Ante el asalto neoliberal y el desmoronamiento de los Estados de derecho y de su función garante de derechos ciudadanos básicos, en el Estado español se ha asistido desde el año 2008, año que marca el comienzo de la crisis económica, a la multiplicación de grupos de base auto-organizados como respuesta a la progresiva precarización de la vida, del planeta y del ser humano. La pérdida de derechos básicos vinculados a la vivienda, el cuidado, la crianza, la sanidad, la educación, la sostenibilidad, etc., trata de ser subsanada a través de este tipo de iniciativas transformándose los grupos auto-organizados en acciones micro-políticas que a su vez sirven como centros de consolidación comunitarias, lugares de resolución de problemas y en plataformas activas de coeducación política ciudadana.
En el texto “Counter (Mapping) Actions: Mapping as Militant Research”, Craig Dalton y Liz Mason-Deese, en representación del colectivo Counter Cartographies Collective, escriben lo siguiente: “Mapping has an especially important role: understanding the changing landscape of labor when production is geographically diffused.”(441) Exactamente este es el objetivo de esta presentación, mostrar cómo el mapeo de grupos de ciudadnxs auto-organizados a la contra de las circunstancias confirma el desarrollo de un cambio de paradigma cultural y epistemológico que se viene desarrollando en un ensayo colectivo de alternativas ante el panorama de devastación provocado por el aparato neoliberal. Escrito a pie de calle, este trabajo propone que, para seguir creando y pensando caminos que nos abran alternativas reales, es necesario pensar la investigación académica como una herramienta más para poder seguir reflexionando. Investigar desde lo colectivo y en un continuo estado de ensayo nos permite ubicar en el horizonte una diversidad de saberes y conocimientos configuradores de un bien común. Si además a este proceso de cambio epistemológico le aplicamos la lógica del cuidado, la certeza de la eco-inter-dependencia de naturaleza y personas y la circunstancia de una lucha colectiva por la supervivencia, el resultado, como mostraré, es un ensayo colectivo de prácticas y posiciones que pone en jaque al capitalismo globalizado y su estrategia neoliberal. Mediante un despliegue de experiencias testimoniadas, entenderemos la proliferación de grupos auto-organizados como respuesta a la desaparición del Estado de derecho y a las condiciones de precarización extrema de la vida. Cada pieza documentada se aloja en un repositorio virtual de licencia libre y el conjunto de todas las experiencias constituye un tejido de conocimientos y saberes diversos que nos abre puertas para vernos desde otros puntos de vista, invitándonos a salir del paradigma neoliberal dominante para vernos desde otros paradigmas. Su visualización cartográfica también nos permitirá recordar que somos nosotras, las personas, las que realizamos un conocimiento situado, las que creamos marcos de alianzas y las que dibujamos alternativas. Nos contaron que no se podía pero este conjunto de testimonios y relatos es nuestra viva de la capacidad creativa del contrapoder. Como hilo de la intervención está la siguiente pregunta ¿es este movimiento ciudadano auto-organizado un“mientras tanto” del finiquito de las instituciones neoliberales?
Para terminar y guiada por la idea de acompañar a quien nos defiende, hablaré de la importancia de la cartografía por su capacidad de establecer redes que dan libertad al hacer cuenta de realidades de colaboración, de confianza, de reconocimiento y de reciprocidad. Como primer paso y con el propósito de comprobar tanto la viabilidad como la utilidad de este tipo de trabajo de campo, explicaré algunos de los problemas asociados con la creación de este tipo de cartografías así como posibles soluciones. A lo largo de la intervención iré cediendo la palabra a las voces de las protagonistas y a los métodos y estrategias utilizados por estos grupos para la puesta en práctica de sus posiciones. A partir de su reconocimiento, creo que será mucho más fácil percibir la capacidad político performativa de la acción micro-política, colectiva y auto-organizada así como la potencialidad de las herramientas creadas en estos contextos. Su posible adaptación al ámbito investigador y educativo podría quizá descubrirnos que, en el movimiento ciudadano en curso, existe un aula abierta de aprendizajes, de saberes y de miradas complejas y multisectoriales a la que todas las personas estamos invitadas.