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Resumen de ponencia
Zonas grises, delincuencia organizada transnacional y seguridad internacional en América Latina

*Jaime Elias Torres Buelvas



La lucha contra las amenazas a la seguridad internacional se enfrenta a obstáculos ligados con la cooperación entre los países afectados por estos flagelos. Los diferentes tratados exhortan a los estados firmantes a cooperar, por ejemplo, respecto a la extradición de los responsables de los delitos tipificados por esos tratados, a la asistencia judicial entre los países, y al intercambio de información. Las fallas en esta cooperación han impedido que la lucha contra las nuevas amenazas a la seguridad sea eficaz, e incluso han agravado el problema que se pretende combatir.

En el centro del problema de estas nuevas amenazas a la seguridad están las 'zonas grises'. Tales zonas pueden distinguirse por ser espacios geográficos hostiles a cualquier penetración (Cattaruzza, 2012) y en las cuales ningún gobierno es capaz de imponer orden o hacer respetar las normas básicas de su ordenamiento jurídico. Es decir, tal vez el rasgo básico de las zonas grises sea la ausencia de derecho o su irrespeto absoluto, y la imposibilidad para el Estado de asumir el control de ellas. Se puede considerar también que las zonas grises son espacios geográficos que pueden coincidir con la totalidad de un territorio de un país (caso en el cual se habla de 'Estado Fallido'), con solo parte de él, o que abarcan espacios geográficos que involucran territorios de varios países, y sobre las cuales el Estado, o los estados, que deberían ejercer sus soberanía no lo hacen, o lo hacen de manera imperfecta, situación por la cual en esos espacios florecen los fenómenos considerados como amenazas a la seguridad (terrorismo, delincuencia organizada transnacional, etc.). La soberanía, entendida como el poder que ejerce un Estado en un espacio geográfico determinado por fronteras, no es ejercida, permitiendo que sean organizaciones criminales las que tomen el control de esas zonas.

En nuestro mundo globalizado, las zonas grises son espacios propicios para el tránsito ya sea de 'flujos naturales' (microbios, virus, bacterias), 'flujos organizados' (el comercio de armas o de drogas), o de 'flujos con fines políticos' (terroristas, traficantes) (Moureau, 2003). La presencia de estos problemas en las zonas grises, y el carácter anárquico de estas, representan un desafío para la comunidad internacional que, para guardar su seguridad, ve necesario combatir los nuevos fenómenos que la amenazan, de lo que son prueba los innumerables instrumentos internacionales suscritos por los Estados en la materia. Entre estos fenómenos se destaca la delincuencia organizada transnacional.

La amenaza del crimen organizado transnacional está particularmente presente en América Latina, donde fronteras calientes, abandonadas o borrosas, a la par con el narcotráfico, son problemas de seguridad que "atraviesan de sur a norte el continente desde México hasta Tierra del Fuego" (Meneses, 2016). Los espacios de frontera son particularmente propicios para el auge de la delincuencia organizada transnacional; esto se debe a que su geografía es, en el caso de nuestro continente, apropiada para que grupos delincuenciales encuentren refugio allí por cuanto, además de su carácter selvático, en estos espacios geográficos el Estado está ausente, no ejerce su soberanía.

Considerando la importante cantidad de normas internacionales que se refieren a la lucha contra las distintas amenazas a la seguridad (degradación del medio ambiente, terrorismo, delincuencia organizada transnacional), y teniendo presente que la lucha contra estas amenazas, especialmente en las zonas grises, parece no dar frutos (ni el terrorismo fundamentalista, ni el tráfico de armas, ni el de drogas, ni el de personas, parecen menguar- para no hablar de la degradación ambiental); y considerando que el rasgo distintivo de las zonas grises es el no ejercicio de la soberanía por parte de los estados que deberían hacerlo por estar el espacio geográfico correspondiente a una zona gris, en todo o en parte, en su territorio, es pertinente preguntarse: ¿Es la soberanía un obstáculo para la lucha eficaz contra las nuevas amenazas a la seguridad, en especial contra la delincuencia organizada transnacional?

En la ponencia propuesta se abordará el caso concreto de la llamada zona gris en la triple frontera de Para, ubicada en los límites entre Brasil, Argentina y Paraguay, en el delta del Río Para. La soberanía, entendida como la independencia que cada Estado guarda en su relación con otros estados, conforme a los principios de igualdad soberana y de no injerencia de la Carta de las Naciones Unidas, sería el principal obstáculo que enfrenta la lucha contra las nuevas amenazas a la seguridad en la Triple Frontera de Para. Los instrumentos internacionales creados para tal fin, y la acción desplegada con base en ellos, se tropieza con la soberanía del Estado que no puede o no quiere luchar contra dichas amenazas, pero cuya soberanía debe ser, sin embargo, respetada. Es el concepto tradicional de soberanía el que ha impedido que la lucha contra la delincuencia organizada transnacional en América Latina, en especial en esta zona gris, haya rendido más frutos.

Bibliografía
Cattaruzza, A. (2012). "Zones grises", interstices durables de la carte politique? Relecture critique d' un concept géopolitique. Bulletin de l'association des Géographes français (89-1), pp. 104-120.
Chabat, J. (2010). El Estado y el crimen organizado transnacional. Istor: revista de historia internacional (42), pp. 4-14.
Conesa, P. (2003). La sécurité internationale sans les États. Revue internationale et stratégique (1) (online).
Meneses, A. (2016). Crimen transnacional en América del Sur y Unasur. Tesis de Maestría. Universidad Militar Nueva Granada.
Moureau, P. (2003). Gérer les zones grises. Ramses.




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* Torres Buelvas
Fundación Círculo Abierto Circulo Abierto. Barranquilla, Colombia