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Resumen de ponencia
Becas para la educación superior, ¿mecanismo para la inclusión social?

*Yolanda Rodríguez González



Resumen

En el Perú se implementa desde el 2012 una política para el acceso a la educación superior de grupos en situación de pobreza y pobreza extrema; el Programa Nacional BECA18 otorga becas integrales para estudiar una carrera universitaria o técnica, buscando garantizar la permanencia y culminación de los estudios; se propone así como un mecanismo de inclusión social. Para ello, el Ministerio de Educación establece convenios con instituciones de educación superior (en adelante IES); el Programa transfiere recursos directamente a las IES -la mayoría de las cuales es de gestión privada con y sin fines de lucro-, para cubrir los costos académicos y un estipendio mensual a los becarios para cubrir los costos de vivienda, alimentación, estudio de segunda lengua, material de estudio y otros.
El Programa BECA18, como sus similares más antiguos de otros países de Latinoamérica, intenta ser una respuesta a las enormes brechas sociales en el sistema nacional que resultan paralelamente y de manera relacionada con los procesos de desregulación de la educación y la expansión de la participación privada en la educación, tendencia que nace con las reformas neoliberales de los años 90. La expansión de la oferta de educación superior experimentada en estas décadas, principalmente la oferta privada, no ha significado una ampliación de oportunidades para todos; al contrario, ha dado lugar a sistemas nacionales fuertemente inequitativos, de donde quedan excluidos y excluidas jóvenes de familias pobres, afro descendientes y de origen indígena, cuya lengua materna no es el castellano y residen en áreas rurales.
Desde su creación el Programa BECA18 ha otorgado más de 50 mil becas a jóvenes, hombres y mujeres de todo el país (55% y 45% respectivamente), quienes en su gran mayoría migran a Lima para estudiar. Provienen de regiones con alto porcentaje de población de origen indígena y lengua materna quechua en sus variantes del centro y del sur del país y lenguas amazónicas. Para muchas IES, particularmente universidades privadas, los convenios con BECA18 han supuesto la apertura de carreras nuevas o relanzamiento de otras; la matrícula estudiantil se ha elevado producto de estos convenios y la presencia, cada vez mayor, de grupos de estudiantes becarios en el campus universitario, tiene mayor visibilidad. ¿De qué formas las IES responden a la diversidad que esta presencia trae a los espacios universitarios? ¿Qué discursos y prácticas se generan y de qué maneras estas repercuten en las posibilidades de incorporación plena de los y las becarias en la vida universitaria? ¿Qué dispositivos se ponen en marcha desde las IES para orientar, apoyar y acompañar los procesos académicos y personales de los becarios?
Con estas interrogantes nos aproximamos al estudio sobre los procesos de integración académica y socialización en el medio universitario de becarios del Programa BECA18. La inquietud central gira entorno a las preguntas por la existencia de barreras que pueden estar limitando la incorporación de estos estudiantes en el nuevo medio social. Para ello exploramos en las percepciones sobre las características personales y académicas de los becarios de uno de los agentes educativos clave en el medio universitario: los tutores, cuya función es el acompañamiento a los estudiantes. Seleccionamos para esta exploración tres universidades privadas sin fines de lucro localizadas en la ciudad de Lima que participan de la implementación del Programa desde su inicio.
La tutoría es un dispositivo clave en el acompañamiento de la vida universitaria y puede ser una herramienta crucial para generar respuestas a las complejas demandas culturales y académicas que emergen en medida importante de la implementación del Programa BECA18. La inclusión no es sólo un tema de acceso, sino de creación de oportunidades para el desarrollo de experiencias y de apropiación de los recursos - información, redes sociales, conocimientos-, que ofrece la vida universitaria; ello implica adoptar una perspectiva desde el reconocimiento y valoración de la diversidad.
