Esta ponencia busca presentar avances parciales de la investigación sobre las formas de tratar el conflicto y en especifico la forma cómo se tramitó el conflicto armado entre las milicias urbanas de la ciudad de Medellín y el Estado colombiano a partir de los diálogos en 1994 en Santa Elena. En la ponencia se presentarán los resultados parciales sobre la investigación, principalmente en la descripción y análisis del proceso de paz para dar lugar a otro tipo de estudios sobre los conflictos armados y la profundización en una de las formas de tramitarlo, puesto que es importante estudiar las diferentes formas de finalizar el conflicto y más en un contexto como el colombiano; permeado por múltiples actores con diferentes construcciones de orden, de estado y con pretensión de conseguirlas.
Es importante recalcar la comprensión de los procesos de mediación, tramitación y solución del conflicto, en esta producción académica pretende contribuir a ello, particularmente al estudio y análisis de la forma como se tramitó el conflicto entre las organizaciones armadas autodenominadas milicias urbanas en la ciudad de Medellín y el Estado Colombiano. Lo anterior enfocado en las disputas atadas a los intereses particulares que puede llegar a surgir en medio de los diferentes momentos del suceso. Específicamente se intentará responder la pregunta acerca de cómo se tramitó dicho conflicto, puesto que es necesario evitar la concepción plana y tradicional de los procesos de paz. Por el contrario, las formas como se tramitan los conflictos tienen idas y venidas, reveces, cambios y modificaciones conforme a la transformación de los actores, el contexto y las relaciones de poder. De ahí que se entienda que la tramitación de conflictos no es un proceso lineal, simple y que se da perfectamente, por ello es necesario abordarlos bajo una mirada analítica, crítica y politológica; desentrañando los detalles que se encuentran inmersos en las disputas entre los actores y su lucha por la consecución de sus intereses.
Este trabajo parte del supuesto que no todos los fenómenos violentos se manejan de la misma forma. Sin embargo, si existe la hipótesis que los conflictos armados son mediados de forma política en mayor o menor cantidad, es necesario plantear algunas preguntas frente al fenómeno miliciano y su reincorporación a la legalidad: ¿es posible establecer qué ocurre en dicho proceso? ¿Existen relaciones de poder, choque de intereses o un actuar imperceptible a primera vista pero inherente a dicho proceso?
Según Arcos, (2005), el fenómeno miliciano surge en Medellín a finales de la década de los ochenta debido a la problemática situación en la que se encontraba la ciudad: en guerra declarada oficialmente contra el narcotráfico y en específico contra el cartel de Medellín. Es en esta ciudad donde se constituyen una serie de grupos armados con fines comunitarios, concretamente en las zonas nororiental y noroccidental de la ciudad debido a que sus habitantes carecían de recursos económicos y se les dificultaba contratar empresas de seguridad privada y, por el contrario, en los barrios donde abundaban los recursos económicos se contrataron diversas agencias de seguridad las cuales suministraban la pretendida “tranquilidad” Arcos, (2005). Con la creación de diferentes grupos armados con el fin de suministrar “tranquilidad” a cada una de sus comunidades fue perdiendo credibilidad la seguridad brindada por parte de las instituciones estatales y dio paso a la legitimidad miliciana fundada entre otras cosas por el accionar violento de organizaciones ilegales como narcotraficantes y bandas criminales y legales como el Estado. Tanto Estado como grupos al margen de la ley inmersos en el discurso y praxis de la “guerra” cometían actos violentos que afectaban indiscriminadamente a la población y por lo tanto algunos de sus individuos se armaron.
Estos ciudadanos deciden enfrentar a un enemigo interno y vecino, que no es el Estado ni la sociedad en abstracto: es la banda, el sicario, el ladrón, el violador y todos ellos constituidos en sociedad criminal enfrentada a la sociedad ciudadana, en un contexto social turbulento (Arcos, 2005, pág. 32).
En la búsqueda por consolidarse como “proveedores” de seguridad y tranquilidad, las milicias urbanas comenzaron a tomar funciones más complejas como el ejercicio de la ley y la justicia (Tellez, 1995), logrando instaurar un modelo particular de moral, normas y castigos no legales pero sí legítimos bajo el ideal y justificación del bien comunitario.
El fenómeno miliciano no fue homogéneo y tampoco se conformó por un grupo único de milicias, lo cual puede verse en las distintas agrupaciones milicianas que aparecieron a finales de la década de los ochenta en las zonas mencionadas anteriormente. Puesto que en este trabajo se profundizará en el trámite del conflicto y el proceso de negociación, sólo se estudiarán las milicias partícipes de él: Milicias Populares del Pueblo y para el Pueblo (MPPP), Milicias Populares Independientes del Valle de Aburrá (MPVA) y Milicias Metropolitanas de Medellín (MMM).
El proceso de negociación Milicias-Estado (1994) tiene lugar en la vereda Media Luna del corregimiento de Santa Elena, siendo mediado por la iglesia católica y por reinsertados del EPL con el fin de concertar un acuerdo entre los tres grupos de milicias mencionados anteriormente y el Estado (Giraldo & Mesa, 2013) El pacto tuvo ciertas particularidades (Paz & Valencia, 2015) como su duración de tan sólo 102 días en el proceso como tal, sin contar la fase de acercamiento, sin embargo, se le considera como un proceso que abarca múltiples esferas sociales relacionadas con: la justicia, la economía, la política y de intervención social a las comunidades; mejoras en la infraestructura, en educación y salud etc. Lo que este trabajo presupone es que en medio de los diálogos se presentaron una serie de acontecimientos, actores y relaciones de poder que son los que se pretenden analizar; es decir, se busca comprender quiénes fueron los actores que intervinieron, con qué recursos e intereses, y las relaciones de poder que se formaron en un contexto y territorio preciso.
El tema elegido tiene relevancia para las Ciencias Sociales puesto que pretende comprender el proceso o tramitación del conflicto armado entre el Estado y las Milicias de Medellín, es decir, hondar en las relaciones de poder que existen en dicho proceso y lo determinante que puede llegar a ser la tensión para establecer cómo se resuelve el conflicto a partir de las particularidades del fenómeno. Es el estudio del conflicto lo que permite entender qué factores son determinantes para que se produzca un salto a las vías de hecho armadas y que estas se consideren según la postura del investigador como formas legitimas o no. La elección de estudiar el proceso de negociación se da debido a que es uno de los caminos para tramitar el conflicto y muchos de los avances en dicha materia son planos, sin detalle y sólo han pretendido ser recetarios, normas o formas prescriptivas en vez de profundizar en la particularidad y la descripción de la tramitación en sí (Nasi & Rettberg, 2005), basado en ello, se puede considerar este trabajo un gran aporte y necesario para explicar la complejidad del asunto y no centrarse en sólo lo prescriptivo.