Resumen de ponencia
La Salud Internacional Sur Sur en El Salvador: Un escenario de disputa emancipatoria frente a la Salud Global
Grupo de Trabajo CLACSO: Salud Internacional y soberanía sanitaria
*Antonio Hernandez
La reforma de salud impulsada desde hace 8 años en El Salvador ha llevado a la transformación del sistema de salud en su modelo de atención pasando de un modelo asistencialista a uno basado en la atención primaria de salud integral con enfoque familiar y comunitario, cambiando de un modelo de gestión vertical y disperso a uno organizado por redes integrales de salud, de un sistema financiado por un copago a uno con gratuidad financiado por impuestos generales.
Dentro de este proceso se ha observado que los modelos de cooperación sanitaria han proseguido con su lógica vertical, fragmentada y dependiente del norte siendo una de las contradicciones que persisten hasta este momento.
La disputa con la Salud Global impulsada por los organismos regionales de salud y adoptadas por las autoridades locales pretenden reducir la regulación sanitaria internacional al ámbito del comercio entre países y la cooperación internacional de forma vertical y dependiente del norte.
Es así como se mantiene la verticalización de programas financiados por organismos multilaterales y agencias de cooperación, los indicadores epidemiológicos basados en la enfermedad y no en la salud, una cooperación Norte- Sur eminentemente asistencialista en su mayoría reducida a proyectos de infraestructura y equipamiento, así como la cooptación de los organismos regionales de la agenda sanitaria nacional dentro de un sistema de cooperación de la "dependencia" proveniente de la geopolítica del poder y del conocimiento.
La Salud Internacional Sur Sur visibiliza las precariedades de poblaciones vulnerables como los migrantes. El Salvador junto a Honduras y Guatemala forma parte del triángulo norte en Centroamérica, lugar de donde provienen la mayoría de migrantes latinos hacia Estados Unidos después de México. Esta salud de los migrantes se ve seriamente amenazada y deteriorada durante su migración irregular.
Al investigar sobre los sistemas de protección de Derechos de las personas migrantes se encuentra que sólo El Salvador cuenta con una instancia intersectorial especializada en velar por la garantía de las personas migrantes. Sin embargo, más allá de esta instancia, no existen mecanismos de coordinación formales entre los ministerios de salud de los países del triángulo norte con organismos regionales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Comisión de Ministros de Salud de Centroamérica y Dominicana (COMISCA) y la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).
Existe una notificación a la Secretaría de México y de EEUU en los casos que la persona migrante adolezca de una enfermedad de vigilancia obligatoria y que representa una “amenaza” para el país destino.
Las políticas públicas regionales en salud delegan la responsabilidad a los Estados la salud de sus ciudadanos; sin embargo, no se establece la responsabilidad con la salud de los migrantes en los países de tránsito, mucho menos en el país destino. La gran mayoría de políticas se concentran en “prevenir”/evitar la migración irregular con la lógica eurocentrista y con un pensamiento colonialista de que las enfermedades vienen del sur.
La violencia es otro elemento complejo para el análisis de la Salud Internacional. Con el retorno de miles de centroamericanos a sus respectivos países durante la década de los noventa El Salvador es quien ha recibido más pandilleros con condenas aún sin cumplir de parte de EEUU. Estos pandilleros profesionalizaron a las “maras” en el país. Al momento se puede afirmar que el problema territorial de las pandillas se ha incrementado en los últimos 5 años aparejado a las medidas “extraordinarias” implementadas por el Gobierno que incluyen la suspensión de las garantías constitucionales y restricción de Derechos en algunas zonas de conflicto, ocasionando un incremento de los homicidios extrajudiciales de pandilleros y los desplazamientos forzosos entre la población civil.
Los retos y desafíos que se presentan para la Salud Internacional Sur Sur en El Salvador contemplan: Construir una agenda sanitaria libre y soberana sin la cooptación de agencias de cooperación internacional, desarrollar una soberanía sanitaria que haga resistencia a las recetas impuestas por los organismos multilaterales y organismos de salud regional.
De la misma manera, se deben de analizar los procesos sociales de salud enfermedad en el plano internacional, regional y sus impactos nacionales y locales. También incidir en organismos regionales sur-sur (SICA, COMISCA, CELAC) para el abordaje de problemas complejos como el de la salud de los migrantes y la cooperación en emergencias y desastres. Se debe de fortalecer el análisis de las violencias para el diseño de políticas públicas hacia la promoción de la paz y la convivencia social.
Finalmente hay que promover el campo de la Salud Internacional en la formación de los profesionales de la salud incluyéndola como contenido del pregrado y como una opción de postgrado generando líneas de investigación del campo.