este proceso es el que se pretende comprender desde una mirada relacional y diacrónica. Dicha mirada permitiría dar cuenta de aspectos distintivos en los estudiantes, considerando las trayectorias previas (personales, sociales, familiares y escolares), las transformaciones en la cotidianeidad y los desafíos que se le presentan en la universidad. Cómo sobrellevan los jóvenes estos desafíos e incertidumbres que genera el proceso migratorio, es uno de los puntos que merecen especial atención procurando acercarnos y conocer tanto los modos en que los estudiantes van significando las transformaciones, así como los recursos a los que apelan para sostener el proyecto universitario.
Es por ello por lo que la inquietud central se sintetiza en dos preguntas: ¿Cuáles son las experiencias de los estudiantes universitarios que han tenido que migrar del interior de la provincia de Córdoba, de otra provincia argentina o de otros países latinoamericanos para dar inicio a una carrera universitaria? ¿Cuáles son los sentidos otorgados al nuevo espacio social y cómo expresan sus vivencias a partir del proceso migratorio?, cuyos objetivos generales pretenden identificar e interpretar las experiencias significativas vinculadas al proceso migratorio y los sentidos otorgados a dichas experiencia; así como reconstruir y analizar los itinerarios de los estudiantes con relación al proceso migratorio y al proceso de integración al nuevo espacio social.
El abordaje de la problemática se viene realizando desde un enfoque cualitativo. Se recuperan relatos de vida, considerando tres órdenes de realidad: la realidad histórico-empírica, la realidad psíquica semántica como aquello que refiere a lo que el sujeto sabe y piensa; y la realidad discursiva del relato mismo que refiere a lo que el sujeto quiere decir con lo que él dice y piensa. El trabajo empírico se enclava en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la UNC. La población está conformada por los estudiantes de dicha Facultad. Se espera que la multiplicación de los relatos permita alcanzar el punto de saturación.
Para comprender el modo en que se va articulando el ser estudiante universitario, se requiere conocer al sujeto en el lugar de alumno y de migrante, lo que remite a la historia en la trama familiar, en la trama escolar, en el espacio social de origen. Las experiencias van conformando un acervo de saber, a partir y desde el cual, los sujetos se van integrando a nuevas situaciones que se le presentan. Es desde esas experiencias que el sujeto va construyendo nuevos aprendizajes, nuevos esquemas que le permiten ubicarse ante la novedad, tramitando de manera significativa en función de esquemas y conocimientos previos. Pero cabe preguntarse acerca de cómo sobrellevan los jóvenes estos desafíos e incertidumbres que genera el proceso migratorio. Este es uno de los puntos que merecen especial atención para acercarnos y conocer los modos en que los alumnos van significando las transformaciones y los recursos a los que apelan para sostener el proyecto universitario. La migración le supone al sujeto estudiantil un proceso de discontinuidad en su cotidianeidad. Si bien la migración es probablemente temporal, ya que muchos piensan en el retorno a sus lugares de procedencia, el desplazamiento conlleva una especie de pérdida en lo referido a la familia directa y ampliada, al grupo de amigos y personas conocidas con los cuales comparte mundos de la vida. La cotidianeidad de los vínculos se modifica. Los rasgos distintivos de cada sujeto dan la particular manera de inteligir que tiene cada joven ante las nuevas circunstancias, proceso en el cual se reorganizan esquemas dando origen a la construcción de otras, nuevas, distintas disposiciones en virtud de los nuevos espacios sociales, de las nuevas reglas institucionales y/o las exigencias intelectuales -entre otras- según las demandas eventuales que van teniendo que encarar y resolver. En síntesis, se puede asumir que los procesos migratorios generan importantes movilizaciones internas en los estudiantes, por lo que insistimos en la necesidad de reconocer y conocer las vicisitudes que vivencian, en términos de un proceso de elaboración subjetiva, en un espacio social nuevo, con el deseo de poder cumplir su proyecto de formación universitaria.