¿Cómo deberían ser las relaciones entre movimientos sociales e instituciones? ¿Es posible combinar estas dos lógicas? ¿Debemos crear puentes o delimitar mejor el espacio de cada ámbito? ¿Cuál es la influencia que tienen los movimientos sociales en las instituciones? Cuándo la izquierda consigue gobernar, ¿qué ocurre en la práctica de los movimientos? ¿Existe la posibilidad de reforzar los movimientos sociales a través los gobiernos críticos con el capitalismo?
En esta ponencia reflexionaremos sobre los elementos dicotómicos y convergentes de estos dos paradigmas. Para ello, presentamos un proyecto de investigación que mediante el análisis de las estrategias llevadas a cabo en diferentes experiencias vascas, quiere profundizar en el estudio de las lógicas de construcción institucional y popular.
Partimos de la distinción de dos ámbitos de poder político: por un lado el ámbito de las iniciativas populares y comunitarias de auto-organización social; y, por otro lado, el ámbito de la institucionalidad (el sistema político y la administración pública) como terreno en disputa. En ambos casos la activación y participación política de los sectores populares (los sectores sociales subordinados) es el reto para, desde una perspectiva emancipadora, poder fortalecer y/o disputar esos dos ámbitos de contienda política.
El primer ámbito de contienda política consiste en articular redes y espacios que permitan desplazar al mercado y al estado liberal como reguladores dominantes de la organización social. Es decir, acción política no institucional que, por iniciativa popular y mediante la auto-organización de redes comunitarias, interpela y propone otros modos a la sociedad en su conjunto, construyendo espacios y servicios públicos/comunitarios no sujetos ni a las lógicas mercantiles, ni a las lógicas burocráticas y tecnocratizadas del estado. La auto-organización, como principio catalizador de las energías emancipadoras, se fundamenta en la idea de no permanecer a la espera, sino en la construcción de las relaciones y alternativas emancipadoras; es decir, cambiar las cosas construyéndolas desde abajo de otro modo
Entendemos que la institucionalidad constituye otro ámbito de contienda política diferente aunque muy relacionado con el anterior. El reto en este caso consiste en generar alianzas y poder desde abajo para superar los modos de gobierno elitistas, burocratizados y tecnocráticos. Es decir, tratar de construir modos de gobierno abiertos y participativos que, por un lado, dejen hacer y apoyen las iniciativas populares y comunitarias de auto-organización social y, por otro, desarrollen procesos reales de participación decisoria y democracia directa en la gestión política de las instituciones públicas. De ahí la necesidad de atender a la institucionalidad como terreno en disputa, para exigir una interlocución e interacción preferente con los sectores sociales populares y sus organizaciones ̶y
no con las élites privilegiadas ̶, que garantice ese protagonismo ciudadano y popular, y que ello posibilite la reconstrucción participativa y democrática de lo público. Ello implica activar una reconstrucción participativa y democrática de lo público, que abra las puertas del gobierno a la participación de las mayorías, tanto en la deliberación y el debate social como en la toma de decisiones. Tal y como afirma Isabel Rauber (2011), la nueva sociedad anhelada no se formará espontáneamente, ni tampoco por decreto; habrá de ser diseñada y construida mediante la participación y el protagonismo popular.
De esta forma la investigación que presentamos en esta ponencia se plantea las siguientes preguntas:
¿Cómo se puede pensar la lucha o las actividades entre los movimientos populares y las instituciones para que tengan una influencia sinérgica y para no poner impedimentos el uno al otro? ¿Cuáles son las condiciones que hay que debatir y acordar para la colaboración mutua? ¿Y las líneas rojas?
Nuestro objetivo principal es analizar la colaboración entre los gobiernos de izquierda y los movimientos populares. En último término se trata de examinar cómo se pueden fortalecer los gobiernos de izquierda de las actividades de los movimientos sociales y qué posibilidades dan las instituciones para realizar profundas transformaciones sociales que no sean propuestas por los movimientos sociales. De la misma forma queremos analizar cómo desde las instituciones se puede fortalecer el espacio de los movimientos sociales e identificar cuáles son las posibles aportaciones.
Para ello hemos delimitado el objeto de estudio en torno a unos objetivos específicos que nos permitan examinar los peligros (fenómenos como la captación, dependencia, desmovilización y las tensiones que se crean) y las posibilidades y los límites de esas colaboraciones eventuales.