Resumen de ponencia
Mediadores Culturales Indigenas en la Amazonia
Iniciativa Comunidades de Forest Trends - FT Comunidades (Brasil)
*Marcio Augusto Ramos Halla
Los territorios de los pueblos indígenas amazónicos se encuentran altamente conservados y se ha reconocido en diferentes niveles su contribución al mantenimiento de la biodiversidad, prestación de servicios ecosistémicos y mitigación del cambio climático.
Estos importantes indicadores son resultado de un alto conocimiento de las dinámicas territoriales y de acciones coherentes y armónicas con estas lógicas vitales que han sido transmitidas de generación en generación con base en la cosmovisión y cultura de cada pueblo.
Cuando un abuelo narra una historia de la ley de origen en medio de una gran maloca está enseñando principios vitales para la conservación del territorio. Las familias, niños, jóvenes y adultos comprenden porque no se debe pescar con veneno y a peces muy pequeños y porque se pide permiso para talar uno solo de los árboles sin necesidad de acabar con el bosque entero.
Estas acciones de educación propia y comunitaria se basan en la mediación cultural, ejercida por diversos actores de la comunidad en diferentes contextos. Los abuelos desde las malocas y espacios de pensamiento, las mujeres en la chagra, los hombres en los espacios de caza y pesca y así, desde diferentes horillas se teje el canasto que ha sostenido los territorios indígenas por milenios.
La propuesta del programa de mediadores culturales es de vital importancia porque fortalece la educación propia dada para transmitir y dinamizar intergeneracionalmente los saberes y prácticas que han sostenido equilibradamente el territorio. Desde la implementación de metodologías participativas se reactivarán los canales de mediación cultural, fuertemente atacados por los procesos de aculturación e imposición cultural, y por tanto los mecanismos ancestrales de conservación territorial propios de los pueblos indígenas amazónicos.
Los mediadores culturales, dan apertura a procesos educativos propios e interculturales, los cuales rompen las murallas de la educación escolarizada para hacer de la comunidad y el territorio espacios y sujetos de procesos pedagógicos nacidos desde la ley de origen, como un modelo de convivencia sana entre los diferentes seres.
La educación propia, intercultural y bilingüe se construye desde las comunidades a partir de su cosmovisión y partiendo del territorio como principal ámbito de enseñanza y aprendizaje. Es importante acompañar y monitorear los procesos educativos desarrollados en los territorios y promover la transmisión de los saberes ancestrales hacia las nuevas generaciones sobre el cuidado del territorio y el equilibrio con los seres de la naturaleza. Es necesario trabajar de manera articulada con los docentes en el diseño e implementación de estrategias para la pervivencia cultural de los pueblos, reconociendo el potencial de los maestros como mediadores pedagógicos de la cultura y del pensamiento de los pueblos indígenas.
La propuesta de acompañamiento, monitoreo y seguimiento a algunas escuelas indígenas y formación de docentes como mediadores culturales permite revalorizar los saberes, usos, costumbres y prácticas de los pueblos indígenas logrando desde la práctica dar vida a la cultura al establecer puentes de diálogo intergeneracional y reivindicar las prácticas-saberes que han permitido el cuidado y conservación de los territorios ancestrales.
Siguiendo el proceso de reflexión-acción-reflexión bajo la orientación de las comunidades (autoridades, mayores, sabedores, mujeres, docentes, niños y niñas, jóvenes, padres de familia entre otros) se propiciarán espacios de reconocimiento territorial a partir de los procesos educativos.
Todo ello siendo de vital importancia porque los efectos del calentamiento global acelerado y del cambio climático han generado cambios en las dinámicas del territorio y son las prácticas ancestrales de los pueblos un camino de conservación, mitigación y adaptación que debe ser seguido por las nuevas generaciones.
De igual forma a partir de esta experiencia es posible realizar una mirada cercana a los procesos pedagógicos, didácticos y curriculares de las comunidades indígenas de la Amazonia para reconocer sus principales fortalezas, aspectos a mejorar y potenciales, logrando así un insumo determinante en la proyección de políticas de intervención e incidencia por parte de la organización.
Se pone en debate y bajo la lupa del pensamiento la resignificación de la escuela y de los espacios de enseñanza-aprendizaje, las relaciones comunitarias en torno a la educación y los contenidos- procesos que se deben enseñar y aprender, siendo el territorio el principal espacio y sujeto de transmisión de saberes intergeneracionales.
Estas acciones fortalecen los lazos entre los diferentes sujetos de la comunidad y entre esta con la organización, logrando procesos de gobernabilidad desde la constante concertación y desde las propias necesidades de los pueblos.
Los resultados, reflexiones y hallazgos de la experiencia son compartidos con todas las demás comunidades y con la sociedad en general con el objetivo de focalizar posibles réplicas y poner en debate el enfoque nacional de la educación intercultural.