La tutoría es un dispositivo central del Programa BECA 18; éste la define como una estrategia de soporte académico y psicopedagógico orientada a ayudar a la adaptación al medio universitario, la permanencia y la titulación en el tiempo previsto, de los becarios. El Programa establece los lineamientos y supervisa las modalidades de implementación de tutoría propias de cada universidad; la tutoría debe ser permanente e integral desde el ingreso a la universidad hasta la culminación de los estudios e inserción en el mundo laboral. Como veremos más adelante, en la práctica la tutoría se implementa mayormente de manera regular sólo en la fase inicial de las trayectorias universitarias. La tutoría se entiende como una “acción preventiva” para lo cual se clasifica a los becarios por niveles de riego; es grupal y tiene como objetivo ayudar al becario a la gestión de la subvención, manejo del tiempo, proporcionarle atención emocional, así como fortalecer las técnicas y herramientas de estudio. La universidad por su parte, formula e implementa un Plan de Tutoría cuyas actividades están a cargo de profesionales de diversas áreas quienes cumplen la función de tutores.
Desde el inicio de su implementación el 2012 el sistema de tutoría ha sufrido modificaciones; el principal cambio para las universidades tiene que con el financiamiento y, para los becarios, con la obligatoriedad. Preocupado por el abandono de los estudios, el Ministerio de Educación estableció en 2016 nuevas normas en las que destaca la importancia de la adecuada salud mental para el desempeño académico y plantea un modelo de tutoría “preventivo y predictivo”, por el cual se ubica al becario en niveles de riesgo y asigna tipos de tutoría según sus necesidades. De esta forma, el rendimiento académico de los becarios pasa a tener una predominancia en la definición del propósito de la tutoría, lo que es percibido claramente por los becarios quienes señalan que sus tutores “sólo preguntan por sus notas”, reduciéndose el espacio para los temas y preocupaciones de otra índole, que sin embargo tienen un enorme efecto en su adaptación social y académica al medio universitario. La tutoría deja de ser obligatoria como lo era inicialmente y, en la práctica, se orienta a los casos de “riesgo alto y moderado”, derivando los de “riego alto” a los servicios de apoyo psicológico y dejando a voluntad del estudiante en “riego bajo” acudir o no a la tutoría. Se establece por primera vez el perfil profesional del tutor o tutora: debe tener un mínimo de tres años de experiencia y formación académica en Psicopedagogía, Psicología o Educación, además de experiencia de trabajo con jóvenes de condiciones vulnerabilidad; la norma también establece que los tutores deben ser capacitados en temas de interculturalidad.
En el caso de las tres universidades comprendidas en el estudio, cada institución tiene una forma de organización del sistema de tutoría; la implementación del Programa BECA18 planteó la necesidad de adaptar sus sistemas pre existente a nuevas necesidades y diferentes situaciones de vida de los becarios. Por razones de confidencialidad, las denominaremos Universidad1 (U1), Universidad 2 (U2) y Universidad 3 (U3). Las tres IES implementan el servicio de tutoría para los becarios de BECA18 durante el ciclo de Nivelación previo al inicio del curso regular; luego del ciclo de Nivelación, la tutoría cobra distintas formas de acuerdo a la forma cómo está organizada y el grado en que está institucionalizado el sistema en cada IES. En la U1 y U2, los becarios, junto con los demás estudiantes (no becarios), realizan un programa de estudios básicos comunes antes del plan de estudios específico de la carrera, que incluye la tutoría. En las facultades la tutoría no está aún generalizada, su funcionamiento es incipiente a diferencia de la U3, en donde la tutoría forma parte de la metodología y de la malla curricular, por lo que su cumplimiento es obligatorio para todos los estudiantes, regulares y becarios, desde el ingreso hasta el egreso.
Se trata de un estudio cualitativo longitudinal; se realizaron entrevistas a una muestra de becarios y becarias a quienes se observa en tres momentos desde el inicio hasta el último año de los estudios de la carrera; se complementa con entrevistas a personal de tutoría de las tres universidades privadas sin fines de lucro que conforman la muestra del estudio.
La guía de entrevista semiestructurada contenía preguntas abiertas orientadas a captar categorías emergentes en los discursos acerca de las características personales y académicas de los estudiantes de BECA18, así como los procesos de socialización en el medio universitario. Para el análisis, a partir de las transcripciones de las entrevistas se propusieron categorías de análisis desde una perspectiva émica que luego fueron ajustadas en base a las referencias teóricas revisadas y a medida que la investigación tomaba su curso.




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* Rodríguez González
Instituto de Ciencias de la Naturaleza, Territorio y Energías Renovables. Pontificia Universidad Católica del Perú - INTE/PUCP. Lima, Perú