Resumen
Algunas formas de investigación musical que definen como su objeto de estudio a las músicas de tradición oral colombianas, han legitimado rutas de apropiación de conocimiento bajo las cuales subyace la figura de la re-apropiación creativa. No obstante, se hace necesario acentuar los posibles desencuentros éticos entre la academia y las comunidades, generado por la legitimación de esta figura, que se evidencia cuando en las relaciones interculturales, las comunidades musicales manifiestan su inconformismo frente a procesos investigativos que se adelantan sin explicitar con claridad los alcances y el grado de desigualdad en la distribución de los productos del conocimiento.
Expuesto lo anterior, este escrito propone unas primeras consideraciones, a través de un breve recorrido sobre los posibles orígenes de la apropiación en el contexto histórico de algunas de las músicas de tradición oral costeñas y sus procesos de negociación y/o de blanqueamiento cultural, siguiendo con un segundo momento, denominado aproximación a un modelo de apropiación intercultural, pretendiendo plantear algunas consideraciones éticas en la adopción de modelos propensos a la generación de desigualdades en la distribución de los productos de conocimiento y sus impactos en las prospectivas de la investigación musical del siglo XXI, y concluirá con algunas reflexiones sobre los desafíos que tiene la investigación musical en Colombia, en términos de las obligaciones de reciprocidad con las comunidades y la importancia de la eticización de la práctica investigativa.
En un primer acercamiento, la definición de apropiar, del Diccionario de la Lengua Española, y la construcción ideológica de Identidad Nacional de los intelectuales colombianos, latinoamericanos y europeos que produjeron los textos escritos, en donde el concepto de apropiación se “apropió” para definir relaciones interculturales, ofrecen una ruta donde se infiere que la apropiación, en tanto, constructo de relaciones de desigualdad, han surgido de cuestiones de poder (Reygadas, 2009). No obstante, actualmente estas relaciones de desigualdad, de la negación del otro, seguido por el blanqueamiento y la apropiación cultural, se ven enfrentadas a las expectativas que tienen los detentores de músicas de tradición oral con la investigación musical. A partir de estas expectativas, el etnomusicólogo argentino Ramón Pelinski (2000) esbozó tres preguntas que debe hacerse todo investigador antes de llevar a cabo el desarrollo de los procesos de conocimiento con comunidades; preguntas que podrían representar grandes transformaciones sociales al interior de dichas comunidades y de la academia. Dice Pelinski:
¿qué podemos conocer a través del trabajo de campo sin explotar a los detentores de la cultura investigada? ¿Qué puede ofrecer la etnografía musical al conocimiento del ser humano? [y] ¿Qué obligaciones de reciprocidad tiene el etnomusicólogo [o investigador musical]frente a los miembros de la cultura que estudia? (Pelinski,2000, p.289)
Cada una de las preguntas, plantea desafíos que exigen a los procesos de investigación musical en Colombia y a los músicos-investigadores, ser más creativos al momento de apropiar conocimientos, tratando de desmarcarse éticamente de las formas de apropiación musical implementadas por las dinámicas sociales carentes de políticas de igualdad que fueron dominantes en la primera mitad del siglo XX, y del reencauche discursivo del mestizaje y la trietnicidad. Dado lo anterior, a partir de los discursos orales de tres detentores de músicas de tradición oral, de conceptos relevantes como la multidimensionalidad de la apropiación (Reygadas, 2008), los límites de la autoridad etnográfica en la investigación de campo (Pelinski, 2000), la eticización (Freire,2012) y de las definiciones sobre apropiación social del conocimiento formuladas por COLCIENCIAS, el presente escrito se aproximará de manera crítica a los conceptos de apropiación y de re-apropiación creativa en el contexto de la investigación musical, intentando situar en un mismo plano de discusión, las disertaciones que contribuyan de forma constructiva al desarrollo de las relaciones dialógicas entre estos procesos de investigación de carácter académico realizadas por músicos-investigadores y las comunidades que detentan prácticas musicales de tradición oral.