Esta intervención presenta avances de los resultados de la investigación Conflicto armado, territorio y soberanía alimentaria: el caso de la población de la vereda Boquerón del municipio de San Francisco, Antioquia entre los años 1993-2017, la cual se desarrolla de manera articulada en el marco del proyecto de investigación Participación y empoderamiento comunitario en procesos de reparación en zonas de disputa territorial del oriente antioqueño, ejecutado por el Instituto de Estudios Regionales (INER) de la Universidad de Antioquia, Medellín. La ponencia pretende dar cuenta de la construcción de estatalidad que se da en la vereda Boquerón del municipio de San Francisco, Antioquia, a través de la relación entre la ciudadanía y el Estado en contextos de conflicto armado. Este municipio, al igual que otros de la subregión del oriente del departamento de Antioquia, se ha caracterizado por ser un escenario de disputa territorial por parte de distintos grupos armados en el marco del conflicto armado colombiano.
La ponencia explora la relación entre soberanía alimentaria, territorio y conflicto armado. En dicha relación se desarrollan una serie de acontecimientos en los que los ciudadanos emprenden diálogos para exigir sus derechos en eventos conflictivos o violentos que atentan contra dicha soberanía. Esto plantea distintas relaciones entre ciudadanos y Estado que permiten la posibilidad de pensar este último más allá de un modelo weberiano, rompiendo con la concepción de un modelo homogéneo y único, para así entender que el mismo es un campo de constantes luchas (Migdal, 2011).
La historia de violencia en Colombia se ha desarrollado de manera particular en cada uno de sus territorios; en esta ponencia se hará referencia específicamente a la subregión del oriente del departamento de Antioquia, para dar cuenta de que la misma se configuró como una zona de constante disputa territorial dadas las particularidades que la han posicionado como un punto estratégico, entre las que se encuentran su potencial hidroeléctrico, la construcción de obras como la autopista Medellín-Bogotá, su cercanía con la capital de Antioquia, y la presencia de corredores que facilitan la movilización de los actores armados por los territorios. En dicha disputa estuvieron presentes grupos como los paramilitares, los frentes 9 y 47 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el frente Carlos Alirio Buitrago del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Ejército Nacional, cada uno de los cuales empleó dominios materiales e ideológicos para conseguir fines específicos con los que pretendían favorecer sus diferentes proyectos políticos.
Ante este panorama, la comunidad de Boquerón -perteneciente al municipio de San Francisco- fue víctima de un desplazamiento colectivo en el año 2003 dejando como consecuencia el desarraigo de una población que hasta ese momento estuvo estrechamente ligada con su territorio, especialmente en tanto medio de producción de su alimentación, asunto que pasó a depender de asistencialismos estatales para el caso de quienes permanecieron en el casco urbano del municipio. Sin embargo, frente a la situación anterior la población de Boquerón adoptó distintas posiciones de relacionamiento con el Estado en relación con sus derechos en torno a la alimentación y a un aseguramiento de la soberanía alimentaria, lo cual deja entrever una construcción de la estatalidad a partir de diferentes negociaciones entre el Estado y la ciudadanía, alrededor de un tema cotidiano sin aparente importancia. Lo anterior permite hacer referencia al concepto de infrapolítica (Scott, 2004) en tanto los mencionados reclamos a la administración municipal no se enmarcaron en actos revolucionarios, sino que fueron una práctica política que se ubica entre la sumisión absoluta y la rebelión (Vélez, 2004).
Lo anterior se pretende abordar a partir de la memoria como metodología que permite “[...] rechazar cualquier intento por [condensarla] bajo una sola lógica narrativa o marco explicativo, o [atribuirle] un sentido cerrado, fijo e inmutable” (GMH, 2013: 329). En esa misma línea Ramírez (2017) y Arroyave (2015) agregan la posibilidad que la memoria tiene de luchar en contra de la exclusión social, la injusticia y el olvido de la dignidad humana, además de que lo anterior, entendido como un uso estratégico, se aleja de las esferas políticas estatales y centralizadas para concentrarse en acciones pertinentes y apuestas políticas desde los territorios. Ello permite revitalizar lugares, personas y comunidades, consiguiendo así un empoderamiento de procesos que permitan superar las huellas de la violencia, ligado a lo cual se da una gestación de diferentes formas de lo político (Ramírez, 2017).
Por otro lado y respecto al territorio -que en esta propuesta se considera un punto de relación importante entre la alimentación y la población de Boquerón- Delgado (2001) afirma que “[l]a historia de cada sociedad está articulada profundamente al [mismo] y es en la tierra en donde comienza el universo de la comida […] de allí se empiezan a recolectar los ingredientes básicos para [su] construcción.” (84). Con lo anterior se podría afirmar que a partir de la incursión de actores armados y el posterior desplazamiento se dieron rupturas en torno a la construcción territorial que hasta ese momento había tenido lugar y, como consecuencia, la alimentación de la comunidad en cuestión, y las prácticas en torno a ella, sufrieron modificaciones importantes. Aquí es pertinente apelar al concepto de soberanía alimentaria definido por el movimiento Vía Campesina como “el derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma sostenible y ecológica, y su derecho a decidir sobre su propio sistema alimentario y productivo” (2007: 1) para entender que en un contexto en el que una comunidad es obligada a abandonar su territorio y, como posible consecuencia, a depender de asistencialismos estatales, las garantías frente a la alimentación y especialmente la pertinencia cultural de la misma no es evidente. En esa misma línea, Cuéllar y Sevilla (2009) plantean que el uso de semillas autóctonas en condiciones específicas de aire, suelo, agua y biodiversidad, constituyen un elemento fundamental para la soberanía alimentaria, con lo cual se refuerza la idea de su pérdida.
En la ponencia se expondrá, entonces, el contexto que permita entender lo ocurrido en Boquerón en términos de disputa territorial entre diferentes grupos armados, luego de lo cual se espera hacer un esbozo de lo sucedido en términos de rupturas y/o continuidades en relación con la alimentación y la forma en que éste suceso desembocó en que una parte de la comunidad se viera obligada a acudir al asistencialismo estatal y, posteriormente, a cuestionarlo. Lo anterior se abordará a partir de la antropología del Estado para entender que dichas controversias provenientes de la población tienen un lugar en la construcción de la estatalidad, lo cual permitirá controvertir la idea weberiana de un ente racional y unitario.