La presente ponencia se inscribe en el marco del proyecto de investigación “¿"Fracaso" o "migración"?: trayectorias educativas de los desertores que nunca se fueron”, que se encuentra en su etapa inicial, y está siendo desarrollado en la Universidad Nacional de Rafaela (UNRaf). El mismo, a su vez, se articula con el Programa de Fortalecimiento al Ingreso y la Permanencia de los y las estudiantes de la UNRaf.
La reciente creación de UNRaf está enmarcada en las Universidades del Bicentenario, una política educativa de ampliación y federalización del acceso a los estudios universitarios en Argentina. Sin embargo, dentro de los modelos de gratuidad universitaria latinoamericanos, el argentino siempre presentó el desafío de resolver la tensión masividad/permanencia sin restringir el ingreso (Rinesi, 2015). Por ello, en la UNRaf la preocupación se centró tanto en el acceso como en la permanencia en los estudios superiores, llevando a la creación del Programa de Fortalecimiento al Ingreso y la Permanencia de los y las estudiantes, como estrategia fundamental para evitar el desgranamiento universitario. De los datos relevados a partir de esta iniciativa, se constató que más del 20% de los ingresantes durante 2016 y 2017 – es decir, más de 110 estudiantes de una totalidad de 550- poseen estudios universitarios o terciarios previos sin finalizar. Así, el estudio de las particularidades de este grupo resultaron significativas a la hora de pensar qué estrategias se ponen en juego, desde lo subjetivo, para permanecer en una institución. A la vez, puede hablarnos de una particular relación con el(los) saber(es) y los modos de transitar la vida universitaria.
En este sentido, Garcia de Fanelli (2014) advierte que los datos sobre “abandono” universitario de la literatura especializada responden a información recogida en el nivel de las organizaciones universitarias, invisibilizando una variedad de situaciones, algunas de las cuales no suponen el alejamiento definitivo del estudiante del sistema. Un ejemplo son aquellos/as que cambian de universidad, lo cual en términos de los registros institucionales aparecerán definitivamente como desertores, pero en términos estructurales constituyen simplemente una transferencia entre instituciones.
A pesar de estas observaciones, no ha sido posible encontrar numerosas investigaciones que (re)construyan las trayectorias académicas de quienes cambian de carrera o de universidad. Este universo de estudio resulta significativo para comprender los sentidos asociados a la permanencia en la universidad, lo cual permitirá a su vez el diseño de estrategias institucionales más eficaces. Para abordar conceptualmente esta problematica, fue necesario construir una nueva categoría de análisis: “migrantes del sistema educativo”. Ésta se refiere a aquellos/as estudiantes que han cursado por lo menos una carrera universitaria o terciaria anteriormente a su ingreso a UNRaf, sin haberla finalizado. La elección del término migrar/migrante/migración busca dar cuenta del desplazamiento y movimiento de los y las estudiantes dentro del sistema (Mena Bermúdez, P., 2011, pág. 1). De esta manera, nos distanciamos de la noción de “deserción”, ligada en el sentido común al “fracaso”, y por lo tanto altamente estigmatizante.
A la vez, consideramos que trabajar con la categoría de “migrantes” representa, también, un posicionamiento ético - político por el cual se procura deconstruir la idea instalada en Argentina de que las universidades públicas son depositarias de estudiantes crónicos. Afirmaciones de este tipo han sido utilizadas como argumento privilegiado de políticas neoliberales de desfinanciamiento a la educación pública, que consideran al conocimiento como una mercancía que se compra y se vende, en lugar de asumirlo como un derecho. Por otra parte, la noción de “desertor” se asocia a la huída y al abandono de una obligación. De hecho,el verbo “desertar” se utiliza principalmente en el léxico militar y designa el abandono de las banderas y la traición de una causa, implicando un delito susceptible de encarcelamiento. Desnaturalizar estos sentidos y resignificarlos será imprescindible para una interpretación cualitativa de los procesos anteriormente descritos.
Finalmente, esta investigación procura reconstruir las trayectorias académicas, desde una perspectiva relacional, que contemple las cuestiones subjetivas y disposiciones, así como las estructuras socio-históricas y culturales presentes en la relación con el(los) saber(es) que los significan.