Resumen de ponencia
Afrodescendientes: contrahegemonía y procesos resilientes en América Latina y el Caribe
Grupo de Trabajo CLACSO: Afrodescendencias y propuestas contrahegemónicas
*Ismael Sarmiento Ramírez
Entre la imposición por miedo a lo diferente y la reproducción por mimetismo se formó y forjó la nueva manera de vivir y sobrevivir de los africanos traídos como esclavos al continente americano. Extremos en los que se fundamentan tanto la capacidad de ellos mismos de adaptarse a situaciones adversas como el desafío de sus herederos al hacer valer sus múltiples propuestas contrahegemónicas. A partir de esta reflexión es que considero que la creatividad y perseverancia de los esclavizados africanos y de sus descendientes en América Latina y el Caribe, forjada sobre la sobrevivencia, merecen ser estudiadas desde la inclusión de un término todavía poco usual entre los especialistas afines: RESILIENCIA, y dada su diversidad aplicativa y las casuísticas de sus protagonistas en los diferentes hábitats americanos hablarse de PROCESOS RESILIENTES. Una propuesta metodología capaz de explicar, más que los vaivenes de una parte poblacional significativa en las Américas, el sentido de actualidad que hoy sigue teniendo la génesis en que se origina y fortalece su capacidad de adaptación a situaciones adversas, bajo un único común denominar: mostrar y defender existencia.
El miedo al negro nace desde el mismo continente africano, luego del momento de captura, en parte por sus semejantes, y a partir de las acciones de ventas e intercambios de millones de hombres y mujeres, convertidos en esclavizados. Seres despojados de sus minúsculas pertenencias, maniatados, encadenados, embozalados, amedrentados, castigados con los más disimiles métodos e instrumentos de tortura y denigrados con epítetos descalificadores, a quienes les imponen un desarraigo material y espiritual, diseñado para ser efectivo durante todas sus vidas útiles como instrumentos de trabajo, que no solo marcan sus destinos más inmediatos sino el de sus descendientes a largo plazo.
Pánico al negro que cobra mayor justificación entre los blancos, a partir de las continuas reacciones indoblegables de miles de esclavizados. Exacerbación que se generaliza después de la sublevación haitiana y con la incorporación de un grupo bastante significativo de éstos al llamado de las gestas independentistas americanas. Desasosiego que se mantiene por mucho más tiempo en la población blanca y que todavía pervive intra y extra fronteras de la América izo negra como parte de esa herencia cultural negativa esclavista-colonialista-explotadora.
Sin embargo, tanto por la imposición de los amos como por la asimilación que se tiene del espacio geográfico en su interrelación grupos humanos-medio ambiente, el esclavo africano también reproduce de forma mimética aspectos de las diferentes formas de vivir practicadas por indígenas y europeos; explotando al máximo la naturaleza y haciendo uso de gran parte de las manifestaciones sociales y culturales empleadas por estos grupos étnicos en su entorno más inmediato, con independencia de lo que conserve en su memoria y reproduzca de sus culturas atávicas africanas.
A los alimentos, vestimentas, viviendas, farmacopeas, instrumentos de trabajo, métodos de cultivos, religiones, normas sociales y todas las demás condicionantes impuestas por sus amos, le sumaron, en ocasiones como muestra de oposición o dígase también para mejor convivir con la coacción propia de su condición social, todo lo que le fue útil de su entorno, más lo que le acercara a su pasado africano.
Forjándose de esta manera un nuevo ser de naturaleza contrahegemónica, pero asertivo y propositivo, con capacidad de sobreponerse a momentos críticos y a su vez adaptarse nuevamente al entorno, volviendo a la normalidad, tras experimentar continuas situaciones inusuales e inesperadas. La mayor de las veces, convirtiendo lo que históricamente ha sido su principal dolor, la denigración por el color de la piel, en una virtud.
Por tales motivos, entre muchas otras casuísticas que ejemplifican los diferentes procesos resilientes por los que ha transitado y a los se enfrentan diariamente las comunidades negras en América Latina y el Caribe, la presente propuesta merece ser valorada desde la interdisciplinaridad, vinculada a cualquiera de las disciplinas humanísticas y sociales, aunque preferentemente desde los postulados metodológicos que ofrecen los estudios culturales comparados. Tendiente, desde su vertiente operativa y de inserción social, a facilitar diagnósticos donde se evidencie el sentido de actualidad que hoy sigue teniendo la génesis en que se origina y fortalece la capacidad de adaptación de los afrodescendientes a situaciones adversas, bajo un único común denominar: mostrar y defender existencia.