Resumen de ponencia
Género, interdisciplinariedad y autonomías en el medio rural. Configuraciones desde el Programa de Formación y Capacitación Para Mujeres Campesinas en la provincia de Malleco, Araucanía, Chile.
*Vanessa Valenzuela Rubilar
A nivel mundial y particularmente en América Latina durante las últimas décadas han tomado fuerza movimientos en consonancia a distintas vertientes feministas. Ante esto la institucionalidad se ha visto forzada a formular políticas con perspectivas de género que deberían abarcar los más diversos planos de la existencia y alcanzar hasta las poblaciones más remotas de las naciones y pueblos del Sur. En este marco, las mujeres campesinas no podrían quedar excluidas del alcance de tales transformaciones, por lo que en esta investigación de índole cualitativa, se emplea la etnometodología, con el objetivo de construir un análisis desde las interacciones e interpretaciones cotidianas enmarcadas en la ejecución del Programa de Formación y Capacitación para Mujeres Campesinas en territorios rurales de la provincia de Malleco, en la Araucanía chilena. Este programa se ejecuta desde el año 1992, al concretarse una alianza entre el Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario (INDAP) y la Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Mujer (PRODEMU), primera institución que post dictadura militar (1973-1990) contempla el enfoque de género para guiar sus lineamientos y accionar en la búsqueda del fortalecimiento de los derechos de las mujeres. En el caso específico del programa en cuestión, su formulación y ejecución busca que campesinas puedan erigir su vida de manera autónoma, al generar primero que todo consciencia de sus derechos, fortaleciendo liderazgos locales y de manera transversal gestando su independencia económica con el desarrollo de una actividad productiva ligada al medio rural.
Con tal estrategia de discriminación positiva para grupos de mujeres, se reconoció una desigualdad histórica en políticas públicas relativas al mundo rural en Chile, que solo sabía de “usuarios” y agricultores”, desconociendo a las mujeres campesinas e indígenas rurales, cuyos roles como actrices centrales en la configuración de la vida rural estaban invisibilizados y/o subvalorados. Vinculada a la inclusión de programas específicos para mujeres campesinas se despliega una apertura/creación de rubros paralelos a los clásicamente trabajados por hombres, junto a la necesidad de un abordaje interdisciplinario que no sólo considera asesoría técnica o de gestión de los emprendimientos de las productoras campesinas, ya que se configura como un instrumento formativo en los ámbitos de empoderamiento personal, desarrollo organizacional y ciudadanía, lo que marca una diferencia frente a los demás componentes de la oferta programática de INDAP, centrada más bien en una asesoría técnica especializada permanente y no en procesos formativos integrales orientados a generar autonomía de las/os participantes. A lo anterior se suman particularidades ligadas al pretender intervenir y asentarse en una realidad territorial marcada por problemas históricos entre el Estado chileno y comunidades Mapuche que significan y viven la incursión en dichas estrategias desde realidades surcadas por luchas de recuperación y resguardo territorial, fracturas internas por procesos de reasentamientos, intentos de interculturalidad, confluencias entre el rescate/resguardo de lo ancestral y la irrupción de nuevos métodos, tecnologías e interpretaciones
Se discuten interrogantes tales como las consecuencias y tensiones alojadas en la subscripción a un programa con tres años de duración donde las mujeres trabajan un rubro común, pudiendo elegir si invierten de forma individual o asociativa, complementando la transferencia de conocimientos con recursos económicos destinados a la implementación de las unidades productivas. Otro eje de análisis está en el cómo se vive dicho enlace entre mujeres que si bien comparten un territorio esto no es mecánicamente sinónimo de vínculos comunitarios estrechos ni en sororidad. Sin embargo, se vislumbra este mismo instrumento como alternativa que en la práctica logra cambiar subjetividades en un sector complejo, ya que se trata de educación para adultas que algunos casos nunca fueron participes del sistema educacional formal o que construyen sus interpretaciones en atención a visiones traspasadas desde generaciones previas alimentadas por el patriarcado. Finalmente, se analiza cómo reaccionan estas agrupaciones de mujeres trabajadoras rurales independientes ante lineamientos que adrede las guían hacia una proyección de futuro ideal donde ellas se encuentren insertas y sometidas a las formalidades del sistema económico predominante ¿era esa la autonomía buscada?.